miércoles, 12 de noviembre de 2014

FRAGMENTO DE "SUPERVIVIENTE" DE CHUCK PALAHNIUK

"Superviviente" (1999) de Chuck Palahniuk



Tal y como vivo es difícil incluso empanar un filete. Algunas noches es diferente: a veces es pescado, o pollo. Pero en cuanto tengo una mano pringada de huevo y en la otra sostengo la carne me llama alguien con problemas. Casi cada noche de mi vida es así, últimamente. Esta noche es una chica la que me llama desde dentro de una disco atronadora. La única palabra que entiendo es «detrás». Dice: —Gilipollas. Dice algo que podría ser «cada» o «nada». La cosa es que no te puedes poner a rellenar los espacios en blanco, así que ahí estoy, en la cocina, solo y gritando para que se me oiga por encima de la tralla discotequera de donde sea. Ella suena joven y agotada, así que le pregunto si va a confiar en mí. Si está cansada de que le duela. Si sólo hay una forma de acabar con tu dolor, le pregunto, ¿lo harás? Mi pez nada muy excitado en su pecera, encima de la nevera, así que le echo un Valium en el agua. Le estoy gritando a esa chica que si ya ha tenido bastante. Le estoy gritando que no me voy a quedar a oírla quejarse. Quedarme aquí a intentar arreglarle la vida es una pérdida de tiempo. La gente no quiere que les arregles la vida. Nadie quiere que le solucionen sus problemas. Sus dramas. Sus congojas. Ni quieren resueltas sus historias. Ni sus líos. Porque ¿qué les quedaría? Sólo lo desconocido, grande y aterrador. La mayoría de los que me llaman ya saben lo que quieren. Los hay que quieren morir pero me piden primero permiso. Los hay que quieren morir y necesitan un poco de ánimo. Un empujoncito. A alguien dispuesto a suicidarse no le queda mucho sentido del humor. Una palabra en falso y a la semana siguiente ya son una necrológica. Aunque la mitad de las llamadas que recibo casi no las escucho. Con la mayoría, decido quién vive y quién muere por el tono de voz. Con la chica de la disco no estamos yendo a ninguna parte, así que le digo que se mate. Ella dice: —¿Qué? Mátate. Ella dice: —¿Qué? Inténtalo con barbitúricos y alcohol y la cabeza metida en una bolsa de plástico. Ella dice: -¿Qué? No se puede empanar bien un filete sólo con una mano, así . que le digo que ahora o nunca. O lo hace o no lo hace. Yo estoy con ella. No va a morirse sola, pero no tengo toda la noche. Lo que parece parte de la música es ella, que se pone a llorar muy fuerte. Entonces cuelgo. Además de empanar un filete, esa gente quiere que les enderece la vida.



Con el teléfono en la mano, intento con la otra que las migas se queden pegadas. No tendría que ser tan difícil. Se moja el filete en huevo. Se sacude para escurrirlo y se echa el pan rallado. El problema del filete es que no sé poner bien el pan rallado. Hay sitios en que el filete está sin tapar. En otros hay tanto pan que no se sabe lo que hay dentro. Antes, esto solía ser una risa. Te llama la gente al borde del suicidio. Llaman mujeres. Me quedo aquí sólito, con mi pez, solo en esta cocina sucia empanando chuletas de cerdo o vete a saber qué, vestido sólo con unos calzoncillos y escuchando los rezos de alguien Administrando redención y castigo. Me llama un tío, cuando ya me he ido a dormir. Las llamadas seguirían toda la noche si no desenchufase el teléfono. Algún capullo me llama de noche, después de que cierren los bares, para decirme que está sentado de piernas cruzadas en el suelo de su apartamento. No puede dormir sin que le asalten horribles pesadillas. Ve en sueños cómo se estrellan aviones llenos de gente. Es todo muy real, y nadie quiere ayudarle. No puede dormir. Me cuenta que tiene un rifle apoyado en la barbilla, y me pide que le dé un buen motivo para no apretar el gatillo. No puede vivir conociendo el futuro y sin poder hacer nada para salvar a nadie. Me llaman los victimistas. Los sufridores crónicos. Llaman. Interrumpen mi propio tedio. Es mejor que la televisión. Yo le digo que adelante. Estoy medio dormido. Son las tres de la madrugada, y mañana he de trabajar. Le digo que se dé prisa, antes de que me duerma, y apriete el gatillo. Le digo que este mundo no es tan hermoso como para quedarse y sufrir. Como mundo no es gran cosa. Mi trabajo se trata de que trabajo la mayoría del tiempo para una compañía de limpieza. Marmitón a tiempo completo. Dios a tiempo parcial. Experiencias anteriores me han enseñado a apartar el auricular de la oreja cuando oigo el clic del gatillo. Suena una explosión, un momento de ruido estático y el auricular cae al suelo en algún lugar. Soy la última persona que ha hablado con él, y me vuelvo a dormir antes de que se apague el eco del disparo en mis oídos. La semana que viene hay que buscar la necrológica, quince centímetros escasos que no cuentan nada importante. Hay que buscar la necrológica, si no, no hay manera de saber si pasó de verdad o fue un sueño. No espero que me entendáis. Es otro estilo de diversión. Ese tipo de control es como un chute. Pone en la necrológica que el de la escopeta se llamaba Trevor Hollis, y saber que era una persona real me hace sentir de maravilla. Si es asesinato o no lo es, depende de lo responsable que quieras sentirte. Ni siquiera puedo decir que lo de las intervenciones críticas fuese mi idea. La verdad es que este mundo es terrible, y yo acabé con su sufrimiento. La idea me llegó por casualidad, cuando un periódico sacó un artículo sobre una línea de ayuda para crisis graves. El teléfono que salía en el periódico era el mío por equivocación. Un error tipográfico. Nadie leyó la fe de errores del día siguiente, y la gente empezó a llamarme día y noche para contarme sus problemas.



Por favor, no piensen que estoy aquí para salvar vidas. En lo de ser o no ser, no soy yo quien toma decisiones. Y no crean que estoy por encima de hablar así con mujeres. Mujeres vulnerables. Paralíticas emocionales. Casi me contratan en McDonald's una vez, y eso que sólo pedí el trabajo para conocer chicas jóvenes. Chicas negras, hispanas, blancas, chicas chinas, en el mismo formulario pone que McDonald's contrata todo tipo de razas y grupos étnicos. Eso son chicas, chicas y más chicas, al estilo bufé. En el formulario pone también que si tienes una de las enfermedades siguientes: Hepatitis A Salmonella Shigella Staphilococcus Giardia o Campylobacter, no puedes trabajar con ellos. Ésa es una garantía mejor que la que tienes si conoces a chicas en la calle. Todo cuidado es poco. En McDonald's por lo menos consta que está limpia. Además, hay muchas posibilidades de que sean jóvenes. Jóvenes y con granos. Con risitas de joven. Tontitas como jóvenes, y tan idiotas como yo. Chicas de dieciocho, diecinueve o veinte años. Sólo quiero hablar con ellas. Chicas de residencia universitaria. En su último año de instituto. Menores emancipadas. Es lo mismo con esas suicidas que me llaman. La mayoría son muy jóvenes. Lloran, con el pelo mojado pegado a la cara, en un teléfono público bajo la lluvia, y llaman para que las rescate. Me llaman, acurrucadas desde hace días en la cama. Mesías, me llaman. Salvador. Sorben la nariz y se atragantan y me cuentan con todo detalle lo que yo quiero. Algunas noches es maravilloso oírlas en la oscuridad. La chica confía del todo en mí. Con el teléfono en una mano, puedo imaginarme que la otra mano es ella. No es que quiera casarme. Admiro a la gente que es capaz de comprometerse con un tatuaje. Cuando el periódico publicó el número de teléfono correcto, las llamadas empezaron a cesar. De la cantidad de gente que me llamaba al principio, los que no están muertos están cabreados conmigo. Ya no llamaba nadie nuevo. Al final no me aceptaron en McDonald's, así que hice un puñado de pegatinas grandes. Las pegatinas tenían que destacar. Tienen que ser fáciles de leer de noche para alguien que llora drogado o borracho. Las pegatinas que uso son en blanco y negro, y las letras dicen: «Date otra oportunidad, a ti y a tu vida. Si necesitas ayuda, llama.» Y mi número de teléfono. La segunda versión era: «Si eres una joven de sexualidad irresponsable con problemas de bebida, pide ayuda. Llama a…», y mi número de teléfono. Creedme. No hagáis este tipo de pegatinas. Con este tipo de pegatinas, irá alguien de la policía a haceros una visita. Con el número de teléfono pueden utilizar un listado inverso y señalaros como criminales en potencia. A partir de entonces, en cada llamada que hagáis se oirá el clic clic clic que indica que el teléfono está pinchado. Creedme. Si usáis el primer modelo de pegatina, llamará gente que confiesa sus pecados, que se queja, que pide consejo, que busca aprobación. A las chicas que se conocen así nunca les falta mucho para acabar de hundirse en la miseria. Hay un harén de mujeres aferradas al teléfono, al límite, que ruegan que por favor las llames. Por favor. Podéis decir si queréis que soy un depredador sexual, pero cuando pienso en depredadores pienso en leones o tigres, en grandes felinos, en tiburones. Ésta no es una relación entre un depredador y su presa. No es entre carroñero, buitre o hiena contra carroña. No es entre parásito y huésped. Todos juntos somos miserables. Es lo opuesto a un crimen sin víctimas. Lo más importante es poner las pegatinas en los teléfonos públicos. Valen la pena las cabinas mugrientas cercanas a puentes con fuertes corrientes de agua. Probad a ponerlas cerca de los tugurios de los que echan a la gente sin sitio adonde ir. En menos que canta un gallo estaréis en danza. Os hará falta un auricular de esos que suena como si uno hablase desde muy dentro de algo. Entonces llamará la gente con una crisis y oirán tirar de la cadena. Oirán el rugido de la batidora, y sabrán que os la trae floja. Estos días me hace falta uno de esos receptores inalámbricos de telefonista. Una especie de walkman de la miseria humana. A vida o muerte. Sexo o muerte. Así se pueden tomar decisiones a vida o muerte con las manos libres a cada momento, cuando la gente llama para confesar su horrible crimen. Entonces imparto penitencia. Condeno a la gente. Les doy a tíos desquiciados el teléfono de tías en su misma situación. Igual que con la mayoría de rezos, el grueso de lo que uno oye son quejas y ruegos. Ayúdame. Escúchame. Guíame. Perdóname. Vuelve a sonar el teléfono. Me es casi imposible hacer bien la fina capa de migas del filete, y la del teléfono es una chica nueva que llora. Le pregunto de entrada si va a confiar en mí. Le pregunto si me lo contará todo. Mi pececito y yo nadamos juntos en el mismo sitio. Parece que haya sacado el filete del cajón de arena del gato. Para calmar a esa chica y conseguir que me escuche le cuento la historia de mi pez. El de ahora es el pez seiscientos cuarenta y uno de toda una vida de peces. Mis padres me compraron el primero para enseñarme a amar y cuidar otra criatura del Señor. Pasados seiscientos cuarenta peces, lo único que sé es que todo lo que uno ama se muere. Cuando conoces a alguien especial, puedes estar seguro de que un día caerá muerto al suelo.


domingo, 9 de noviembre de 2014

Fragmento de "The Real Frank Zappa Book" (III Parte)

Nuevo fragmento del libro "The Real Frank Zappa Book"(de FZ y Peter Occhiogrosso).  Acá pueden leer la PRIMERA PARTE y la SEGUNDA PARTE


Traducción: Mazzu



Capítulo 3


Una alternativa a la universidad


Me casé por primera vez cuando tenía unos veinte años. Concurrí a la Antelope Valley junior College en Lancaster y a la Chaffey Junior College en Alta Loma con el expreso propósito de conocer chicas. No tenía ningún interés en la educación superior, pero después de terminar la escuela secundaria, se me ocurrió que si yo no iba a la universidad, no iba a conocer a ninguna chica - así que me ‘re-enlisté’.

En Chaffey, conocí a Kay Sherman. Dejamos la universidad, empezamos a vivir juntos y nos casamos. Comencé a trabajar para una compañía de tarjetas y postales llamada Nile Running Greeting Cards. Su línea consistía mayormente tarjetas de saludos serigrafiadas, diseñadas para mujeres de edad avanzada a quienes les gustaban las flores. Trabajé en el departamento de serigrafía y, después de un tiempo, terminé diseñando algunos de esos horrores floridos.



Luego surgió un trabajo de medio tiempo copiando, escribiendo y diseñando anuncios para las empresas locales, incluyendo un par de bellezas para el First National Bank de Ontario, California. También tuve períodos cortos como escaparatista y vendedor de joyas y - el peor - vendedor de enciclopedias Collier puerta a puerta. Eso fue realmente horrible - pero por lo menos eché una mirada desde adentro y supe cómo se hace esa mierda.

En primer lugar te hacen ir a la capacitación durante tres o cuatro días para memorizar los argumentos de venta (de los que a uno no se le permite desviarse, ya que te dicen que le pagaron un montón de dinero a un psicólogo en no sé dónde para que los escribiera). Al tipo que escribió lo que tuve que memorizar deberían revocarle la licencia - ¿acaso esos tipos tienen licencia?

Te enseñan trucos psicológicos para convencer a personas que ni siquiera pueden comprar una hogaza de pan para que paguen trescientos dólares por un conjunto de libros que ni siquiera pueden leer. Por ejemplo: cuando comienzas la operación, y tienes el contrato de venta en el portapapeles, debes sostener la pluma con el pulgar en la parte superior del portapapeles, cerca del clip. Cuando le pasas el portapapeles a la persona (“Señor, ¿por qué no echa un vistazo a lo que dice aquí?”), levantas el dedo pulgar y dejas que la lapicera ruede por la tabla hasta la mano del tipo - y antes de que él sepa qué carajos acaba de pasar, ya tiene el contrato y la pluma en sus manos.

Luego, la idea era desplegar un pedazo de hule con una foto que le mostraba lo bien que se vería en su casa esta increíble estantería de madera contrachapada con libros asomando en sus estantes. Entonces yo debía permitirle sostener un libro real - el que tenía las láminas de plástico del cuerpo humano. Duré una semana.

En el mundo del ‘espectáculo profesional’, no me fue mucho mejor. Trabajaba los fines de semana con una banda de salón llamada Joe Perrino and the Mellotons, en el Club Sahara de Tommy Sandi en San Bernardino.

La gerencia permitía que tocáramos un solo twist por noche. El resto de la noche teníamos que tocar el “Feliz Cumpleaños”, el “Vals del Aniversario” y “On Green Dolphin Street”. Yo vestía un esmoquin blanco, moño, y pantalones negros, y me sentaba en un taburete de barra y tocaba la guitarra eléctrica. Lo odiaba tanto que renuncié, puse la guitarra en el estuche,  la metí detrás del sofá y no la toqué durante ocho meses.

Otros de esos grandes trabajos fue como guitarrista en una banda contratada para un baile de Navidad en un centro mormón de recreación. La sala estaba decorada con bolitas de algodón colgando de hilos negros (copos de nieve, ¿entienden?). La banda estaba formada por un saxo, batería y guitarra. Pedí prestado un fake-book (libro de partituras simples) para poder seguir los cambios de acordes, ya que no conocía ninguna de las canciones. El saxofonista era, en la vida civil, un profesor de español en la escuela secundaria local. No tenía sentido del ritmo y ni siquiera podía contar al principio de las canciones, pero él era el líder de la banda.

Yo no sabía nada acerca de los mormones en aquel momento, por lo que, cuando encendí un cigarrillo durante un descanso, fue como si el Mismísimo Diablo hubiera hecho una poco usual aparición personal. Un grupo de chicos que parecía que aún no estaban del todo listos para afeitarse comenzaron a agitarse conmigo y, en una especie de manera fraternal, escoltaron mi culo hasta la puerta. Supe que amaría el mundo del espectáculo si alguna vez lograba meterme en él.



En ese tiempo había un lugar llamado Pal Recording Studio en (no se rían) Cucamonga, California. Era propiedad de un caballero increíble llamado Paul Buff.

Cucamonga era una mancha en el mapa, representada por la intersección de la Ruta 66 y la Archibald Avenue.

En esas cuatro esquinas teníamos un restaurante italiano, un pub irlandés, una tienda de malteadas y una gasolinera. Al norte, por Archibald, había una tienda de un electricista, una ferretería y el estudio de grabación. Al otro lado de la calle había una iglesia Holy Roller, y una cuadra más arriba estaba la escuela primaria. Buff había vivido en Cucamonga antes de alistarse al Cuerpo de Marines. Mientras servía, decidió aprender electrónica, de manera que cuando saliera podría aplicar lo que había aprendido y construir su propio estudio de grabación. Salió, alquiló un lugar en el 8040 de Archibald Avenue y se propuso cambiar la dirección de Música Popular Americana.

No tenía una mesa de mezclas, por lo que construyó una – valiéndose de un viejo tocador de 1940. Le quitó el espejo y, justo en el medio, donde irían los cosméticos, instaló una placa de metal con perillas al estilo del laboratorio del Frankenstein de Boris Karloff.

Construyó su propia grabadora de cinta de media pulgada de cinco pistas, - en un momento en que el estándar en la industria era mono. (Creo que sólo Les Paul tenía una de ocho pistas por entonces. Buff podía grabar de la misma forma que Les Paul, pero de una manera más primitiva.)

Quería ser cantante y compositor, así que escuchó todos los últimos discos de éxitos, descubrió a dónde estaba el ‘gancho’ y, a través de un proceso misterioso, creó sus propias y pequeñas réplicas gancheras.

Aprendió de manera autodidáctica a tocar los cinco instrumentos básicos del rock and roll: batería, bajo, guitarra, teclados y saxofón alto – y luego aprendió a cantar.

Hizo masters con los temas terminados, luego condujo hasta Hollywood e intentó vendérselos a Capitol, Del-Fi, Dot y Original Sound.

Algunas de estas canciones realmente se convirtieron ‘éxitos regionales’. “Tijuana Surf” (con Paul multitrackeándose a sí mismo) se convirtió en un disco número uno en México. Yo escribí y toqué la guitarra en el lado B, un instrumental llamado “Grunion Run”. Fue lanzado por Original Sound bajo el nombre de the Hollywood Persuaders.

Trabajé con él durante casi un año hasta que se metió en problemas financieros y estuvo a punto de perder su estudio.

¿Recuerdan la película de vaqueros de bajo presupuesto cuyo guión había sido escrito por mi profesor de inglés de la escuela secundaria en 1959? Después de interminables demoras, Run Home Slow (protagonizada por Mercedes McCambridge) fue terminada en 1963. Incluso me pagaron por la banda de sonido - no todo lo que habían prometido, pero bastante. Tomé parte del dinero y compré una guitarra nueva, y utilicé el resto para ‘comprarle’ Pal Records a Paul. En otras palabras, accedí a hacerme cargo de su contrato de arrendamiento y del resto de su deuda.

Mientras tanto, mi matrimonio se vino abajo. Pedí el divorcio, me mudé de la casa en la calle G al  ‘Studio Z’, comenzando una vida de sobregrabaciones obsesivas sin parar, doce horas al día.

No tenía comida, ni ducha o bañera; sólo un fregadero industrial donde podía lavarme. Me habría muerto de hambre allí si no hubiera sido por Motorhead Sherwood. Yo lo conocía de Lancaster. Vino a Cucamonga y no tenía lugar donde quedarse, así que lo invité a mudarse al estudio conmigo.

A Motorhead se le daba bien con los autos y también tocaba el saxofón - una combinación útil. Cuando finalmente formamos the Mothers, trabajó para nosotros como plomo, y más tarde se unió a la banda.

Un día Motorhead, a través de algún medio ilícito, adquirió una caja de comida de un banco de sangre móvil. Allí había puré de papas instantáneo (todavía no sé por qué un banco de sangre móvil llevaría puré instantáneo, pero allí es donde dijo que lo consiguió), un poco de café instantáneo y un poco de miel.

Por entonces yo había conseguido unas fechas para tocar los fines de semana en un lugar llamado Village Inn, en Sun Village, a 120 kilómetros de distancia. El pago era de catorce dólares por semana (siete dólares por noche), menos la gasolina.

Con eso compré mantequilla de maní, pan y cigarrillos. Una semana nos pusimos en plan despilfarrador y compramos un queso Velveeta entero.



Goin' back home
To the Village of the Sun,
Out in back of Palmdale
Where the turkey farmers run

I done
Made up my mind
And I know I'm gonna go to Sun
Village, good God,
I hope the wind don't blow

It'll take the paint off your car
And wreck your windshield, too
I don't know how the people stand it,
But I guess they all do,
'Cause they're all still there
(Even Johnny Franklin too)
In the Village of the Sun
Village of the Sun
Village of the Sun, son --
Sun Village, to you
What you gone do?

Little Mary, and Teddy, and Thelma, too
Where Palmdale Boulevard cuts on through--
Past the Village Inn & Barbecue
(I heard it ain't there -- I hope it ain't true)
Where the stumblers gonna go to watch the lights turn blue?

“Village of the Sun” del álbum Roxy & Elsewhere, 1974


Mientras estaba en la secundaria en Lancaster, formé mi primera banda, the Black-Outs. El nombre deriva de cuando algunos de los chicos, después de beber licor de menta adquirido ilícitamente por el hermano mayor de alguien, perdieron el conocimiento (blacked-out).


Esta era la única banda de R&B en todo el desierto de Mojave en ese momento. Tres de los chicos (Johnny Franklin, Carter Franklin y Wayne Lyles) eran negros, los hermanos Salazar eran mexicanos, y Terry Wimberly representaba a los otros pueblos oprimidos de la tierra.

Lancaster era una ciudad en auge en ese entonces. Había una gran afluencia de empleados técnicos (tipos como mi papá) que habían arrastrado a sus familias a este lugar olvidado de Dios con el fin de trabajar en los proyectos balísticos en la Base Edwards de la Fuerza Aérea. Los habitantes originales, hijos e hijas de agricultores de alfalfa y propietarios de tiendas de alimentos tenían en baja estima a todos los recién llegados. Éramos la gente “de abajo” - un término usado para describir a cualquier persona que no era de la zona alta del desierto donde se encontraba Lancaster.

Las posiciones jerárquicas en la escuela secundaria estaban bastante bien definidas: los miembros de la élite social (los estudiantes deportistas y las porristas) eran subproductos reproductivos de los vejetes que manejaban el negocio local de la comida y los granos. El escalón más bajo en la escalera de esta disposición social de 1957 estaba reservado para los hijos e hijas de las familias negras que criaban pavos en el área más allá de Palmdale - Sun Village. Apenas por encima de ese peldaño, estaban los mexicanos.

El hecho de que se tratara de una banda “integrada” perturbaba a mucha gente. Esta dificultad se veía agravada por el hecho de que, antes de mi llegada, alguien había llevado un show de rhythm-and-blues a la feria, y la leyenda decía que “la gente de color ha traído la droga al valle cuando hicieron ese maldito espectáculo, y nunca vamos a dejar que ese tipo de música suene por aquí de nuevo”.

Yo no sabía nada de toda esta mierda cuando formé la banda. De todos modos, mi trabajo a tiempo parcial en mis días de escuela era en una tienda de discos de una agradable señora llamada Elsie (lo siento, no puedo recordar su apellido) a quien le gustaba el R&B. Como se pueden imaginar, en un pueblo como aquel, la ocurrencia de contrataran a una “banda integrada de R&B” era casi descabellada. Un día, tuve una gran idea: decidí promocionar mi propio concierto - un baile - en la sala del club de mujeres local, y le pedí a Elsie que me ayudara. Quería que ella alquilara la sala para nosotros, y ella accedió. Ahora bien, estoy bastante seguro de esto – había sido Elsie quien había promovido aquel show original de “personas de color con productos químicos opcionales” - y yo no comprendía plenamente las ramificaciones socio-políticas locales de todo esto cuando le pedí que nos reservara la sala.

Así que todo estaba listo - la banda ensayaba en Sun Village en el living de los Harris, teníamos nuestra lista de canciones, estábamos vendiendo entradas, todo iba bien. La noche antes del baile, mientras caminaba por la zona de negocios como a eso de las seis, fui arrestado por vagancia. Me mantuvieron durante toda la noche en la cárcel. Querían retenerme el tiempo suficiente como para cancelar el baile - al igual que en una de esas películas para adolescentes realmente malas de los 50s. No funcionó. Elsie y mis padres me sacaron.

Tocamos en el baile. Fue muy divertido. Hubo una enorme participación de estudiantes negros de Sun Village. Motorhead Sherwood fue el éxito de la noche - hizo aquel baile raro llamado “The Bug” (el Bicho), donde simulaba que alguna criatura le estaba haciendo cosquillas, y rodaba por el suelo, tratando de quitársela. Cuando se ‘la quitaba’, se la ‘arrojaba’ a las chicas del público, con la esperanza de que también rodaran por el suelo. Algunas de ellas lo hicieron.

Después del baile, mientras empacábamos nuestras cosas en el maletero del destartalado Studebaker azul de Johnny Franklin, nos vimos rodeados por un gran contingente de jugadores de fútbol (El Terror Blanco), deseosos de causar daño físico a nuestra pequeña y repugnante ‘banda integrada’. Esto fue un error, ya que al ver a ese grupo de Chaquetas Feas, algunas pocas docenas de ‘aldeanos’ comenzaron a sacar cadenas y llaves en cruz de los baúles de sus autos, con una mirada en los ojos que decía: “La noche es joven”.

Los deportistas se replegaron, totalmente humillados - Dios, son tan sensibles sobre ese tipo de cosas - y se fueron a sus casas con sus padres. Ellos siguieron siendo hostiles conmigo y con los otros chicos de la banda hasta la graduación.

Ahora bien, estos jóvenes y honrados caballeros tenían muy buenas relaciones con el equipo de porristas, y (sé que no estoy imaginando esto) yo no les caía muy bien a esas chicas - y así sucedió que, durante una asamblea de la escuela para inaugurar el nuevo gimnasio, a una de estas doncellas (omito el nombre porque soy un buen tipo) se le concedió el honor de dirigir a todo el alumnado en una entusiasta interpretación de la canción de la escuela, una pieza de poesía verdaderamente nauseabunda, cantada al ritmo de “Too-Ra-Loo-Ra-Loo-Ra (It’s an Irish Lullabye)”, una canción tan ESPECIAL que tenía que ser cantada DE PIÉ.

Con el fin de cumplir su misión, la Srta. Nombre Omitido tenía que hacer que todo el público se pusiera de pie - incluso yo – lo que la llevó a gritar despectivamente por el micrófono: “¡Todo el mundo de pié y eso te incluye a ti TAMBIÉN, FRANK ZAPPA!”.

Me quedé sentado y, mientras el silencio caía sobre el público, sin la ayuda de ningún sistema de megafonía, procedí a estropear toda su tarde preguntándole: “¿Por qué no te vas a la mierda, [nombre omitido porque soy un buen tipo]?”. Esta era una palabra que se suponía que uno no debía gritar en aquellos días – y menos a una chica que saltaba arriba y abajo los fines de semana con pompones de papel crepé en sus manos. Ella se derrumbó, sollozando, y tuvo que ser escoltada hasta la puerta por las otras sacudidoras de pompones. Fue la peor imitación femenina y blanca de la rutina de James Brown de retirarse con la capa colgada al hombro jamás realizada en el Hemisferio Occidental.

El capítulo final en el caso de la Srta. Nombre Omitido tuvo lugar justo al amanecer, después del baile de graduación. La hice reír mientras ella estaba desayunando en la cafetería más bonita de la ciudad, rodeada por sus amigas, y le salió té helado por la nariz.

De todos modos, la razón por la que traje a colación toda esta vieja historia de Lancaster es para proporcionar algunos detalles relativos a la letra de “Village of the Sun” (que, para mis estándares ciertamente peculiares, me parece una letra sentimental - y no hay muchas de esas de mi catálogo). No vamos a desglosarla línea por línea, pero vale la pena repasar algunas referencias:

Quitaré la pintura de tu coche
Y arruinaré tu parabrisas, también
No sé cómo la gente lo soporta,
Pero supongo que todos lo hacen

Siempre se podía saber si un tipo era una “rata del desierto” por el parabrisas de su auto. El viento era un factor constante, como así las partículas microscópicas de arena que llevaba, capaces de corroer un parabrisas hasta que ya no se podía ver a través de él, simultáneamente destruyendo hasta el mejor trabajo de pintura personalizada en un período de tiempo sorprendentemente corto.

(He oído que ya no está allí - Espero que no sea cierto)
¿A dónde irán los mareados a ver las luces ponerse azules?

He oído que el Village Inn fue destruido por un incendio durante un “incidente racial” a principios de los 70s, y que la gente del barrio había adquirido la costumbre de dispararse unos a otros.

Sin embargo, mientras yo estaba trabajando allí, era un pequeño gran lugar. Entre los números de las bandas siempre ponían la máquina de discos y, tan pronto como lo hacían, un tipo al que llamaban “The Stumbler” (el Mareado) se acercaba y bailaba PARA ella – era como si alabara a la máquina, como si estuviera en El Santuario de la Música. Eventualmente reunió a un par de ‘stumblers asistentes’, y todos se sacudían, saltaban y se postraban frente a ella.

Vi esto durante un par de semanas y, finalmente, una noche, decidí hablar con él. Yo pensaba que sería un borracho perdido. No lo era - era un buen tipo. Estaba borracho, seguro, pero no estaba chiflado - sólo estaba alegre. Él me invitó a ir a su casa. No pude rechazar dicha invitación - como dice en el disco Freak Out!: ¿“Quién podría imaginar...” en qué clase de lugar vivía el Sr. Stumbler? Tenía que averiguarlo.

Después del concierto lo seguí al desierto, a pocos kilómetros, hasta un pequeño rancho avícola. Había una casucha hecha con bloques de hormigón. La luz estaba encendida en la ventana delantera. Lo seguí al interior. A pesar del mal estado exterior, la sala de estar era agradable, con mobiliario nuevo y un estéreo Magnavox enorme y muy nuevo. Al parecer, había estado escuchando algunos discos antes de su baile nocturno frente a la máquina de discos – una especie de  calentamiento previo al partido. El disco en la bandeja era la Suite del Pájaro de Fuego, de Stravinsky.

The Soots

Después de mudarme al ‘Studio Z’, Don Van Vliet me fue a visitar. Hice algunas grabaciones con él por ese entonces, anteriores a la Magic Band. El grupo se llamaba The Soots. Algunas de las canciones eran “Metal Man Has Won His Wings”, “Cheryl’s Canon” y una versión de la canción de Little Richard “Slippin’ and Slidin’” (como cantada por Howlin’ Wolf). En aquellos días ciertas discográficas tomaban los masters de las grabaciones de los productores independientes. El productor llevaba una pieza terminada del producto y le daban un adelanto de efectivo de las regalías. El productor seguía siendo el propietario del master. La compañía tenía el derecho sobre el uso del mismo durante unos años, y después el master volvía al productor. Gracias a Paul Buff yo había conocido a gente de Hollywood que trabajaba en estos departamentos, así que fui a ver a un tipo de Dot Records llamado Milt Rogers con dos de los masters de The Soots. Escuchó un poco y dijo: “No podemos publicar esto - la guitarra está distorsionada”.




Bongo Fury

Don finalmente formó Captain Beefheart and His Magic Band, lanzó un single a través de A&M y procedió a firmar una increíble cantidad de contratos con casi todo el mundo que pusiera una pluma en su mano. Se había metido en una situación de esclavitud contractual por todas partes. Las empresas no le estaban pagando, pero los contratos habían sido escritos de tal manera que le impedían grabar – lo tuvieron atado durante años. Cuando hizo la gira de Bongo Fury con nosotros en 1976, era prácticamente indigente.

La vida en la carretera con Captain Beefheart sin dudas no era fácil. Llevaba a todos lados la mayor parte de sus posesiones mundanas dentro de una bolsa de compras. Esta contenía sus dibujos, sus libros de poesía y un saxo soprano. Solía olvidarla en diferentes lugares – volviendo loco al road manager. En el escenario, sin importar el volumen al que estuviera el sistema de monitoreo, se quejaba de que no podía oír su voz. (Creo que esto es porque canta con tanta fuerza tensando los músculos de su cuello, que hace sus oídos implosionen.)

Trout Mask Replica

El punto alto de nuestra relación (según la revista Rolling Stone - ¿no son ellos una especie de autoridad en estos asuntos?) fue cuando hicimos el álbum Trout Mask Replica en 1969. Don no tenía orientación técnica, por lo que primero tuve que ayudarle a desentrañar qué es lo que quería hacer, y luego, desde un punto de vista práctico, ejecutar sus demandas.

Yo quería hacer el álbum como si fuera una grabación antropológica de campo - en su casa. Toda la banda vivía en una pequeña casa en el valle de San Fernando (podríamos utilizar la palabra secta aquí). Yo estaba trabajando con Dick Kunc, el ingeniero de grabación de Uncle Meat y Cruising with Ruben & the Jets. Para realizar grabaciones a distancia en aquellos días, Dick tenía un mezclador Shure de ocho canales montado en un maletín. Podía sentarse en una esquina en un concierto en vivo con los auriculares puestos y ajustar los niveles, con las salidas del mezclador del maletín conectadas a una grabadora portátil Uher.

Yo había estado utilizando esa técnica para las grabaciones en vivo. Pensé que sería genial ir a la casa de Don con este equipo portátil y poner la batería en el dormitorio, el clarinete en la cocina y las voces en el cuarto de baño: aislamiento completo, al igual que en un estudio - excepto que los miembros de la banda probablemente se sentirían más como en casa, ya que estaban en casa.

Grabamos un par de selecciones de esa manera, y pensé que sonaba genial, pero Don se puso paranoico, acusándome de tratar de abaratar el álbum, y exigió ir a un estudio de grabación real. Así que mudamos toda la operación a Glendale, a un lugar llamado Whitney, el estudio que yo estaba usando en ese tiempo - propiedad de la iglesia mormona.

Las pistas básicas estaban listas - ahora era el momento para las voces de Don. Normalmente un cantante va al estudio, se pone los auriculares, escucha la canción, trata de cantar en sincronía con el tema, y ya está. Don no podía tolerar los auriculares. Quería estar en el estudio y cantar tan fuerte como pudiera – escuchando el audio de referencia que se filtraba a través de los tres paneles de vidrio que formaban la ventana de la sala de control. Las posibilidades de que eso quedara en sincronía eran nulas - pero esa es la forma en que se hicieron las voces.

Por lo general, cuando se graba un set de batería, los platillos proporcionan parte del “aire” en la mezcla. Sin una cierta cantidad de esta frecuencia, las mezclas tienden a sonar claustrofóbicas. Don exigió que los platillos tuvieran pedazos de cartón corrugado (para silenciarlos), y que colocaran piezas circulares de cartón sobre los parches de los tambores, por lo que Drumbo terminó golpeando cosas que hacían “¡zump! ¡bumf! ¡duf!”. Después de la mezcla, hice la edición y montaje en mi sótano. Terminé aproximadamente a las 06 a.m. del domingo de Pascua de 1969. Los llamé y les dije: “Vengan; su álbum está terminado”. Se vistieron como si fueran a la iglesia y vinieron. Escucharon el disco y dijeron que les encantaba.

La última vez que vi a Don fue 1980/‘81. Vino a uno de nuestros ensayos. Parecía bastante molido. Había tenido muchas idas y vueltas con unos contratos con la Warner Bros., y simplemente no había funcionado. Supongo que aún vive en el norte de California, pero no ha vuelto a grabar. Compró una propiedad allí arriba - un lugar desde donde podía ver nadar a las ballenas.



lunes, 3 de noviembre de 2014

Créete lo que quieras, pero cuéntalo como fue...

El relato que sigue a continuación lo encontré en "El Fuego del Dragón", un boletín mensual de ovnilogía editado de manera digital por Alberto Iurchuk. En el Nº 17, encontramos esta historia firmada por José Manuel García Bautista que transcribe los sucesos relatados originalmente por su protagonista, Rafael Cabello Herrero; me pareció una historia simpática y la comparto aquí de manera completa...

Créete lo que quieras, pero cuéntalo como fue...



Por José Manuel García Bautista
Sevilla – España

Si una persona cambia un solo punto o una coma en una histérica historia, es capaz de cambiar el transcurso de esa historia, por eso cuando se vive una situación o tiene una visión anormal de un hecho, nunca hay que mirarse el corazón ni cerrar los ojos por culpa del miedo. Tienes que mirar y ver a tu alrededor, hacer un estudio de los hechos "IN SITU", contar todo, aunque no te guste lo que estés viendo, dotarte de toda la sangre fría que te quepan en las venas, llegar al último recodo del camino, y acercarte a la mano el objeto más contundente y expeditivo que tengas por si las moscas "que conste yo nunca lo haría no soy violento", pero esa noche fue diferente, tal vez especial...
Remontándome a la década de los años 70, más o menos por el año 77, 78, trabajaba en la empresa oficial de reparación de televisores y equipos electrodomésticos de General Eléctrica Española & Thomson como técnico en electrónica. Durante muchos años todas las semanas por ser servicio oficial y como consecuencia de mi trabajo hacía una ruta dedicada a la zona de Sevilla Huelva, por carreteras de 2º orden de las de entonces y donde todavía no se habían concebido los términos de autovías, autopistas, u otras palabras que las relacionara como tales. Como máximo carreteras nacionales, comarcales, locales y muchos caminos de cabras por donde yo tenía que circular habitualmente para ir desde un poblado a otro para reparar muchos televisores en blanco y negro de válvulas y algunos muy pocos de color transistorizados.
Un lunes de esos cuando comenzaban las lluvias de finales de septiembre, principios de octubre, se me hizo muy tarde en los primeros pueblos que se visitaban en la ruta por el cúmulo de trabajo ocasionado por alguna tormenta de la zona. Manzanilla, La Palma del Condado, Villarrasa, Niebla, Rociana y Bonares, consumieron todas las horas de sol de ese lunes, mis siguientes visitas tenían que ser para Lucena del Puerto y finalizar las tareas del día pernoctando en el Hostal Platero de mi buen amigo Paco en Moguer.
Después de visitar la tienda de Juan Coronel, recoger las notas de reparaciones para visitar a los clientes y terminar el trabajo se me hizo de noche en ese pueblo, salí por la carretera local H622 de Bonares hacía Lucena del Puerto, un pequeño pueblo que entonces no tenía más de cinco o seis calles.
Al salir de Bonares toda la carretera estaba flanqueada por un extenso bosque de pinos que acompañaba toda la carretera hasta cerca de Lucena, sólo había esporádicas construcciones de algún chalet, entradas de haciendas y fincas.



Era difícil de cruzarse o hacer el recorrido acompañado por otro vehículo debido a que la carretera sólo las transitaban los vecinos que vivían en ella. El bosque era tan cerrado que la oscuridad se hacía más intensa, incluso las luces del coche se negaban a iluminar más allá de los términos de la carretera, todo el camino era muy tenebroso y los escasos seis kilómetros de un pueblo a otro se hacían interminables. Costaba trabajo hasta respirar tranquilo, nunca aprendí el recorrido de memoria porque siempre que entraba en esa zona mi idea era la de salir lo antes posible de ella.
Esa noche, al llegar a un punto determinado del camino comencé a ver lo que yo creí era una tormenta seca con abundante aparato eléctrico, ya que las copas de los pinos se iluminaban a intervalos de los propios relámpagos. Entre el ruido del motor, las ventanillas cerradas, el mal estado del firme y mi intranquilidad por el camino no acerté a escuchar el ruido de los truenos, pero si vi que la luz que iluminaba el bosque y la carretera tenía un ángulo poco apropiado para ser una tormenta. Esa luz no salía de las nubes, sino de un punto concreto de una parte del bosque el cual no se podía visualizar directamente por lo tupido del follaje de los árboles y la maleza acumulada entre los pinos, este hecho me hizo reducir la marcha, pensar en la posibilidad de dar un giro de 180 grados a mi trayectoria y volver al pueblo de Bonares.
Este pensamiento, duró poco tiempo y volví a concentrarme en el punto de donde parecía manar la fuente de luz, al tomar una de las curvas comencé a vislumbrar una potente fuente de luz cegadora y tan abundante que no permitía observar directamente lo que allí estaba sucediendo.
Varias curvas acompañadas de desniveles me hicieron entrar de bruces en un cruce de caminos con una curva muy pronunciada que me espetó a escasos tres metros de distancia, "esta circunstancia me hizo frenar bruscamente sin pisar el embrague por lo que se caló el coche", frente a dos figuras de aspecto humanoides iluminadas espectralmente "igual que en las películas de ciencia-ficción del Spielberg". Una de ella, portaba en su mano un objeto parecido a una pistola de la cual salía toda la fuente de luz existente en el lugar, esas figuras de espaldas a mi posición cuando notaron y escucharon el frenazo y la presencia del vehículo se incorporaron volviéndose hacia mí. Con este movimiento, me dejaron ver unas caras sin rostros, a modo de caretas o escafandras en las cuales no aparecían ningún indicio facial de bocas, narices y ojos. Sus rasgos quedaban limitados a un rostro con una pequeña ventana como de cristal oscuro que no permitía ver el interior de la máscara a la altura de los ojos, este cristal se iluminó al quedar mi coche totalmente parado delante de ellos, la propia luz del vehículo fue la que por unos instantes los iluminó a ellos y durante ese tiempo cesó el brillo de esos relámpagos quedando las dos figuras pendientes de mí y mi vehículo en medio de la carretera. Vestidos con unos monos oscuros y unos correajes anchos de los que pendían varios objetos metálicos. 



Una de las figuras subió su mano a forma de saludo, pude apreciar unos guantes en forma de manoplas desproporcionados en tamaño que no permitían ver físicamente la piel de la mano, a la vez que se tocaba el rostro levantándose la escafandra que portaba hasta la altura de la frente y dejando ver un rostro perfectamente definido como cualquier padre de vecino. El otro acompañante hizo lo mismo que el anterior a la vez que movía unas mangueras o cables que invadían parte de la calzada y que salían de un aparato ronroneante. "Un simple motor alternador conectado a la unidad soldadora, para trabajos donde no hay conducciones eléctricas".
Una vez analizado el trance y viendo que los que estaban enmascarados tenían los mismos atributos faciales que los míos decidí arrancar el coche, sacarlo de en medio de la carretera y acercarme hasta ellos, los cuales me comentaron que estaban arreglando con una soldadora eléctrica una cancela de un portón de entrada a una finca que había destrozado un camión un rato antes, lo estaban haciendo a esas horas para evitar que se escapara el ganado de la finca y pudiera provocar una desgracia.
Después de fumarme un cigarro en compañía de estos dos chicos, comentarles el susto que me habían dado, sacarle chistes a la situación y desearles que terminaran pronto el trabajo porque la noche no acompañaba para nada la situación, proseguí mi camino hasta Moguer donde al llegar al Hostal Platero nos sentamos varios viajantes a cenar en la misma mesa y les conté el caso que me había ocurrido. Cada uno de ellos después interpretó a su forma dando a la historia el proceso de credibilidad que cada uno de nosotros entonamos cuando comenzamos a contar un hecho para dotarlo de la máxima veracidad. "Escuchadme... Ayer me contó un caso que le ocurrió a un amigo mío... (fulanito..., coño..., tu le conoces..., el que arregla las teles que va por Huelva y para en el hostal de Paco), donde dos extraterrestres armados de una pistola de rayos le salieron a la carretera, le pararon el coche con un rayo, le dispararon a él y le durmieron perdiendo tres horas de su vida que no puede explicar y... bla, bla, bla...".
Varios meses después me enteré que todavía yo, no había aparecido.

Relato contado por el que le ocurrió el caso, Rafael Cabello Herrero.


Publicación original: EL FUEGO DEL DRAGÓN

lunes, 27 de octubre de 2014

La Fuente Secreta de Lovecraft para los Mitos de Cthulhu (Por Christopher Loring Knowles)

Soy seguidor del blog de Christopher Loring Knowles, The Secret Sun, y hace poco me encontré allí con un post muy interesante sobre HPL donde Knowles desarrolla la idea de que Lovecraft utilizó ciertas ideas de la Teosofía – en especial las de Alice Bailey – como fuente de inspiración para los Mitos de Cthulhu... 



La Fuente Secreta de Lovecraft para los Mitos de Cthulhu

(2014) Por Christopher Loring Knowles

(Traducción: Mazzu

(AQUÍ podrán leer el artículo original)



H.P. Lovecraft afirmó en una carta al autor de Conan, Robert E. Howard, que los Mitos de Cthulhu eran su propia creación. Ni siquiera los fans acérrimos de Lovecraft compran eso. Lovecraft fue un lector voraz (lo que significa que era pobre y no precisamente prolífico) y era fan de algunos autores antes de que ser fan fuera algo de moda. Se le conoce por las influencias que llevaba en la manga (Dunsany, Poe, etc), pero tal vez había algo que mantuvo un poco más cerca de su chaleco.

“La llamada de Cthulhu” es una de mis historias favoritas de Lovecraft (que junto a “El Ceremonial” y “El Color que Cayó del Espacio” probablemente redondean mi top tres) y es posiblemente una de las más ricas para la búsqueda de símbolos. No sólo está plagada de recursos de literatura pulp, sino que también muestra una familiaridad con la literatura esotérica que contradice la imagen que HPL tenía de sí mismo, como un materialista tenaz.

La entrada de Wikipedia sobre el cuento muestra algunas de las influencias que los estudiosos de Lovecraft han citado en la historia, incluyendo El Kraken de Tennyson, El Horla de Maupassant, Los Dioses de Pegana de Dunsany, y La Historia de la Atlántida y La Perdida Lemuria de William Scott-Elliot.

Una historia que pasan por alto - y una historia la cual estoy cósmicamente seguro de que él leyó -  es El Ídolo Rojo de Jack London, que trata (entre otras cosas) sobre una tripulación de marineros que descubren una tribu de una remota isla del Pacífico que adora a una sonda extraterrestre que aterrizó en la Tierra. El lenguaje florido de los “abismos estrellados” y “la despiadada ley de la selección natural” debe sonar familiar para cualquier fan serio de Lovecraft.

Tal como él yacía aquí, bajo el árbol del pan, una inteligencia que escrutaba los abismos estrellados, así debía el universo estar expuesto al incesante escrutinio de innumerables ojos, como los suyos, aunque seguramente diferentes, que, por el mismo motivo, tendrían detrás inteligencias que se preguntarían y buscarían el significado y la construcción del todo. Razonando de este modo, sentía que su alma se unía en comunión con tan augusta compañía, esa multitud cuya mirada estaba fija para siempre sobre el tapiz del infinito.

¿Quiénes eran? ¿Qué eran, aquellos seres distantes y superiores que habían cruzado el cielo con su gigantesco, rojo e iridiscente mensaje que cantaba el infinito? Seguramente, desde hacía mucho tiempo habrían recorrido el camino sobre el que tan recientemente, de acuerdo con el calendario cósmico, el hombre había puesto sus pies. Y para ser capaces de enviar un mensaje así a través del pozo del espacio, era seguro que ya habrían ganado esas alturas hacia las que, en la oscuridad y confusión de muchos designios, el hombre se arrastraba lentamente, con lágrimas y trabajo y sudor.
  


¿Y qué había en estas alturas? ¿Habrían conseguido la Hermandad? ¿O habrían descubierto que la ley del amor impone el castigo de la debilidad y la declinación? ¿Era una lucha la vida? ¿Sería la ley del universo la despiadada ley de la selección natural?

De una cosa estaba seguro: la sonora esfera no era ninguna gota de rojo rocío sacudida de la melena de ningún sol atormentado. Era algo planeado, no casual, y contenía el mensaje y la sabiduría de las estrellas.

¡Qué máquinas y elementos y fuerzas dominadas, qué erudición y misterios y controles del destino podría haber en su interior!

Si bien estoy seguro de Lovecraft leyó El Ídolo Rojo, también estoy seguro de que leyó un corpus de literatura más esotérica, y él sutilmente señala este hecho a sus lectores en todo el texto. He aquí un claro ejemplo de La Llamada de Cthulhu:

Algunos teósofos han sospechado la majestuosa grandeza del ciclo cósmico del que nuestro mundo y nuestra raza no son más que fugaces incidentes. Han señalado extrañas supervivencias en términos que nos helarían la sangre si no estuviesen disfrazados por un blando optimismo.

Oh, sí –Teosofía

Aunque la mayoría de los fans de Lovecraft parecen pensar que Helena Blavatsky era la única teósofa que alguna vez tomó una pluma, hay otra teósofa que a su manera fue igual de influyente, y fue sin dudas más influyente en la ufología que la vieja señora. (Tengan en cuenta que Scott-Elliot, citado en Wikipedia, también era un teósofo)

Alice Bailey era una teósofa que se convirtió en una figura temible para la literatura conspirativa cristiana gracias a su fundación de la Nueva Era conocida como la Lucis Trust, antes conocida como Lucifer Publishing Company (Lucifer fue el nombre del periódico oficial de la Teosofía durante muchos años).

Bailey afirmaba canalizar telepáticamente un “Maestro Ascendido”, conocido como ‘El tibetano’ alias Djwal Khul, que supuestamente le dictó toda una biblioteca virtual de literatura teosófica casi impenetrable. Bailey era leal a Blavatsky y era una pretendiente al trono, aunque fue expulsada de la sociedad cuando Annie Besant tomó el control. Sin desanimarse, comenzó su propia operación, incluyendo un brazo editorial y sucursales en Europa y América del Norte.

La estrella de la Lucis Trust comenzaba a ascender mientras que la estrella de los teósofos comenzaba a caer y aunque Bailey y la Lucis Trust son relativamente poco conocidas hoy en día, tuvieron una gran influencia en su tiempo. Muchos, incluyendo el estimado erudito religioso J. Gordon Melton, la han reconocido como la fundadora del movimiento de la Nueva Era. Nada menos que un millón de personas tuvieron alguna participación en sus enseñanzas, de acuerdo con una fuente sobre las religiones modernas.

Bailey también tenía alguna influencia en las Naciones Unidas, para horror de los citados teóricos de la conspiración. Lo que hace a esta historia aún más rara...

LA LLAMADA DE KHUL



Comenzando en 1922 con Iniciación Humana y Solar, Bailey – perdón - Djwal Khul reveló una cosmología densa y elaborada de seres angelicales que vinieron a la Tierra desde el sistema estelar de Sirio (mediante la proyección astral), tomaron forma humana y, a través de  medios no especificados del todo, comenzaron a transformar al homínido primitivo en el homo sapiens moderno.

Cabe recalcar que esto fue 50 años antes de Zecharia Sitchin u otros autores por el estilo. Y mucho, mucho antes de Ancient Aliens.

Las transmisiones telepáticas del tibetano cubrían toda la gama; Lemuria, la Atlántida, Shamballa, logias masónicas en Sirio y las Pléyades, toda la parafernalia Teosófica y la mar en coche. Al igual que en los mitos de Cthulhu muchos de estos seres entraron en una especie de hibernación, manteniéndose en contacto mediante la telepatía con un sacerdote designado y a la espera del amanecer de la Nueva Era.

Aunque Bailey era una apóstol confesa de Blavatsky, sus propios libros revelan revisiones fascinantes a la mitología Teosófica, revisiones que explicarían muchas de las innovaciones en los Mitos de Cthulhu que habían sido acreditadas previa y únicamente a Lovecraft.

Además de la revista The Beacon – que salía con el periódico Lucifer -, Bailey publicaría dos libros más - previos a la publicación de “La Llamada de Cthulhu” -, Cartas sobre Meditación Ocultista y Tratado Sobre Fuego Cósmico.

Estos tres libros contienen elementos cosmológicos que serían directamente anteriores Lovecraft - dado el hecho de que él menciona siete veces a la Teosofía en La Llamada de Cthulhu, me permito sugerir que es altamente probable que Lovecraft hubiera tenido acceso a esta literatura y es posible que él lo mantuviera en secreto frente a su círculo de corresponsales (o al menos algunos de ellos), probablemente para salvaguardar una fuente de material. Como veremos, sus propios escritos revelan un poderoso motivo para ello. (Nota: ver posdata)

Incluso es posible que el personaje de  Wilcox en La Llamada... estuviera basado en un conocido de Lovecraft (“Se denominaba a sí mismo «síquicamente hipersensitivo»”) que estaba interesado en la Teosofía, y que era la fuente para el material que Lovecraft tomaba prestado para sus nuevos mitos.

He aquí un resumen de puntos clave de los argumentos que voy a estar desarrollando:

• Alice Bailey era una teósofa muy conocida que expandió el trabajo de Madam Blavatsky

• A partir de 1922, Bailey comenzó a predicar un prototipo de lo que hoy se conoce como Teoría del Antiguo Astronauta

• El trabajo de Bailey contiene varias innovaciones únicas en la exégesis de Blavatsky

• Un estudio cuidadoso de La Llamada de Cthulhu de Lovecraft muestra la clara influencia de la obra de Bailey en los denominados ‘Mitos de Chthulu’

• Esta influencia se muestra en los nombres, orígenes, naturalezas físicas, relación de la humanidad, la historia pasada y otros detalles únicos

• Pistas específicas de la influencia de Bailey pueden encontrarse en La Llamada de Cthulhu, así como en El Abismo del Tiempo

• El atractivo original de Bailey sobre Lovecraft pudo haber sido que ella había escrito una secuela del Libro de Dzyan, un fantasmagórico texto Teosófico en el que HPL encontró inspiración.


Con esto, vamos a empezar con la historia de Bailey del origen...



Jerarquías alienígenas de Bailey y de Lovecraft


Desde Iniciación Humana y Solar, aquí está el argumento de base de Bailey para sus dioses alienígenas ancestrales de millones de años de edad:

LA FUNDACIÓN DE LA JERARQUÍA
Su aparición en el Planeta

Baste para nuestro propósito decir que a mitad de la época de Lemuria, hace aproximadamente dieciocho millones de años, ocurrió un gran acontecimiento que tuvo, entre otras cosas, los siguientes desarrollos: - El Logos Planetario de nuestro plano terrestre, uno de los Siete Espíritus ante el trono, tomó encarnación física, y, bajo la forma de Sanat Kumara, el Anciano de los Días y Señor del Mundo, descendió a este denso planeta físico y ha permanecido con nosotros desde entonces...

Junto al Anciano de los Días, llegó un grupo de otras entidades altamente evolucionadas, que representan a su propio grupo kármico individual y a aquellos seres que son el resultado de la triple naturaleza del Logos Planetario.

Los que ahora son el grupo interno alrededor del Señor del Mundo han sido reclutados principalmente de entre las filas de aquellos que fueron iniciados en la cadena lunar (el ciclo evolutivo anterior al nuestro) o que han llegado en ciertas corrientes de energía solar astrológicamente determinada desde otros sistemas planetarios....

Los fundamentalistas echan humo con “Sanat”, alegando que era un anagrama de Satán, pero de cualquier manera él y su comitiva se dirigió a la Tierra y tomó forma física. En La Llamada de Cthulhu leemos esencialmente la misma historia, menos portentosamente enunciada:

Estos seres, indudablemente, procedían de las estrellas y habían traído sus imágenes con ellos.

Estos Grandes Antiguos, continuó Castro, no eran de carne y hueso. Tenían forma — ¿no lo probaba acaso esta imagen estelar? —, pero esa forma no era material. Cuando las estrellas eran propicias iban de mundo en mundo a través del cielo; pero cuando eran desfavorables, no podían vivir. Pero aunque ya no viviesen, no habían muerto en realidad.

En resumen, ambos son increíbles alienígenas divinos antiguos que viajan a través de la proyección astral. Lovecraft hace hincapié - exactamente como vemos en Iniciación Humana y Solar – en que la astrología determina el éxito de sus viajes. Recuerden ahora que Lovecraft decía no creer en ninguna de esas tonterías. ¿Por qué habría de incluir ese detalle? Debido a que estaba siguiendo el guión de otra persona. Pero ahora se pone mejor, o peor, dependiendo de sus puntos de vista.

Grandes Antiguos

Aquí es donde nos metemos en la nomenclatura de los Antiguos y los Profundos y los Estos y los Otros. De La Llamada de Cthulhu:

Tuve por primera vez conocimiento de este asunto en el invierno de 1926-1927, a la muerte de mi tío abuelo, George Gammel Angell, profesor honorario de lenguas semíticas en la Universidad de Brown, Providence, Rhode Island. El profesor Angell era una autoridad vastamente conocida en materia de antiguas inscripciones y a él habían recurrido con frecuencia los conservadores de los más importantes museos. Muchos deben por lo tanto recordar su desaparición, acaecida a la edad de noventa y dos años

El apellido “Angell” nos ofrece nuestra primera pista, porque a diferencia de los versículos del Libro de Dzyan de Blavatsky (citado más a menudo por los estudiosos de Lovecraft como su fuente teosófica primaria), Bailey utiliza repetidamente el término “ángel” de manera intercambiable en sus descripciones de los maestros ascendidos antediluvianos.



OK, gran cosa, ¿verdad? Tal vez otra pista importante; Lovecraft, sin duda, sabía que en las antiguas tradiciones, los ángeles - o Cherubim - eran quimeras, seres hechos de muchas partes diferentes de animales (¡como Cthulhu!). Incluso los ángeles de la tradición más moderna son una mezcla quimérica de hombre y de ave.

Además, no estoy seguro si Lovecraft era consciente de esto, pero el apellido Gammell significa “El Antiguo”, pero teniendo en cuenta su historial hay una buena probabilidad de que lo supiera. Parece demasiada coincidencia.

Lo que nos lleva a nuestra primera exposición: la denominación de estos seres extraterrestres.

Lovecraft utiliza “los Grandes Antiguos”, Bailey utiliza “Grandes Seres” y otros términos similares a lo largo de Iniciación.... Lovecraft se refiere a los Primordiales, Iniciación se refiere los Antiguos. Dos razas extraterrestres imposiblemente antiguas y divinas que viajan a la Tierra a través de la proyección astral, con dos nombres casi idénticos.

Estos son algunos ejemplos de Iniciación Humana y Solar:

“Él es el más grande de todos los Avatares, o los Advenidos

“Para cooperar con el plan de los Grandes Seres como él lo ve y de la mejor manera”.

“No es fácil amar como lo hacen los Grandes Seres, con un amor puro que no requiere nada a cambio”

“Ellos no son muchos en número, porque la mayoría de los Grandes Seres pasan de manera constante a otros trabajos más elevados, y sus lugares y sus funciones pueden ser tomados o ejercidos por miembros de nuestra evolución terrestre, tanto devas como humanos”.

“Los que realizan el trabajo de empuñar las fuerzas, o magnetismo eléctrico para el uso de los Grandes Seres en todos los planos, pasan a este Sendero”.

“Las grandes olas de las ideas y el surgimiento de las corrientes de opinión pública en los niveles astrales, así como en los niveles superiores, donde los Grandes Seres trabajan, son manipuladas por ellos”.

“Estos poderosos Cuatro, Acción y Amor, trabajan en sabia cooperación con sus Hermanos de grado menor, los tres Grandes Señores que conocemos.”

“Aquél con el nombre que no mencionamos, aguarda en la más absoluta adoración; la Juventud de Veranos Interminables, la Luz de la Vida misma, el Maravilloso, el Antiguo, el Señor del Amor Venusiano, el gran Kumara con la Espada Flamígera, la Paz de toda la Tierra”.

Hay más en sus otros libros, pero ustedes ya captan la idea. Y esta cita de Iniciación parece especialmente lovecraftiana:

“El más grande Señor de todos, ante quien los Antiguos se inclinan en reverencia; ante cuyo trono de luz refulgente los Ángeles de más alto rango, los Amos y Señores de la suma compasión se postran humildemente, a la espera del ascenso de la Palabra”.

Seres idénticos, nombres idénticos. Pero, ¿qué hay sobre la naturaleza exacta de estos seres? Primero Lovecraft:

Estos Grandes Antiguos, continuó Castro, no eran de carne y hueso. Tenían forma — ¿no lo probaba acaso esta imagen estelar? —, pero esa forma no era material.

Bailey:

(El Anciano de los Días) descendió a este denso planeta físico y ha permanecido con nosotros desde entonces. Debido a la extrema pureza de su naturaleza... él no podía tener un cuerpo físico denso como los nuestros, y tuvo que funcionar en su cuerpo etérico. Él es el más grande de todos los Avatares, o los Advenidos.

Orígenes idénticos, nombres idénticos, naturalezas idénticas; y ¿qué hacen estos seres aquí en la Tierra, respectivamente? Lovecraft, tú primero:

Y comenzó a narrar una historia desordenada que, de pronto, despertó en mi tío un recuerdo. El anciano se mostró febrilmente interesado. La noche anterior había habido un leve temblor de tierra — el más violento de los que habían sacudido Nueva Inglaterra en esos años últimos — que había afectado terriblemente la imaginación de Wilcox. Ya en cama, y por primera vez en su vida, había visto en sueños unas ciudades ciclópeas de enormes bloques de piedra y gigantescos y siniestros monolitos de un horror latente, que exudaban un limo verdoso.

Aquellos primeros hombres, murmuró Castro, establecieron el culto con que se adoraba a los ídolos de los Grandes Antiguos; ídolos traídos de estrellas oscuras en una época infinitamente lejana.



De otro texto teosófico, El Libro de Dzyan (publicado en 1888), relativo a los Siete advenidos originales sobre los que Bailey también escribe de en Iniciación.

ESTANCIA IV.

1. ...Escuchen, oh hijos de la tierra, a sus instructores - los hijos del fuego. Sepan que no hay ni primero ni último, porque todo es uno: el número que no fue emitido de ningún número.
2. Aprendan lo que nosotros, descendientes de los siete primordiales, los que hemos nacido de la llama primordial, hemos aprendido de nuestros padres....
43. Ellos construyeron enormes ciudades, las construyeron con materiales y metales extraños, y de los vómitos del fuego, de la piedra blanca de las montañas y de la piedra negra, cincelaron sus propias imágenes a su tamaño y semejanza, y las adoraron.

OK, dioses descendidos de las estrellas que construyen grandes ciudades de piedra, e ídolos de ellos mismos que hacen objetos de culto.

Todo esto publicado CUARENTA años antes de La Llamada de Cthulhu.

Pero, ¿qué les pasó a estas gigantescas ciudades de piedra de los dioses del espacio, Howard?

La gran ciudad de piedra de R'lyeh, con sus monolitos y sepulcros, se había hundido bajo las olas, y las aguas de los abismos, con ese misterio primigenio en que nadie había pensado ni siquiera en penetrar, habían interrumpido esas citas espectrales.

Dzyan:

44. Construyeron grandes imágenes de nueve yatis de altura, el tamaño de sus cuerpos. Fuegos internos habían destruido la tierra de sus padres. El agua amenazó al cuarto.
45. Las primeras grandes aguas vinieron. Se tragaron a las siete grandes islas.

Los textos Dzyan son la clave de este misterio. Volveremos a ellos en breve.

MISTERIO DEL PANTANO

Aquí hay una señal reveladora; un detalle que Lovecraft deja caer, saludando con una inclinación de su sombrero a su fuente de inspiración, añadido en una escena pensada como un comentario editorial sobre los potenciales peligros morales que esta creencia teosófica plantea a la sociedad educada, el cual - estoy seguro - la mayoría de los lectores pasaron por alto.

Pero primero vamos a ver el historial...


En Iniciación Humana y Solar se deja en claro que la nueva religión es un renacimiento de los antiguos cultos mistéricos:

LOS PARTICIPANTES EN LOS MISTERIOS

Los participantes en los misterios son generalmente conocidos y ningún secreto se ha hecho del personal general y del procedimiento. Sólo se busca en este caso para dar un mayor sentido de realidad a los datos ya dados mediante una exposición más completa y una referencia más apuntada a los papeles desempeñados por ejemplo durante la ceremonia.

Seleccionando el ángulo del culto mistérico, Lovecraft demuestra lo cultivado que es cuando nos lleva a los pantanos de Louisiana. Les diré por qué en breve.

Una furia animal y una licencia orgiástica se exacerbaban allí hasta alcanzar alturas demoníacas con gritos y aullidos extáticos que retumbaban en los bosques tenebrosos como ráfagas pestilentes surgidas de los abismos del infierno.

En diez cadalsos instalados a intervalos regulares en un ancho círculo que rodeaba la hoguera, con el monolito como centro, colgaban cabeza abajo los cuerpos extrañamente mutilados de los desaparecidos colonos. Dentro de este círculo saltaba y rugía el anillo de fieles, moviéndose de izquierda a derecha en una bacanal interminable entre el círculo de cadáveres y el círculo de fuego.

Sólo dos de los prisioneros fueron juzgados bastante cuerdos y se los ahorcó; el resto fue enviado a diversas instituciones. Todos negaron haber participado en los crímenes rituales, y afirmaron que los culpables de aquellas muertes eran los Alas-Negras, que habían venido hasta ellos desde su refugio inmemorial en el bosque encantado.



Al igual que hace cuando hace referencia a los teósofos, Lovecraft revela sus fuentes mediante la comparación de este ritual con los antiguos “bacanales”.

Dado a que los ritos involucraban la admisión de los hombres entre las mujeres, y con la liberación adicional de oscuridad, absolutamente todo crimen y vicio se realizaba allí. Los hombres tenían más relaciones sexuales entre ellos que con las mujeres. Cualquiera que hubiera estado menos preparado para la desgracia, o que fuera lento para cometer crímenes, era ofrecido como sacrificio. Considerar que nada era malo era el principio primordial de su religión.

Los hombres, como si estuvieran locos, profetizaban con convulsiones salvajes en sus cuerpos, las mujeres casadas con vestidos de bacantes y el pelo suelto corrían hacia el Tíber llevando antorchas encendidas que sumergían en el agua y las sacaban todavía encendidas. Se decía que alguna gente era secuestrada por los dioses; habían sido atados a una máquina y arrebatados de la vista en cuevas ocultas. Aquellos secuestrados eran las personas que se habían negado a participar en la conspiración o participar en delitos o participar en actividades sexuales.

PERCEPCIONES ROMANAS DEL CULTO A BACO
Tito Livio, Historia de Roma 39,8-13 (abreviado)

Nótense las citas precisamente paralelas de A., ritos furiosos, B., sacrificios humanos, C., las máquinas de la muerte y D., personas asesinadas por dioses que emergen de sus antiguos escondites.

Lovecraft conocía muy bien a Livio.

Esto es sólo un fragmento - pueden encontrar todo tipo de descripciones de bacanales donde las mujeres destripaban animales con sus propias manos y se los comían crudos, todo tipo de gritos y chillidos, y automutilación; en estos rituales las cosas se ponían muy peludas (aunque no todos los Misterios eran tan locos como el báquico, sin duda).

¿Se puede imaginar el horror que significaría para un conservador rígido como Lovecraft ver a una mujer loca como Alice Bailey queriendo resucitar los antiguos Misterios?

Esta es una pista importante. Uno puede imaginar un culto vudú de stock para una historia de terror, pero el hecho de que Lovecraft cite un antiguo culto mistérico tan específicamente - y en el contexto de todos los otros paralelos - nos sugiere que estaba leyendo a Bailey.

DILUVIO

Lovecraft habla de una antigua calamidad durante la cual la ciudad de los Antiguos se hundió bajo las olas. Pero esto era sólo una inconveniencia temporal - los Antiguos simplemente están esperando el momento oportuno para levantarse de nuevo. Las “citas espectrales” entre dioses y hombres continúa.

En los primeros tiempos algunos hombres escogidos habían hablado en sueños con aquellos seres, pero luego algo había pasado. La gran ciudad de piedra de R'lyeh, con sus monolitos y sepulcros, se había hundido bajo las olas, y las aguas de los abismos, con ese misterio primigenio en que nadie había pensado ni siquiera en penetrar, habían interrumpido esas citas espectrales. Pero los recuerdos no morían, y los altos sacerdotes afirmaban que cuando los astros fuesen favorables la ciudad volvería a la superficie.

Bailey habla del mismo antiguo diluvio, sólo que en la Atlántida, y de la misma relación continua entre los dioses y la humanidad, en referencia a la Primera Guerra Mundial, que había terminado sólo cinco años antes. Pronto veremos que las “fuerzas de la luz” y “fuerzas de la oscuridad” de Bailey también se enfrentaron en el espacio, o en “las estrellas”.

Por tanto, la Jerarquía se aprovechó de la facultad discriminadora de la mente, que es la cualidad distintiva de la humanidad, para que ésta pueda, a través del equilibrio de los pares de opuestos, alcanzar su objetivo, y encontrar su camino de regreso a la fuente de donde había venido.

Esta decisión dio lugar a la gran lucha que distinguió a la civilización de la Atlántida, y que culminó con la destrucción  llamada el diluvio, referido en todas las Escrituras del mundo. Las fuerzas de la luz y las fuerzas de la oscuridad, fueron dispuestas una contra la otra, y esto por ayudar a la humanidad. La lucha continúa, y la Guerra Mundial por la cual acabamos de pasar fue un recrudecimiento de la misma.

Lovecraft también tiene a Cthulhu y sus huestes de quimeras esperando entre las ruinas acuosas de R'lyeh después del antiguo diluvio, mirando a las estrellas y esperando una señal.

Estos Antiguos se habían retirado ahora al interior de la tierra y al fondo del mar, pero sus cadáveres se habían comunicado en sueños con el primer hombre, quien inventó un culto que nunca había muerto. Éste era ese culto, y los prisioneros dijeron que había existido siempre y que siempre existiría, ocultándose en lejanías desiertas y lugares retirados hasta que el gran sacerdote Cthulhu saliese de su sombría morada en la ciudad submarina de R'lyeh para reinar otra vez sobre la Tierra. Algún día vendría, cuando los astros ocuparan una determinada posición; y el culto secreto estaría allí, esperándolo.

Tanto Lovecraft como Bailey están siguiendo los pasos teosóficos anteriores, pero estamos viendo un nuevo impulso a partir de textos que ahora eran contemporáneos a Lovecraft. Lo que nos lleva a un nuevo libro de Dzyan...

NUEVO TESTAMENTO

Bailey, blavatskiana hasta la médula, publicó una nueva serie de “Estancias de Dzyan” en Tratado sobre Fuego Cósmico en 1925 Esta sería igual de florida y lovecraftiana como el primer lote. Tal vez más, como veremos.

Ahora leamos este extracto del Dzyan de Bailey y comparémoslo con la cita de Lovecraft de La Llamada de Cthulhu:

ESTANCIA X

Subieron las aguas. Todo se hundió y sumergió. Los restos sagrados, en su lugar asignado, surgieron más tarde de la zona de seguridad

Retrocedieron las aguas. Apareció la tierra sólida en ciertos lugares predestinados... Cuando la quinta rueda menor había recorrido la mitad del camino y los cuatro menores poblaban la tierra, se irguieron los Señores de Oscura Intención,.. Construyeron otras formas. Pidieron fuego cósmico. Los siete profundos fosos del averno vomitaron sombras animadoras.

El periodo de destrucción se extiendo por todas partes. El trabajo fue lamentablemente dañado. Los Choanes del plano superior observaron en silencio el trabajo. Los Asuras y los Chaitanes, los Hijos del Mal cósmico y los Rishis de las constelaciones oscuras reunieron sus huestes menores, oscuros engendros del averno. Oscurecieron todo el espacio. Los Tres primitivos crearon los monstruos, las grandes bestias y las formas malignas. Acecharon sobre la superficie de la esfera.

Los Cuatro acuosos crearon dentro de la esfera acuosa reptiles y engendros de maligno renombre, producto de su karma. Llegaron las aguas y arrasaron con los progenitores del engendro liquido.

Impresionante. Ahí están los Mitos, bestias malignas en el océano en comunión con los espíritus malignos del espacio exterior. Tengamos en cuenta la prosa florida y el énfasis en la astrología.

Bailey obviamente tomó esto de Blavatsky, pero lo desarrolla de una manera más adyacente a la ciencia ficción, y ofrece una exégesis prefabricada para la explotación pulp. Y recordemos de nuevo que todo esto es acreditado a un “ser espiritual” llamado Khul.

Con esto, vemos el encanto que ejercía la obra de Bailey en Lovecraft; él estaba enamorado de los versos Dzyan, y obtener una nueva fuente entera y madura para la explotación pulp, debe haber sido un regalo del cielo. Como escribió en 1933: “Todo ese material sobre Dzyan-Shamballah me tiene en vilo. El alcance cósmico de esto --- Señores de Venus, y todo aquello  --- ¡suena tan especial y tan enfáticamente en mi línea!" (Selected Letters, vol. IV, p. 153).

Hay otra pista crucial: sería en el trabajo de Bailey y no en el de Blavatsky - donde Shamballah sería totalmente explorada. Iniciación Humana y Solar está plagada de referencias a la mítica ciudad y, obviamente, está más fresca en la mente del público. El trabajo de Blavatsky tenía 50 años en ese momento, e incluye sólo dos referencias de pasada a Shamballah.

Al igual que en La Doctrina Secreta, el Tratado Sobre Fuego Cósmico de Bailey también contenía estas nuevas Estancias de Dzyan casi de ciencia ficción, así como referencias al “Señor de Venus” y Shamballah donde, al igual que los Grandes Antiguos, habitan los “Grandes Seres” de Bailey en sus cuerpos etéreos. Todo en un paquete más reciente y más fácil de digerir.

Alice Bailey


Lovecraft sigue tocando las mismas notas que Bailey. Aquí tenemos un viejo recurso de la literatura pulp, pero la literatura pulp no sale del éter, en este caso fue tomado de la Teosofía y otras tradiciones ocultas. En La Llamada de Cthulhu:

Lo que la policía logró obtener salió en su mayor parte de un viejísimo mestizo llamado Castro, quien pretendía haber tocado puertos distantes y hablado con los jefes inmortales del culto en las montañas de China.

Bailey también ubica a los sacerdotes de sus dioses espaciales en China, en el desierto de Gobi, para ser precisos, operando en forma etérea (o eterna):

Esta Jerarquía de Hermanos de la Luz aún existe, y su trabajo continúa de manera constante. Todos tienen existencia física, ya sea en cuerpos físicos densos, como los que emplean muchos de los Maestros, o en cuerpos etéreos, como los que ocupan los más exaltados ayudantes y el Señor del Mundo.

El hogar central de esta jerarquía está en Shamballa, un centro en el desierto de Gobi, llamado en los antiguos libros la “Isla Blanca”. Existe en el plano etérico, y cuando la raza de los hombres en la tierra haya desarrollado la visión etérica su ubicación será reconocida y su realidad admitida.

Increíble. Lovecraft debe haber confiado en que su audiencia - jóvenes varones nerds - nunca iba a acercarse a la literatura teosófica, que había sido escrita en gran parte para un público mayor, y en su mayoría femenino. ¿De qué otra manera se puede explicar esa apropiación descarada?

Pero Bailey se pone aún más lovecraftiana - los antiguos dioses del espacio no sólo vinieron aquí para hacer su numerito divino - vinieron para hacer del “hombre animal” un recipiente apto para sus conciencias, lo que nos da un ejemplo muy claro - o lo más claro que podemos conseguir en un texto teosófico - de la Teoría de la Intervención.

Así que no vinieron aquí sólo para construir gigantescas ciudades de piedra y hacerse dioses, vinieron para acelerar la evolución humana (ver posdata):

La decisión del Logos planetario de tomar un vehículo físico produjo una estimulación extraordinaria en el proceso evolutivo y, a través de su encarnación y los métodos de distribución de la fuerza que empleó, logró llevar a cabo en un breve ciclo de tiempo lo que de otro modo habría sido inconcebiblemente lento. Se estimuló el germen de la mente en el hombre animal.

El cuarto hombre era coordinado y estimulado, y se convirtió en un receptáculo apto para la venida de las entidades autoconscientes, esas tríadas espirituales (el reflejo de la voluntad espiritual, la intuición o sabiduría, y la mente superior) que desde tiempos inmemoriales habían estado esperando un recipiente adecuado. El cuarto, o reino humano, por lo tanto tuvo lugar, y la unidad autoconsciente o racional, el hombre, comenzó su carrera.

(Nota:. Bailey se está expandiendo aquí sobre el trabajo de Scott-Elliot añadiendo un brillo evolutivo a la teoría teosófica. Curiosamente, Lovecraft no pareció hallar buen material en esta veta, tal vez traicionando sus propios impulsos darwinistas).

Lovecraft escribe de sus Antiguos en sus tumbas submarinas, muertos pero no muertos, esperando el momento en que pudieran resurgir de sus prisiones.

No podían vivir. Pero aunque ya no viviesen, no habían muerto en realidad. Yacían todos en casas de piedras en la gran ciudad de R'lyeh, preservada por los sortilegios del gran Cthulhu para el día en que las estrellas y la Tierra pudiesen recibir su gloriosa resurrección. Pero en esa época, alguna fuerza exterior debía ayudar a la liberación de sus cuerpos. Los conjuros que impedían que se descompusieran impedían también que se moviesen, y los Antiguos tenían que contentarse con yacer y pensar en la oscuridad mientras transcurrían millones de años.

Esto también parece un extracto del Libro de Dzyan. Aquí vemos el mismo lamento, muerto pero no muerto, en un mar sombrío, esperando una resurrección inevitable:

Ni existía ni dejaba de existir el cielo brillante. No había un amplio techo de cielo extendido arriba. ¿Qué cubría todo? ¿Qué abrigaba? ¿Qué ocultaba? Era el insondable abismo del agua. No había muerte - aún no había nada inmortal. No había confín entre el día y la noche; El Uno respiraba sin aliento por sí mismo, aparte de aquello no había nada, ni lo ha habido desde entonces.

Había  oscuridad, y al principio todo estaba velado. En la oscuridad profunda - un océano sin luz – el germen todavía yace cubierto con su cáscara

Estallar, una naturaleza, desde el calor abrasador.

Tú fuiste. Y cuando la llama subterránea rebase su prisión y devore el marco. Tú serás nuevamente como fuiste antes y no conocerás ningún cambio, cuando el tiempo no exista más. ¡Oh! pensamiento infinito, eternidad divina.

Y como con gran parte de este material, notemos la manera casi idéntica en que Lovecraft imitó la sintaxis portentosa del material Dzyan, sea de Blavatsky o de Bailey. Es sorprendente.

telépatas

Finalmente, Lovecraft hace que los Grandes Antiguos hablen telepáticamente con los vivos desde sus tumbas submarinas, comunicándose con los “más sensibles” a través de sus sueños.

Conocían todo lo que ocurría en el mundo, pues su lenguaje consistía en la transmisión del pensamiento. En ese mismo instante hablaban en sus tumbas. Cuando, luego de un caos infinito, aparecieron los primeros hombres, los Grandes Antiguos hablaron a los más sensibles moldeándoles los sueños.

Aquí es donde finalmente comienzo a llegar a la conclusión de que La Llamada de Cthulhu comenzó su vida como una parodia a la Teosofía, en particular a Alice Bailey.

Bailey no sólo decía estar en contacto con un Jefe Secreto, ella afirmaba que estaba en contacto telepático con uno de ellos. Las posibilidades eran demasiado suculentas para que Lovecraft pudiera resistir. Ella no sólo decía estar en contacto telepático con uno de estos personajes - llamado Khul, recuerden – sino que además decía que era el avatar de un dios extraterrestre de varios millones de años de edad, que se había proyectado astralmente desde una logia masónica en el sistema estelar de Sirio.

Quiero decir, la historia se escribe sola, ¿no?

Y una de las características centrales es que Cthulhu y sus Grandes Antiguos – a semejanza de Khul y su Grandes Seres - también se comunicaban telepáticamente con sus futuros adoradores quienes se basaban en los antiguos cultos mistéricos - al igual que la Teosofía, según afirmaba Bailey.

Después de todo, hay un gran precedente en otra serie de Mitos de la cultura pop (inmensamente más populares en su apogeo que Lovecraft) extraídos de la especulación teosófica – la Serie Marciana de John Carter de Edgar Rice Burrough. 


 Kuthumi                                                           Djwal Khul


Robert M. Price, una autoridad en estudios lovecraftianos, citó al Maestro Ascendido/Jefe Secreto Khoot Humi (alias “Kuthumi” alias Koothoomi) como fuente para el nombre de Chthulu, pero al igual que la mayoría de los académicos tiende hacia la idea errónea de que ciertas figuras mediáticas representan a la totalidad de los movimientos heréticos (ejemplo: von Daniken representa a todos los teóricos de los antiguos astronautas, Blavatsky representa a todos los teósofos, Alex Jones representa a todos los Truthers) y así su trabajo sobre la conexión de Lovecraft con la Teosofía pasa por alto completamente a otros teósofos contemporáneos a HPL como Bailey. 

La señal reveladora final de que Lovecraft estaba leyendo a Bailey es Djwal Khul - que aporta el “Hul” en Cthulhu.

Kuthumi y Djwal Khul--
Kuth- Khul--
Cth--hul-U--
Cthulhu.

Así que ahora podemos echar una palada de tierra a la idea de que “Lovecraft creó la teoría de los Antiguos Astronautas”. El verdadero quid de la cuestión es que Lovecraft tomó la teoría de los Antiguos Astronautas de Alice Bailey, casi sin aditivos.

Por supuesto, esto sólo hace que los Mitos sean aún más raros y más resonantes, sacándolos del mundo muerto y seco de lo académico y arrojándolos al mundo de lo oculto y la parapolítica, donde pertenecen.

Sin embargo, esto prueba una vez más que nuestros mitos más resonantes provienen sólo del mundo de lo irracional y lo verdaderamente raro, y que, sin movimientos como la teosofía y la Golden Dawn no habría ciencia ficción o terror o superhéroes de ficción.

Lo más importante a recordar es que los demonios están aquí en los detalles. La influencia de la teosofía en la ficción pulp no es una noticia de último momento. Escribí sobre ello en Our Gods Wear Spandex. El interés de Lovecraft en los proto-antiguos astronautas de Madame Blavatsky fue explorada por Price hace más de treinta años.

Lo llamativo aquí es lo cercanas y específicas que son las apropiaciones de Lovecraft de las “nuevas revelaciones” de Bailey, hasta el grado de detalle. Lovecraft era un entusiasta de la pseudo-historia del Dzyan de Blavatsky, y es casi seguro que estaba igualmente de entusiasmado al encontrar una fuente fresca de jerigonza teosófica a explotar - su medio de vida dependía de ello.

Lovecraft no era una persona creativa en el sentido en que el término es entendido comúnmente - era un maestro para sintetizar el material de otras personas (Dunsany, Poe, etc). Y eso proveería un motivo muy claro para mantener en secreto el descubrimiento de libros como Iniciación Humana y Solar frente a su círculo de compañeros escritores de ficciones de pulp




 POSDATA: Como Bruce Rux señala, Peaslee, el personaje que canaliza a los dioses en la historia de Lovecraft de 1936  El Abismo del Tiempo es notablemente parecido a Alice Bailey, y su  Gran Raza tiene un sorprendente parecido a los Grandes Seres de Bailey, quienes también buscaban anfitriones para sus conciencias.

Bailey, Iniciación Humana y Solar:

El cuarto hombre era coordinado y estimulado, y se convirtió en un receptáculo apto para la venida de las entidades autoconscientes, esas tríadas espirituales

Lovecraft El Abismo del Tiempo:

De vez en cuando, a ciertas mentes cautivas se les permitía reunirse con otros intelectos capturados del futuro, para intercambiar pensamientos con entidades conscientes de cien, mil o un millón de años anteriores o posteriores a sus épocas.

Lovecraft parece inclinar su mano a Bailey cuando escribe en El Abismo...:

Unos cuantos de esos mitos tenían relaciones significativas con otras brumosas leyendas del mundo prehumano, en especial aquellas narraciones hindúes que abarcaban espacios de tiempo anonadadores y formaban parte del caudal cultural folclórico de los teósofos modernos.

Este es un paralelismo directo con el Capítulo IV de Iniciación, Humana y Solar, donde vemos a “Sanat Kumara” y su “Avatares” viniendo a la Tierra hace unos 18 millones de años. Al momento en que Lovecraft escribió la historia - casi 50 años después de la muerte de Blavatsky - Bailey era sin duda era una “teósofa moderna” de cierta reputación.

Una vez más, El Abismo del Tiempo nos proporciona la evidencia más convincente de que Lovecraft en verdad estaba estudiando la obra de Bailey. Esto, junto a la referencia a Dzyan en la carta citada anteriormente, da la impresión de que no estaba escondiendo sus fuentes a sus amigos (o los lectores, para el caso), simplemente evitaba nombrarlas de manera específica. Lo que puede ser bastante bizantino, pero trabajar como escritor en revistas pulp era una tarea difícil ¿Por qué creen que Hubbard decidió fundar una religión?

Repito, aunque no pueda encontrar ninguna evidencia directa de que Lovecraft recurría específicamente a Bailey, ciertamente hay pruebas abrumadoras de que él estaba leyendo su obra y ponía referencias a ella en su trabajo, y - en al menos una carta  - parece haber hecho referencia a su trabajo sobre Dzyan, y no al de Blavatsky.

No tengo ninguna evidencia (hasta el momento: este es un blog en progreso... ¿Un blogreso?) de él refiriéndose a Blavatsky por su nombre - aunque ningún estudioso de Lovecraft niega que él hubiera leído su obra. De hecho, el nombre de Blavatsky sólo aparece en una página en la biografía de Lovecraft en dos volúmenes de Joshi y es en referencia a HPL refiriéndose a ella por su nombre.

Una vez más, hay dos posibilidades. En primer lugar, Lovecraft pudo haber estado protegiendo una fuente de material, algo que los autores hacen todos los días como parte de su trabajo. Dado el peso de la evidencia aquí presentada, esta sería mi conjetura.

Pero también existe la posibilidad de que él simplemente no distinguiera a una teósofa de la otra, viendo a todos los teósofos como parte de la misma raza de histéricos propensos a la fantasía. Dado lo que sabemos sobre HPL, esto tampoco se puede descartar.

Un dato muy importante a recordar es que Lovecraft se encontraba en Nueva York durante la génesis de La Llamada de Cthulhu. ¿Quién más estaba en Nueva York? Bailey y su Lucifer Publishing Company. Como veríamos con Jack Parsons y la Sociedad de Ciencia Ficción de Los Angeles o con Philip K Dick y su grupo de hippies y místicos (incluyendo al Obispo James Pike, alias ‘Timothy Archer’), los escritores de ficción pulp, los bohemios y los ocultistas a menudo recorrían los mismos círculos o podía vérselos codeándose en las reuniones sociales.

Pero poniendo todo eso de lado, al menos lo que tenemos aquí es a Lovecraft en la misma ciudad donde Alice Bailey tenía su sede, en el mismo momento en que ella estaba publicando sus libros. Al mismo tiempo, la Sociedad Teosófica estaba tratando de quitar de circulación textos como La Doctrina Secreta con el fin de despejar el camino para su mesías Krishnamurti.

Lovecraft ni siquiera necesitaría a un Price para tropezar con este material - podría haberlo encontrado en manos de algún vendedor ambulante camino a casa desde la oficina de Weird Tales. Cualquiera que haya trabajado en Nueva York - especialmente antes de Giuliani - sabrá exactamente de lo que estoy hablando. Sus propias palabras lo ubican en Broadway en esa época – y a juzgar por su descripción, en el bajo Broadway, donde también estaba Bailey -. No sé cuánto más cerca se puede llegar.

Y recordemos también que la versión de Dzyan de Bailey sale a la calle (en 1925) en medio de una crisis importante en la vida de Lovecraft – el negocio de Sonia había fracasado, haciendo que ella se fuera de la ciudad, Weird Tales se vuelve financieramente inestable, HPL no se lleva bien con su nuevo editor, y se ve obligado a trasladarse a Red Hook (lugar que él despreciaba). Todas estas tensiones pasaron factura en su salud. En general, este fue un punto bajo importante en una vida generalmente infeliz.

Así que, ¿me recuerdan otra vez por qué no iba a mantener en secreto una nueva fuente prometedora de inspiración?

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Con respecto a las críticas recibidas por este artículo por parte de algunos airados fans de Lovecraft, Knowles contesta: 

"En un plano más general, es realmente una lástima que las personas que han lanzado ataques sobre este artículo no puedan ver que lo que estoy tratando de hacer es ampliar el mundo de Lovecraft, no disminuirlo. Es el viejo impulso de fan a querer que estos universos sean cerrados herméticamente, de que existan en el mundo de nunca jamás, y sin manchas del mundo exterior. Un montón de visionarios del cómic han lamentado este impulso, gente como Frank Miller, Grant Morrison y Alan Moore. Me temo que no hay realmente nada que hacer con esto. He estado involucrado en el mundo de los fans de una forma u otra desde 1970 y sé que hay cosas que nunca cambiarán."