jueves, 11 de abril de 2024

Peronismo Esotérico (Parte 1)

 


Peronismo Esotérico (Parte 1)

Por Sirius Mazzu

 

En octubre de 2022 tuve el honor de volver a participar como invitado de Pink Floyd es un Invento de la CIA (PFEUIDLCIA), podcast conspirocómico que – desde la ciudad de Salta – conducen los capos de José y Rodrigo con la ocasional participación del amigo Kokote Multiversal. El primer convite había sido en 2022, para hablar de Discordianismo. El tema de la noche de octubre de 2023 fue la relación del peronismo con diferentes ramas del esoterismo y sus ramificaciones en la cultura argentina. Fue una carla larga y caótica (¡4 horas de chamuyo!) y – citando al Dr. Multiversal – nos quedamos con la sensación de habernos subido a una montaña rusa parapolítica.

Si bien en 2023 los muchachos de PFEUIDLCIA, con la ayuda en edición, montaje y recuperación de audio de Jimena Ferrario, fueron subiendo la charla a Youtube, fragmentada en 8 partes, y en 2024 la hicieron accesible en Spotify, y a pesar de lo extenso del episodio, me quedaron algunas cosas en el tintero. Hace poco, revolviendo en mis archivos, encontré los papeles del “Peronismo Esotérico Files”: hojas manuscritas, textos impresos y fotocopias de libros que utilicé aquella vez como back-up y ayudamemoria. Este hallazgo me pareció una buena oportunidad para publicarlos aquí en el blog, para quien quiera ampliar algunos de los tantos “rabbit holes” que suscita el tema.  

 

Antes que se me tiren al cuello antiperonistas y peronistas por igual, me gustaría hacer una aclaración: no odio el peronismo, ni tampoco creo (como los antiperonistas más rabiosos) que sea la fuente de todos los males que afligen a la Argentina. No me considero peronista, pero sí me fascina profundamente su historia y, por supuesto, su relación con el ocultismo, que procederemos a analizar.

 

 


Eva María Duarte nació en el área rural de Los Toldos, el 7 de mayo de 1919. Era hija ilegítima de Juan Duarte y Juana Ibarguren. Su padre, estanciero y político conservador de peso en Chivilcoy, cercana a Los Toldos, mantenía dos familias: una legítima en Chivilcoy, con su esposa legal Adela D´Huart o Estela Grisolía y varios hijos, ​ y otra considerada «ilegítima», en Los Toldos, con Juana Ibarguren, con quien tuvo cinco hijos (incluyendo a Eva). Eva vivió en el campo hasta 1926, cuando su padre falleció y la familia quedó desprotegida. A los quince años de edad migró a la ciudad de Buenos Aires, donde se dedicó a la actuación, alcanzando renombre en el teatro, el radioteatro y el cine. En 1943 fue una de las fundadoras de la Asociación Radial Argentina (ARA), sindicato del que fue elegida presidenta.

En enero de 1944 conoció a Juan Domingo Perón, por entonces secretario de Trabajo y Previsión, en un acto dedicado a recaudar fondos y ayuda a las víctimas del terremoto de San Juan de 1944. Perón recordaría aquel primer encuentro de esta manera:

Eva entró en mi vida como el destino. Fue un trágico terremoto que sacudió la provincia de San Juan, en la cordillera, y destruyó casi enteramente la ciudad, el que me hizo encontrar mi mujer. En aquella época yo era ministro de Trabajo y Asistencia Social. La tragedia de San Juan era una calamidad nacional (…). Para socorrer a la población movilicé al país entero; llamé a hombres y mujeres a fin de que todos tendiesen la mano a aquella pobre gente de aquella provincia remota (…). Entre los tantos que en aquellos días pasaron por mi despacho, había una joven dama de aspecto frágil, pero de voz resuelta, con los cabellos rubios y largos cayéndoles a la espalda, los ojos encendidos como por la fiebre. Dijo llamarse Eva Duarte, ser una actriz de teatro y de la radio y querer concurrir, a toda costa, a la obra de socorro para la infeliz población de San Juan.



En febrero, Perón y Eva ya estaban viviendo juntos, y Eva fue tomando un papel cada vez más decisivo, no solo en la vida de Perón, sino en el propio movimiento peronista. Perón se casó con Eva en Junín el 22 de octubre de 1945, después de ser liberado de la prisión en la que lo había puesto el golpe de Estado dirigido por el general Ávalos.

Eva comenzó a participar abiertamente en la política acompañando a Perón, como su esposa, en la campaña electoral para las elecciones presidenciales de 1946. La participación de Eva en la campaña de Perón era algo novedoso en la historia política argentina. En aquel momento las mujeres carecían de derechos políticos y las esposas de los candidatos tenían poca presencia pública. Marcelo Larraquy, en su libro López Rega. El Peronismo y la Triple A (2011), comenta:

Perón y Eva se casaron el 22 de octubre de 1945. Perón, viudo y con 50 años, ya estaba en el primer plano de la política argentina. Unos días antes, el presidente, general Edelmiro J. Farrell, que veía cómo la figura del coronel tomaba vuelo propio, lo había obligado a renunciar a sus tres cargos en el gobierno: la vicepresidencia, el ministerio y la secretaría de Trabajo y Previsión. Perón fue confinado a la isla Martín García, a fin de apartarlo de la política y arrojarlo al olvido, pero el 17 de octubre una movilización de trabajadores sindicalizados y otros sectores excluidos por la sociedad conservadora llegó hasta la Plaza de Mayo y forzó su libertad. En defensa de la transformación económica y la justicia social, lanzaron a Perón al centro de la escena política. Esa tarde, el líder militar habló por primera vez desde el balcón de la Casa de Gobierno. Aunque su verdadero rol en la crisis de octubre es todavía confuso, lo cierto es que Eva se convirtió en una daga dispuesta a clavarse en el corazón de quien se atreviese a atacar a su marido.

En febrero de 1946, Perón fue elegido presidente. Su esposa, a diferencia de las primeras damas que sólo se hacían visibles en el Tedeum de la Catedral, el chocolate del 9 de Julio en el Teatro Colón y el té de las Damas de Beneficencia, fue la abanderada de un terremoto social. Empezaban a llamarla Evita.

No sólo fue el emblema del activismo justicialista: fue el motor de la transformación y se constituyó en el nexo directo entre los trabajadores y su marido. Como sucesora del mismo Perón en la Secretaría de Trabajo, convirtió a la Confederación General del Trabajo (CGT) en su brazo político y, a medida que construía la identidad política del movimiento peronista y criticaba la opresión de la oligarquía, neutralizó a los sindicatos que pretendían independizarse del gobierno y la CGT, persiguió a obreros comunistas y socialistas y aplastó huelgas rebeldes.



En 1947, Eva se embarcaría en una gira europea de 64 días denominada la “Gira del Arco Iris”, partiendo en junio y regresando el 23 de agosto de 1947. Durante la misma visitó España, Italia y el Vaticano, Portugal, Francia, Suiza, Brasil y Uruguay. La gira tenía como objetivo buscar alianzas internacionales, firmar acuerdos prósperos para el país y brindar ayuda a una Europa devastada por la guerra. Pero antes de iniciar la gira, Eva buscó apoyo espiritual. Marcelo Larraquy escribe:

En 1947 Evita visitó Corrientes junto a Perón en visita oficial para inaugurar el Puente Internacional que une Paso de los Libres con Uruguayana (…)

Después del corte de cinta, (…) luego de una jornada de almuerzos y cenas de honor, placas e inauguraciones, Perón regresó en tren a Concordia y luego abordó el barco presidencial Tecuara hasta el puerto de Buenos Aires.

Evita durmió en Paso de los Libres para encontrarse al día siguiente con Victoria Montero.

Cuando Evita llegó junto con la comitiva a la casa de la calle Rivadavia, la Madre Espiritual estaba sentada bajo los árboles, en el patio interior, esperando que pasara una corriente vibratoria de la Naturaleza, la corriente de Dios. Tenía los ojos cerrados. Sintió la presencia de la Abanderada de los Humildes y los abrió.

—Sos la enviada de Dios —le dijo—. Los pobres siempre te agradecerán todo lo que estás haciendo por ellos.

Victoria Montero revelaba muy poco de su vida personal. Su pasado se había convertido en una leyenda. Se decía que había nacido en España, que a los 10 años sus padres la habían traído en barco a Sudamérica, y que al cruzar el Peñón de Gibraltar tuvo una clarividencia, una visión astral y espiritual. Con el correr del tiempo, su percepción se fue haciendo cada vez más fina, y empezó a contemplar la realidad que nadie veía.

Victoria había nacido en una familia católica. Sus hermanas se ordenaron monjas y, cuando los padres murieron, decidieron donar la herencia a la Iglesia. Se cree que Victoria vivió en Buenos Aires y que, antes o después de casarse con Juan Caminero, viajó a Porto Alegre para vivir en una hacienda fuera de la ciudad, donde habría tomado contacto con un grupo de asesores del general Getulio Vargas, quien sería presidente del Brasil. La revolución de 1924 hizo que se mudaran a San Pablo. Con Caminero tuvo un hijo, Ernesto. Después de ese primer matrimonio, Victoria y su hermanastra Teresa, que siempre la acompañaba, se casaron con los hermanos uruguayos Juan y Bartolomé Montero. Desde entonces fue Victoria Montero. En el Brasil fue partera, socorrió a desamparados, ayudó a mendigos y asistió a leprosos en los hospitales. Decía que su misión era poner el alma, el espíritu y el cuerpo para servir a Dios y al prójimo.

Del Brasil se trasladó a la ciudad de Corrientes, y de allí se mudó a una casa antigua de Paso de los Libres, sobre la calle Rivadavia. Victoria abrió las puertas de esa casa —aunque durante treinta y tres años fueron pocas las veces que ella misma las traspuso— para recibir a todo aquel que buscara comida u hospedaje.

Victoria Montero era una vidente que había formado un grupo espiritualista que organizaba sesiones de meditación y mantras, con el objetivo de elevar la vibración para alcanzar la Consciencia Crística. Se decía que si alguien se acercaba a ella en busca de consejo, la Madre Victoria podía leer a esa persona como un libro abierto: veía sus virtudes, vicios, defectos y cuál era la misión espiritual que esa persona tenía en la Tierra.

Su casa contaba con una nutrida biblioteca, poblada mayormente por libros esotéricos: teosofía, rosacrucismo, cristianismo esotérico pero, sobre todas las cosas, la Madre Victoria seguía las enseñanzas de Hilarión del Monte Nebo, nom de plume de Josefa Rosalía Luque Álvarez.

Josefa Rosalía Luque Álvarez


Josefa Rosalía del Corazón de Jesús Luque Álvarez había nacido en la ciudad de Villa del Rosario, provincia de Córdoba, el 18 de marzo de 1893. Sus padres Don Rafael Eugenio Luque y doña Dorotea Álvarez la educaron en el Colegio de las Carmelitas Descalzas de la ciudad de Córdoba. Desde el año 1932, se radicó en una isla del delta bonaerense en la localidad de Tigre. En el año 1938 fundó la Escuela “Fraternidad Cristiana Universal”, siendo sus fundamentos “el cultivo interior” mediante el “conocimiento de sí mismo”, y la unión íntima con la Divinidad por la “meditación” conjuntamente con el “buen pensar, sentir y obrar”.

Autora prolífica, a lo largo de 30 años escribió – según ella canalizando espiritualmente al sabio esenio Hilarión del Monte Nebo – la trilogía Arpas Eternas, Relatos de la vida de Cristo, Cumbres y Llanuras. En 1959, bajo inspiración de “Sisedón de Trohade”, publicó Orígenes de la Civilización Adámica y en 1966 su obra póstuma Moisés, el vidente del Sinaí.

Mezclando una textura teosófica con elementos de Lemuria y la Atlántida, Josefa (bah, Hilarión) afirmaba que Jesucristo había sido educado por la secta de los esenios y que sus enseñanzas son un reflejo de los de aquel culto:

 Los esenios (en hebreo: אִסִּיִים‎ isiim; en griego: εσσηνοι, εσσαιοι o οσσαιοι; essenoi, essaioi, ossaioi) eran los miembros de una secta judía, establecida probablemente desde mediados del siglo ii a. C. Sobre el origen de la palabra «esenio» se han tejido varias hipótesis: puede provenir del vocablo griego «ὅσιος» (ossios: ‘santo’, ossa: ‘santos’), o ser una referencia al griego hasidei (‘piadosos’), en arameo hesé. Escritos árabes se refieren a ellos como magaritas (‘de las cuevas’). Se ha propuesto que el nombre proviene del hebreo asaim (עשים), esto es “hacedores”, ya que ellos decían “si la Torah lo dice, lo hacemos”, del verbo hacer=laasot (לעשות), y del plural en masculino=im (ים)

Tras la Revuelta Macabea (166-159 a. C.), que habían apoyado pero cuyos resultados finales no compartieron, se retiraron al desierto para «preparar el camino del Señor», bajo el mando de un nuevo líder, el Maestro de Justicia.

Si alguien deseaba ser miembro de la comunidad (yahad) debía ser instruido, aceptado y luego pasar tres años de prueba para ingresar definitivamente. A los que hacían el juramento y entraban en la comunidad se les exigía una vida entera de estudio de la Ley, humildad y disciplina. No volvían a jurar, pues estaban obligados a decir siempre la verdad. Sus bienes pasaban a ser parte de toda la comunidad y, al igual que los frutos del trabajo personal, se distribuían según las necesidades de cada uno, dejando una parte para auxiliar a pobres, viudas, huérfanos, mujeres solteras de edad, desempleados, forasteros y esclavos fugitivos que, sin ser integrantes de la comunidad, requirieran ayuda. Se imponía también la observancia de un estricto código de disciplina, cuya base era la corrección fraterna mutua. ​Por lo general, las mujeres eran aceptadas dentro de la comunidad, y los hombres practicaban el celibato toda su vida, aunque según Josefo, una parte de los esenios sí permitían el matrimonio​ y entre las normas de Qumrán se reconoce claramente la opción de casarse,​ pero se exige monogamia estricta para todas las personas, incluso los reyes.


La Madre Victoria seguía las enseñanzas de Josefa Rosalía Luque Álvarez/Hilarión del Monte Nebo, y luego de la muerte de Eva Perón le acercaría esa misma literatura a un joven José López Rega, convirtiéndose también en su Maestra Espiritual (cuando López Rega aún no oficiaba de secretario de Perón, pero ya llegaremos a esa parte).

Pero volvamos atrás.

Como bien señala el autor Juan Pablo Bubello en el artículo Espiritismo y Catolicismo durante el Peronismo, la Escuela Científica Basilio fue uno de los grupos espiritistas más importantes del campo esotérico argentino del siglo XX. Esta Escuela fue fundada el 1 de noviembre de 1917 en la calle Rawson, 53, de la ciudad de Buenos Aires, por el escribano francés naturalizado argentino Eugenio Portal, hijo del inmigrante galo Pedro Basilio Portal – de quien tomó el nombre para su institución.

El espiritismo, que había llegado a la Argentina en oleadas desde mediados del siglo XIX, estaba teniendo gran acogida en el país, cosa que preocupaba a la Iglesia. La Escuela Basilio presentaba elementos católicos estando, a diferencia de otras corrientes espiritistas, fuertemente centrada en las figuras de Jesucristo y María.

Desde sus inicios la Escuela Científica Basilio tuvo personería jurídica y, en 1925, se registró en el Registro Nacional de Culto como asociación espiritista; tras la muerte de Eugenio Portal el 3 de julio de 1927, fue reemplazado por Gerónimo Podestá; en 1940 la Escuela ya contaba con unos 400 miembros y una casa central, y diez años después alcanzaba los 21.000, con 34 filiales; en 1950 fue inscrita en el Fichero de Cultos del Estado y entre 1939 y 1974 fue dirigida por Hilario Fernández.

Eugenio Portal


Este crecimiento vertiginoso de la Escuela Científica Basilio hizo que la Iglesia Católica parara la oreja y le saliera inmediatamente al cruce.

El espiritismo no fue lo único que fue importado de Europa desde mediados del siglo XIX: también se importó el pensamiento liberal, la masonería, el anarquismo y otros movimientos y corrientes que el catolicismo no solo consideraba anticatólicos sino que también antiargentinos ya que la Iglesia buscaba identificar a la unidad nacional con el catolicismo, el cual debía ser el núcleo de la nacionalidad argentina.

La vuelta de la enseñanza religiosa en las escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires en 1936, y en las nacionales desde 1943, le dio un gran nuevo impulso a la Iglesia, que buscaba el adoctrinamiento católico de la población. En este marco, el catolicismo le declaró abiertamente la guerra a todo movimiento que consideraba anticatólico y (por ende) antiargentino: la masoneria, el comunismo, el protestantismo, el socialismo y, por supuesto, el espiritismo.

Dice Bubello en el citado artículo:

Mientras la Iglesia obtenía el apoyo del Gobierno Militar de 1943 para avanzar en su restauración católica, paralelamente los espiritistas de la Escuela Científica Basilio desplegaban una nueva táctica: la organización de actos y eventos públicos masivos en el centro mismo de la ciudad de Buenos Aires. Y lo más provocativo, entendemos, para la Iglesia Católica, fue el slogan con el cual se promovieron: “¡Jesús no es Dios!”. 

En el libro Jesús. Yo Soy tu Maestro la Escuela Científica Basilio afirma que

Jesús de Nazaret no es Dios —como lo considera la mayoría de los grupos cristianos, incluido el catolicismo— sino solo un espíritu encarnado, igual que nosotros, solo que este espíritu es uno de los que nunca se alejaron del lado de Dios y por ello es un espíritu puro de luz o armonía espiritual, que utilizó una de las funciones principales de la mente, el sentido espiritual, que le permitió relacionarse con el plano etéreo y elaborar los basamentos de la Idea Nueva.

Escuela Científica Basilio

En esta lucha entre la Iglesia y el espiritismo, el gobierno peronista – al menos al comienzo – se puso del lado del catolicismo y a comienzos de 1948 anuló la personería jurídica de la Escuela Científica Basilio, e intentó obstaculizar su expansión. Cuando en septiembre de 1948 varios sacerdotes fueron implicados en el intento de asesinato contra Perón preparado (presuntamente) por Cipriano Reyes, la relación con la Iglesia se agrió. A partir de 1950 el escenario cambió a favor del espiritismo y particularmente de la Escuela Científica Basilio, ya que el gobierno tomó otra postura, por causa de su propio conflicto con la Iglesia Católica.

Continúa Bubello:

En mayo de 1950, no sólo el gobierno suspendió la medida que había quitado la personería jurídica a la Escuela Científica Basilio, sino que, en julio de ese mismo año, cuando el jefe de la Policía clausuró, por propia iniciativa, algunos centros de la Escuela, fue duramente criticado por Perón que ordenó su reapertura inmediata

En ese entonces comenzaron a correr rumores en la ciudad de Buenos Aires diciendo que Perón realizaba prácticas espiritistas.

Pero más provocativo fue algo que pasó al poco tiempo. Buenos Aires se vio invadida por multitud de folletos diciendo “¡Jesús no es Dios!” que publicitaban otro acto de la Escuela, y uno muy importante: el 15 de octubre de 1950 realizaban un evento nada más y nada menos que en el Luna Park; Perón, junto a Evita, les enviaron un telegrama de adhesión.

Uno de los folletos polémicos de la Escuela Científica Basilio


Continúa Bubello:

En las inmediaciones del acto, donde la Escuela se presentaba públicamente como “Escuela Científica Basilio, de ciencia y culto espiritista”, algunos de sus seguidores chocaron con grupos pertenecientes a la Acción Católica, que intentaban interrumpirlo al grito de “¡Jesús es Dios!” y fueron detenidos por la policía. Ante el escándalo público, el cardenal Copello dispuso la organización de actos de reparación de la horrenda blasfemia el domingo siguiente en todas las iglesias de la arquidiócesis; mientras las voces de la prensa adicta (Criterio, El Pueblo, Los principios, Antorcha) condenaron masivamente tanto el acto como lo que enfatizaron era “complicidad oficial” con la organización del evento. Más aún. En este marco de álgida escalada del conflicto que adquiría ribetes de violencia política, incrementando la presión, la célebre Revista Criterio, denunció a la Escuela Científica Basilio (descalificándola en términos de “secta” que difundía la “leyenda `Jesús no es Dios´”) y exigía la investigación del gobierno

El conflicto siguió profundizándose, y cuando en junio de 1952 Perón comenzó su segundo gobierno, desde algunos sectores de la oposición se denunciaba que había asistido a sesiones espíritas con un médium brasileño.

En 1954, el gobierno peronista suspendió por resolución ministerial del poder ejecutivo la enseñanza de religión en las escuelas públicas; el 31 de octubre, la Escuela celebró otro acto en el Luna Park, lo cual motivó que, en noviembre, la Iglesia denunciara al espiritismo, como una “...práctica supersticiosa que osaba constituirse en entidad jurídica para promoverse el status de religión”

Por supuesto, todo esto culminó en 1955 con el golpe militar que derribó al gobierno peronista. Incluso en su exilio, Perón continuaría teniendo sus roces y vaivenes con la Iglesia, hasta su reconciliación en los 70s, pero eso lo veremos más adelante.



Continuará…

domingo, 7 de abril de 2024

Eclíptica Apocalíptica (Parte II)

 


Eclíptica Apocalíptica (Parte II)

Por Mazzu

 

Alguien a quien sigo bastante es a Christopher Knowles, autor de Our Gods Wear Spandex, The Secret History of Rock 'n' Roll, y The Complete X-Files. Chris es escritor, dibujante, blogger y lleva adelante desde hace añares su blog The Secret Sun, donde se explaya en su visión sincromística de la realidad. Con su permiso, he traducido varios (La Fuente Secreta deLovecraft para los Mitos de Cthulhu, y Charles Manson y los Hechiceros Secretos del Tío Samde sus posts y algún que otro fragmento de Our Gods Wear Spandex aquí en el blog.


Good Ol' Chris (perdón por la foto si lees esto, man; no encontré otras fotos actuales tuyas)


Yo considero al sincromisticismo y a la conspiranoia como dos cosas diferentes: el sincromisticismo ve la confluencia de símbolos, signos y sucesos de la actualidad como manifestaciones acausales de los movimientos del inconsciente colectivo, siguiendo una lógica no lineal que revela una conexión simbólica entre elementos “externos” e “internos” del individuo y el colectivo; mientras que la conspiranoia sigue una lógica super lineal de causa/efecto: en esta lógica, si dos cosas están conectadas simbólicamente, necesariamente están conectadas causalmente: no hay coincidencias acausales, no hay sincronicidad, todo tiene una explicación causal.

En el caso de Chris Knowles la línea que separa la sincromística de la conspiranoia es muy fina, casi virtualmente inexistente, y suele pasarse con mucha frecuencia al lado conspiranoico de la vida como quien va de la cama al living – como diría Charly García. Dicho esto – que no considero una crítica sino una mera observación – y a pesar de no coincidir demasiado en este punto con Mr. Knowles, ello no merma la admiración que siento por su trabajo y sus ideas.

En recientes posts de The Secret Sun, Knowles ha estado analizando el fenómeno del próximo eclipse del 8 de abril desde su particular perspectiva: Chris Knowles propone que la elites – no una sola elite sino varias elites que incluso compiten entre sí – mantuvieron vivos cultos mistéricos antiguos (o si no los mantuvieron vivos como una línea no fragmentada desde la antigüedad, al menos los revivieron desde el renacimiento en adelante), cultos mistéricos como el de Mitras, el de Atis/Cibeles, los Misterios Eleusinos, los Misterios de Isis, etc.; según Knowles, pueden verse trazas de este renacimiento mistérico en la arquitectura del siglo XIX y principios del siglo XX:



Dondequiera que mires ves dioses: los efectos persistentes del movimiento neoclásico.

Incluso hoy en día, no podés ir a ningún lugar de los alrededores adinerados del centro de Manhattan (Park Avenue, Murray Hill, Rockefeller Center) sin encontrarte con las imágenes de la religión grecorromana y egipcia. Murales, relieves, frisos, estatuas y mosaicos presentan los mismos panteones de dioses de la época precristiana. ¿Cómo podría un joven con los ojos muy abiertos del Lower East Side o Hell's Kitchen no quedar impresionado por esta combinación de riqueza, poder y revanchismo pagano?

Caminé por esas mismas calles durante muchos años mientras trabajaba en Manhattan; me sorprende que la mayoría de la gente no sea consciente de este simbolismo que ve en todas partes.


Una de las premisas fundamentales de estos cultos mistéricos es la ley hermética de “lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo”: lo que sucede en el cielo, sucede en la tierra, lo que le pasa al sol (el Astro Rey) le pasa al rey/jefe/mandatario de turno: en esta visión, las constelaciones estelares son el mapa mitológico de navegación entre el macrocosmos y el microcosmos que estos cultos mistéricos utilizarían – según Knowles – para su ritualística desplegada a nivel mundial.

Al igual que postulaba James Shelby Downard en su King Kill 33, Knowles sostiene que para estas elites el mundo es un escenario donde pueden desarrollar de manera masiva sus rituales, que son ocultos pero están a la vista de todos, un reboot del Sacrificio del Rey Sagrado que James G. Frazer abordara tan extensamente en su obra La Rama Dorada: la muerte violenta y ritual del rey sagrado en determinado ciclo de tiempo que con su sangre revigorizaría la tierra, traería fertilidad y haría renacer al cosmos.

Según Frazer, mitos como los de Osiris, Tammuz, Atis y Adonis, seguían este esquema de muerte y resurrección. Según James Shelby Downard, el asesinato de John Fitzerald Kennedy fue una versión moderna ritual del Sacrificio del Rey Sagrado, llevado a cabo por la “criptocracia” en Dallas, Texas, sobre el grado 33 de latitud (señalando el carácter masónico del ritual). Knowles comparte esta perspectiva, acercando las ideas de Downard a la actualidad:

A estas alturas, todo el mundo se da cuenta de que la Administración Biden no es más que una marioneta de la Administración Obama. Esto ni siquiera es objeto de debate entre personas honestas e inteligentes.



Y al ver que Obama fue el presidente número 44, no podemos evitar que nuestros sentidos arácnidos sincronísticos cosquilleen cuando vemos que el Gran Eclipse del Imperio Americano pasará sobre Omen (profecía), Texas, a la 1:44 p.m.

Como si “Omen” no fuera suficiente, también está “Whitehouse” justo al lado. Y al lado de eso, está Tyler.



Tyler (también escrito Tiler) es el nombre de la oficina de guardia exterior de una Logia Masónica. Las logias masónicas pueden reunirse en salas de tabernas y otros lugares públicos de reunión, y todas las logias designan un Tyler para proteger la puerta desde el exterior contra masones no elegibles o personas maliciosas o curiosas, para verificar la elegibilidad de los que llegan tarde y para garantizar que los candidatos a las ceremonias en la logia estén debidamente preparados.

Guau. Si esto no nos coloca en los floridos pantanos febriles del difunto James Shelby Downard, no sé exactamente qué lo haría.


Siguiendo la lógica Frazeriana/Downardiana, Knowles se interna más y más en el lodo sincro-conspiranoico: como demuestra Frazer, varias culturas antiguas creían que podían aplacar la ira de los dioses sacrificando a un sustituto del rey: un “tonto” que era “rey por un día” y reemplazaba al monarca en su viaje al más allá. Los babilonios no eran la excepción, y – como señalamos en la entrada anterior – “un noble dignatario” podía morir en lugar del rey si “Júpiter no era visible durante el eclipse”.

Knowles llama la atención sobre el hecho de que Biden, a ojos de casi todo el mundo – no solo en Estados Unidos – no es más que una marioneta, un sustituto de la verdadera clase gobernante:



También es por eso que no puedo evitar tener un sentimiento generalizado de Wicker Man durante los últimos cuatro años. (…) Ninguna persona en su sano juicio ve honestamente a Biden como algo más que un tonto y un “Rey por un día” (…) Entonces la pregunta es ¿por qué exactamente fue instalado en el cargo?

Ahí es donde entra en juego el Ritual del Rey Sustituto:

El ritual del rey sustituto era un antiguo rito religioso mesopotámico de sacrificio humano, documentado más claramente en Asiria, que se realizaba para salvaguardar al rey del peligro que se percibía como proveniente de malos augurios.

Generalmente se pensaba que estos presagios surgían de ciertos eventos astronómicos, como los eclipses.

Una vez elegido un sustituto, lo llevaban al palacio donde lo lavaban, lo ungían y le daban vino y comida. Estaba vestido con la túnica del rey y decorado con la diadema real y otras joyas de la corona que luego se colocaban sobre el trono.

Oh querido.

Lo mejor es incluir la salud y la seguridad del viejo Joey-boy (Biden, claro) en sus oraciones antes de dormir esta noche, niños. Lo que viene después seguramente será mucho peor.

La siguiente parte del hechizo recuerda rumores y memes (aparentemente infundados) de que Jill Biden era la niñera de Biden y comenzó a garchar con Joe a escondidas cuando solo tenía 15 años:

Las tablillas rituales existentes también afirman que se elegía a una “niña” o “virgen” para que sirviera como su “reina” y se sentara a su lado. Al sustituto también se le entregaba una estatuilla para presentar a los dioses del inframundo.

Un Biden en sus 30s y Jill de 15, antes de la 
muerte de la primera esposa de Joe. Su 
amistosa "cercanía" con la futura doctora 
ya estaba bien establecida dado a que Jill 
era la niñera de la familia Biden. La "Doctora"
Jill Biden es ahora la Primera Dama de los EEUU

Lo que lleva a uno a preguntarse si estos rumores en realidad no fueron obra de los autistas de 4Chan o de los cabrones de Roger Stone, sino que fueron sembrados en la mente del público con fines posteriores y más ritualisticos.

Durante el transcurso del ritual, el rey (real) abdica simbólicamente de su trono y se coloca allí un sustituto en su lugar por un período de hasta 100 días.

Aunque no poseía ningún poder real, el rey sustituto viviría y celebraría la corte en el palacio y disfrutaría de la riqueza y el prestigio del rey. Al mismo tiempo, el verdadero rey pasaría a la clandestinidad, accesible sólo a sus consejeros más cercanos.

A lo largo del ritual se realizaban muchos ritos de exorcismo para transferir el peligro derivado de los malos augurios del rey real al sustituto.

Al final de este tiempo, el sustituto es ejecutado y el verdadero rey, tras haber transferido con éxito su destino condenado al chivo expiatorio, regresa a su trono.

 


Según Chris Knowles, este es el propósito oculto de las elites en el poder, y la razón de la aparente parafernalia ritualista desplegada alrededor del venidero eclipse. En la entrada anterior, Greg Reese hacía énfasis en la cuestión de los nombres que utilizaba la NASA en sus misiones: Apolo, Sirius, Atlantida, Apep, a los que podemos sumar Artemis, Osiris Rex, y un largo etc. Esto es lo que James Shelby Downard llamaba Toponimia Mistica:

La toponimia mística incorpora la magia de las palabras (onomatología) y la ciencia masónica del simbolismo.

Al considerar mis datos sería útil considerar un dicho de la física einsteiniana: “Se supone que las relaciones de tiempo entre eventos están constituidas primero por las relaciones físicas específicas que se establecen entre ellos”.

Mi estudio de los nombres de lugares imbuidos de significado mágico incluye necesariamente líneas de latitud y longitud y divisiones de grados en geografía y cartografía (minutos y segundos).

Para Downard la toponimia mística el estudio de las etimologías en relación a las propiedades de un territorio específico. Michael A. Hoffman II, colaborador y editor de Downard, señala que esta toponimia mística

es parte de un proceso en el que funge como bisagra en la relación entre ‘acción en tiempo’ [o historia registrada] y las locaciones físicas en la tierra miradas como ‘lugares de poder’ por la visión geográfica-mágica de la criptocracia que concibe a la tierra como un gigante tablero de ajedrez, simbolizado por el piso cuadriculado del Templo de Salomón y la logia masónica, y la visión de Alicia en la fantasía del Mundo Maravilloso de Lewis Carroll

 


Con todo esto no intento sembrar miedo ni decir que alguno de estos autores tenga razón: es una mera exposición de lo que puede provocar un evento como un eclipse en tiempos actuales. Tendemos a pensar que los eventos celestes ominosos eran vistos con resquemor solamente por los pueblos de la antigüedad, y que en la actualidad hemos superado todo eso. Pero cuando rascamos un poco la superficie de nuestra supuesta modernidad, vemos que nuestra pretendida superioridad con respecto a dichos pueblos de antaño no es mas que una mera pátina de pintura para ocultar el hecho de que el miedo a “lo de arriba” todavía existe “acá abajo.

Podemos repetirnos como un mantra “yo no creo en esas cosas”, pero ¿Qué tal si Chris Knowles tiene razón y que los que “creen en esas cosas” son los miembros de las elites, y actúan en consecuencia a esas creencias? Esto puede sonar descabellado, pero pongamos en balanza que los argentinos tenemos en el poder a un tipo que cree que habla con su perro muerto y con los fantasmas de sus economistas favoritos (Rothbard, por ejemplo) y puso como Secretaria General de la Presidencia a su hermana, que es tarotista.

Para Chris Knowles, sin embargo, estas elites están en franca decadencia y dirigiéndose hacia su propia autodestrucción, y si bien siempre utilizaron estos eventos astronómicos/astrológicos para su beneficio, esta vez no lo tienen tan claro:

Tanto los eclipses como los cometas están asociados con la muerte de reyes y otros desastres, por lo que sabés que los magos negros en Washington están trabajando horas extras tratando de descubrir qué es lo que se les viene.

Hay muchos rumores oscuros circulando estos días y un hedor palpable a miedo flotando en muchas altas oficinas. Tengo la sensación de que sus pequeños juguetes digitales no los van a proteger de la ira de sus dioses.

¿Qué quiero decir con eso?

Nunca se puede saber con estas cosas, pero digamos que no me sorprendería si el Viejo Karma finalmente alcanzara a la junta globalista actualmente en el poder. O incluso que esos dioses oscuros suyos ya están hartos de su infinita arrogancia y han decidido que todos necesitan la visita de Nana Némesis.


Fin de esta segunda parte… espero que la hayan disfrutado. Si el tiempo, los eclipses, la toponimia y la mar en coche lo permiten, agregaré una tercera entrada.




sábado, 6 de abril de 2024

Eclíptica Apocalíptica (Parte I)

 


Eclíptica Apocalíptica (Parte I)

Por Mazzu

 

La Tierra es el único planeta rocoso en nuestro sistema solar que tiene eclipses solares totales. Aunque otros planetas y lunas pueden experimentar fenómenos similares, la combinación de tamaño y distancia terrestre/lunar permite que la Luna bloquee completamente el disco del Sol durante un eclipse solar. Mercurio y Venus no tienen lunas y las lunas de Marte son muy pequeñas como para opacar al Astro Rey.

Los eclipses nos han fascinados desde siempre. Las culturas de la antigüedad consideraban los eclipses como presagios ominosos de catástrofes y señal de la ira de los dioses, provocando terror y asombro al mismo tiempo. Anotando sus repeticiones cíclicas, algunos pueblos de la antigüedad – como los asirios, los babilonios y los chinos – lograron predecir los eclipses con bastante certeza. El nombre eclipse, del griego ἔκλειψις, ékleipsis, quiere decir ‘desaparición’, ‘abandono’: para los griegos era una señal del descontento de Zeus con los seres humanos, a quienes el dios abandonaba en la oscuridad. Los chinos creían que era un dragón que devoraba al sol y procuraban hacer un ruido estruendoso que le ahuyentara. Los vikingos decían que había dos lobos, Sköll y Hati (hijos de Fenrir) que perseguían al sol y a la luna, y que se producía un eclipse cuando uno de los lobos se comía a uno de estos astros.

Asurbanipal cazando un leon


Hay cientos, sino miles de tablillas cuneiformes conteniendo listas de presagios de eclipses, como la que escribió el astrólogo asirio Akkullanu, el 30 de julio de 666 a. C., a Ashurbanipal diciendo que “si el planeta Júpiter está presente en el eclipse, todo está bien para el rey; un noble dignatario morirá en su lugar. ¿Ha prestado atención el rey a esto? Aún no había pasado un mes antes de que su juez principal muriera”.

Enuma Anu Enlil es una serie importante de 70 tablillas babilónicas, datadas hacia 1050 a. C., que tratan sobre astrología. La mayor parte del trabajo es una colección sustancial de augurios, estimados entre 6500 y 7000, que interpretan una gran variedad de fenómenos celestiales y atmosféricos en términos relevantes para el rey y el Estado. Casi el 40% del Enuma Anu Enlil está dedicado exclusivamente a presagios de eclipses.

En general, el augurio eclíptico era negativo; el eclipse sólo traía malos presagios al mundo. La tablilla dieciséis del Enuma Anu Enlil da una muestra representativa de los efectos ominosos predichos:

“La tierra del príncipe será destruida”.

“La tierra sufrirá calamidades”.

“El rey morirá”.

“La tierra se arruinará”.

“Los dioses se enojarán”.

“Las mujeres embarazadas abortarán a sus hijos no nacidos”.

“Habrá una inundación devastadora”.

“La gente venderá a sus hijos por dinero”.

 



El caso egipcio es muy singular: los eclipses solares, sorprendentemente, nunca son mencionados por los antiguos egipcios en términos explícitos. Los primeros registros incuestionables de eclipses egipcios datan del período grecorromano, por lo que resulta muy extraño la ausencia de referencias anteriores, siendo el sol era tan importante y central en la religión y la mitología egipcia. Habiendo alineado sus construcciones de manera muy sofisticada con equinoccios y solsticios, es imposible que ignorasen el tema de los eclipses.

La teoría de muchos egiptólogos es que los eclipses eran tan ominosos y tabú para la cultura egipcia, que se evitaba nombrarlos o hacer referencia explícita a ellos – ¡y menos ponerlos por escrito! (la escritura tenía carácter sagrado para los egipcios). Muchos señalan que referencias indirectas a que la tierra está “sin luz” (por ejemplo, en el papiro de Ipuur, que data del 2000 a. C.) se refieren de manera velada a eclipses solares.

Algunos egiptólogos han señalado que los egipcios probablemente habrían responsabilizado a Apep de un eclipse solar. Apep, llamada Apofis por los griegos (quienes la asociaban a Tifón) era una serpiente gigante, que perseguía a la barca solar, conducida por Ra y defendida por Seth, cada noche a través del Duat, para evitar que consiguiera alcanzar el nuevo día. Apofis buscaba quebrar la Maat, el «orden cósmico». Los eclipses pueden ser considerados como tales rupturas temporales del orden cósmico: la noche que aparece en mitad del día. Un eclipse puede haber sido visto como una victoria transitoria de Apofis sobre Ra.

Seth combatiendo a Apep


El faraón Akhenatón, Akenatón o Ajnatón, cuyo reinado está datado en torno al 1353-1336 a. C.6​ y pertenece al periodo denominado Imperio Nuevo, es célebre por haber impuesto al dios Atón como la única deidad del culto oficial del Estado, en perjuicio del predominante culto a Amón. El nuevo culto eliminaba de cuajo el culto a los antiguos dioses, muy arraigado entre la población de ese momento, imponiendo a Atón como única deidad, es decir, una religión monoteísta. Este cambio revolucionó a toda la sociedad egipcia de la época.

Donald Redford, un egiptólogo especializado en Akenatón, sugirió que el gran cambio de Akenatón se produjo en su tercer año de reinado. Suponiendo que tomara el trono en 1354 a. C., esto colocaría el período del cambio en algún momento del 1351 a. C. Tal vez no sea pura coincidencia que hubo un eclipse solar total que pasó sobre el sur de Egipto entre Asuán y Soleb el 15 de agosto de 1351 a. C. Esto habría ocurrido durante su tercer año, muy cerca en el tiempo del cambio religioso radical del culto de Atón. Akenatón llegó al trono con el nombre de Amenhotep (“Hágase la Voluntad de Amón”), pero luego de la reforma religiosa cambió su nombre a Ajnatón (“Útil a Atón”). Este eclipse trascendental podría haber sugerido al faraón la muerte de los dioses tradicionales (una suerte de Ragnarök egipcio) y el nacimiento de un Nuevo Orden.

¿Dos eclipses marcaron el auge y caída de Akenatón? Decíamos que el eclipse del 15 de agosto de 1351 a. C. marcó tal vez el inicio de la primera revolución religiosa egipcia de la que tenemos noticias, pero tal vez su final también pudo haber sido sellado por otro eclipse: el eclipse más notable del siglo XIV a. C. en Egipto ocurrió el 14 de mayo de 1337 a. C., y su trayectoria cruzó    directamente sobre la nueva ciudad de Amarna de Akenatón. En un artículo de 2017 titulado “Eclipse sobre Amarna”, Anand Balaji analiza la noción de que el imperio de Akenatón colapsó muy cerca del tiempo del eclipse solar más oscuro ocurrido en Egipto durante el siglo XIV a. C. Sugiere que esto no pudo ser una coincidencia, y que al menos el eclipse, junto con la epidemia de peste bubónica que entonces arrasó el mundo conocido, “marcó el comienzo del fin para el faraón Akenatón y el Período de Amarna”.

A pesar de haber revolucionado la historia y la religión de Egipto, Akenatón fue tardíamente descubierto, ya que tras su muerte, su nombre fue borrado de la historia y su tumba y momia fueron destruidas. De igual manera que los eclipses, los antiguos egipcios evitaban nombrarlo o hacer referencia explícita a él – ¡y menos ponerlo por escrito!

 


Más de 3300 años nos separan de la época de esplendor de Akenatón. Sin embargo, las teorías e historias que se tejen alrededor de un suceso astronómico notable, como es un eclipse, no dejan de brotar de la psiquis colectiva humana. El submundo de las teorías conspirativas (ya no tan “submundo” luego del estallido mainstream de ideas como las del Pizza Gate y QAnon) es un productor incesante de interpretaciones y exegesis alternativas. El caso del próximo eclipse no es la excepción: surfeando la red di con la interpretación de Greg Reese, un colaborador de Infowars (de Alex Jones), y comparto la transcripción que hice del video con ustedes:  


El eclipse solar del 8 de abril se está convirtiendo en un evento importante: la guardia nacional está siendo desplegada y se le pide a la gente que tenga reservas de comida para dos semanas y para llenar sus tanques de combustible. Esto puede ser explicado debido al hecho de que se esperan miles de visitantes a lo largo del sendero del eclipse total, pero mucha gente cree que “ellos” se están preparando para posibles terremotos, dado a que el Cometa del Diablo se alineará con el eclipse del 8 de abril y debido al hecho que en 1811 un cometa también apareció en el cielo durante un eclipse solar en el mismo sendero y fue seguido por los más poderosos terremotos de la historia de Norteamérica.

Conocidos como los Terremotos de New Madrid, alrededor de 10.000 terremotos ocurrieron en solo 3 meses, siendo el mayor de una magnitud de 8.8. Fueron la más devastadora serie de terremotos de la historia conocida. Pero se trataba de otro cometa, y mientras algunos asumen que un eclipse solar puede desatar un terremoto, este escenario parece poco probable.   

Senderos de los últimos eclipses y el del próximo 8 de abril


Esta temporada de eclipses es, sin embargo, un evento muy raro. Los recientes eclipses, en agosto de 2017 y octubre de 2023, seguidos por el próximo el 8 de abril, forman una letra Aleph y una letra Tau sobre los Estados Unidos. Aleph y Tau son la primera y la última letra del alfabeto hebreo, el Alfa y el Omega, el principio y el fin.

Las letras tau y alef del fenicio o proto-hebreo 
(no del hebreo, como dice Reese en el video)


Estos eclipses marcan el final de un Gran Año, un período de 26.000 que vuelve a empezar con el amanecer de la Era de Acuario y una nueva Era de Oro. Manly P.Hall escribió que masones de los grados superiores diseñaron a Estados Unidos con un propósito peculiar y particular, un destino secreto que crearía una Nueva Atlántida o un Nuevo Orden Mundial, donde un rey descendiente de una raza divina reinará sobre todos.

En los rituales, este rey es simbolizado como Apolo, Horus o Nimrod, el padre de la Masonería, y se piensa que será descendiente de los Nefilim bíblicos o de los Annunaki sumerios.

Según Thomas Horne, esto ocurrirá en 2025, lo cual se corresponde con varios documentos publicados por agencias de inteligencia, tales como Global Governance 2025, Global Trends 2025 y en el pronóstico para la población mundial de 2025 de Deagel.

La NASA es notoria por realizar rituales masónicos basados en las escuelas mistéricas de Egipto, Apolo siendo el mismo personaje que Horus, Sirius representando a Isis y la Atlántida siendo la nueva Era de Oro que esperan restaurar. Durante el eclipse del 8 de abril, la NASA lanzará 3 cohetes bautizados como Apep, la divinidad ofídica egipcia cuya meta era devorar a Ra, el sol; y cuando el sol reemerge luego de 3 minutos de oscuridad, será comparado con el renacimiento de Horus, su nuevo rey de la Era de Oro.

El CERN, conocido por sus rituales ocultistas frente a la estatua de Shiva, el dios hindú que simboliza la muerte, la destrucción y el final de una era, va a disparar su Gran Colisionador de Hadrones a máximo poder durante el eclipse.



Israel, que está en medio de cometer genocidio, se está preparando para sacrificar una novilla roja, un sacrificio ritual que los preparará para recuperar el Monte del Templo. Algunos judíos y cristianos creen que las novillas rojas son claves para la reconstrucción del Templo de Jerusalén e invocar la venida del mesías. Para comprenderlo, uno debe retroceder cerca de 2000 años, cuando los antiguos romanos destruyeron el último templo de la ciudad. Para reconstruirlo, estos creyentes señalan el libro de Números de la Biblia: allí se ordena a los israelitas a sacrificar una novilla roja sin defecto, en la cual no haya mancha y sobre la cual nunca haya sido puesto yugo. Solo entonces el tempo podrá ser levantado nuevamente. Dichas vacas sagradas fueron exhibidas en una reciente reunión de plegarias en Washington. Muchos evangelistas creen que estas novillas rojas acompañarán la segunda venida de Cristo. Un altar enorme ya espera en el lugar donde serán incineradas las novillas. Según algunos creyentes, la ceremonia necesita ser realizada en el Monte de Olivos, mirando directamente hacia donde antaño estuviera el Templo, pero donde ahora se alza otra cosa.



Si los judíos toman por la fuerza el Monte del Templo, estarían ofendiendo a millones de musulmanes en lo ancho de la tierra, y predeciblemente estarían arrojando al mundo al pico del caos que estas sociedades secretas han venido diseñando a través de los siglos. Y su plan es el de traer orden al caos, con su rey divino reinando sobre el mundo.

 

Sin duda, los eclipses – al igual que en la época de Akenaton o Asurbanipal – siguen provocando en la psiquis colectiva una sensación ominosa, que el paso del tiempo y el advenimiento de la “era racional” no han podido menguar. En la segunda parte vamos a analizar un poco lo de este muchacho Greg Reese y alguna otra teoría de las tantas que siguen apareciendo en las redes.