Hay una nueva edición de la traducción al español de Trilogía Illuminatus disponible en Scribd. Esta nueva versión ha sido revisada (con algunos retoques), y ampliada (incluye entrevistas a Robert Anton Wilson en las que habla de la novela que co-escribió con Robert Shea); si bien no es la versión definitiva a la que apunta el traductor, esta nueva edición se acerca bastante...
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Fragmentos de Iluminaciones (Arthur Rimbaud, 1874)
DESFILE
Solidísimos bribones. Muchos han explotado
vuestros mundos. Sin necesidades, y poco dispuestos a poner en práctica sus
brillantes talentos y su experiencia de vuestras conciencias. ¡Qué hombres tan
maduros! ¡Ojos alelados a la manera de la noche de estío, rojos y negros,
tricolores, de acero punteado por estrellas de oro; semblantes deformes,
plomizos, lívidos, incendiados; alocadas ronqueras! ¡El paso cruel de los
oropeles! - Hay algunos jóvenes, - ¿cómo mirarían a Querubín? - dotados de voces
espantosas y de algunos recursos peligrosos. Los envían a pavonearse en la
ciudad, ridículamente ataviados de un lujo repugnante. ¡Oh el más violento
Paraíso de la mueca rabiosa! Sin comparación con vuestros Faquires y demás
bufonadas escénicas. En trajes improvisados con el sabor del mal sueño
representan endechas, tragedias de malandrines y de semidioses espirituales como
nunca lo han sido la historia o las religiones. Chinos, hotentotes, zíngaros,
necios, hienas, Molocs, viejas demencias, demonios siniestros, mezclan giros
populares, maternales, con las posturas y las ternuras bestiales. Interpretarían
piezas nuevas y canciones para "señoritas". Maestros juglares, transforman el
lugar y las personas y emplean la comedia magnética. Llamean los ojos, la sangre
canta, los huesos se ensanchan, las lágrimas y unos hilillos rojos chorrean. Su
burla o su terror dura un minuto, o meses enteros. Sólo yo tengo la clave de
este desfile salvaje.
ANTIGUO
¡Gracioso hijo de Pan! En derredor de tu
frente coronada de florecillas y de bayas tus ojos, bolas preciosas, se mueven.
Manchadas de heces pardas, tus mejillas se sumen. Relucen tus colmillos. Tu
pecho parece una cítara, circulan tintineos por tus brazos rubios. Tu corazón
late en ese vientre donde duerme el doble sexo. Paséate, de noche, moviendo
suavemente ese muslo, ese segundo muslo y esa pierna izquierda.
Fue
Franz Boas el primer antropólogo que puso de relieve la relación entre lenguaje
y cultura. Lo hizo del modo más sencillo y llano: analizando el léxico de dos
lenguajes y revelando las distinciones hechas por las personas de diferentes
culturas. Por ejemplo, para los norteamericanos que no son fanáticos del esquí la
nieve es sólo una parte del tiempo que hace, y su vocabulario se limita a dos
palabras, snow (nieve) y slush (aguanieve). Los esquimales tienen
muchas palabras, cada una de ellas para indicar un estado o condición
diferente. Esto revela claramente que cuentan con un vocabulario preciso para
describir no meramente el tiempo que hace sino un importante estado ambiental.
Desde los tiempos de Boas, los antropólogos han ido aprendiendo más y más
acerca de esa importantísima relación entre lenguaje y cultura, y han llegado a
manejar los datos relativos al lenguaje con gran maña.
Los
análisis de léxico suelen ir asociados con estudios de las culturas llamadas
exóticas. En Language, thought and reality, Benjamin Lee Whorf fue más lejos
que Boas e indicó que todo lenguaje desempeña un papel de primera importancia
en el moldeamiento efectivo del mundo perceptual de las personas que lo
emplean.
Disecamos
la naturaleza de acuerdo con lineamientos establecidos por nuestra lengua
materna. Las categorías y los tipos que aislamos del mundo fenomenal no los
hallamos en él… por el contrario, el mundo se presenta en una corriente
caleidoscópica de impresiones que nuestra mente ha de organizar; y esto lo hace
en gran parte mediante el sistema lingüístico que tenemos en la cabeza.
Cortamos en pedazos la naturaleza, los organizamos en conceptos y les
atribuimos significados principalmente porque son partes de un convenio para
organizarlos de ese modo, convenio que es el mismo en toda nuestra colectividad
lingüística y que se cifra en las normas de nuestro lenguaje. El convenio es,
naturalmente, implícito y no declarado,
Pero
sus términos son absolutamente obligatorios; no podemos hablar de ningún modo
sino aceptando la organización de la clasificación de los datos que dispone el
convenio.
A
continuación, Whorf señala puntos de importancia para nuestra ciencia
contemporánea:
Ningún
individuo es libre de describir la naturaleza con absoluta imparcialidad y se
ve obligado a ciertos modos de interpretación, aunque al hacerlo se crea
enteramente libre.
Whorf
pasó años estudiando el hopi, lengua de los indios que viven en las mesetas
desérticas del norte de Arizona. Pocos o ningún hombre blanco pretenden haber
dominado el lenguaje hopi hasta hablarlo con toda fluidez, pero algunos lo
hacen mejor que otros.Whorf descubrió
parte de la dificultad cuando empezó a comprender los conceptos hopis de tiempo
y espacio.
En
hopi no hay palabra equivalente a nuestro "tiempo". Como tiempo y
espacio están inextricablemente contenidos uno en otro, la eliminación de la
dimensión temporal altera la espacial también. "El mundo mental hopi -dice
Whorf- no tiene un espacio imaginario. . . no puede ubicar el pensamiento
relacionado con el espacio real sino en el espacio real, y no puede aislar el
espacio de los efectos del pensamiento." Es decir: el hopi no puede, como
nosotros, "imaginar" un lugar como el cielo o el infierno de los
misioneros. No parece tener espacio abstracto que llenar con los objetos.
Tampoco entiende de imágenes espaciales como "agarrar la onda" o
"coger la delantera", o "caer en la cuenta" de una
argumentación, que para él no tiene sentido.
Whorf
comparó también el vocabulario, inglés y el hopi. Aunque los hopis construyen
casas reales de piedra, tienen gran escasez de vocablos para designar los
espacios tridimensionales; pocas son las palabras equivalentes de cuarto,
cámara, sala, pasillo, cripta, sótano, ático, etc. Observó además que "la
sociedad hopi no revela ninguna propiedad individual ni relación de
habitaciones". Al parecer, la concepción de recinto del hopi se parece
algo a un pequeño universo, porque "los espacios huecos, como cuarto,
cámara o sala, no se nombran en realidad como si fueran objetos, sino que más
bien se sitúan; es decir, se especifica la posición de otras cosas para hacer
ver su ubicación en ese espacio hueco".
Bury me in
a nameless grave.
I came from God the world to save.
I brought them wisdom from above,
worship, liberty and love.
But they slew me, for I did disparage
therefore religion, law and marriage.
So be my grave without a name,
that earth may swallow up my shame.
Beat
Godfather Meets Glitter Mainman Rolling Stone 28 de febrero, 1974
Por Craig
Copetas (Transcrito por Nick aka
EuropeanCanon)
Traducción
Mazzu Stardust
Burroughs:
La revolución sucederá haciendo caso omiso a la existencia de los demás.
Bowie:
Si, realmente. La gente está haciendo que eso suceda a un nivel más acelerado
que nunca. Los fans de grupos como Alice Cooper, los New York Dolls e Iggy Pop
reniegan total e irrevocablemente de los fans de los Stones y los Beatles. La
brecha ha disminuido de veinte a diez años.
Iggy Pop & The Stooges, Cincinnati Festival (1970)
New York Dolls, 1973 (Televisión alemana)
Burroughs:
El ritmo creciente del cambio. Los medios son realmente responsables de esto en
gran parte. Producen un efecto incalculable.
Bowie:
Hace tiempo, cuando yo tenía 13 o 14 años, para mí la brecha estaba entre
alguien de 14 y alguien de 40. Para mí, básicamente, ser viejo era tener 40.
Pero ahora hay discrepancias increíbles entre los que tienen 18 y los que
tienen 26, lo cual es bastante alarmante. No estamos intentando congregar a la
gente, si no que estamos preguntándonos cuánto tiempo más nos queda. Sería
positivamente aburrido que todas las mentes estuviesen en sintonía. Yo estoy
más interesado en saber si el planeta sobrevivirá.
Burroughs:
en realidad está sucediendo todo lo contrario; la gente se está separando cada
vez más y más.
Bowie:
la idea de reunir las mentes me trae recuerdos de la época del flower power. Encuentro obsceno el
concepto de congregar a la gente. No es humano. No es algo natural como nos han
hecho creer.
Copetas:
¿Y qué hay del amor?
Burroughs:
Ugh.
Bowie:
Me incomoda la palabra ‘amor’.
Burroughs:
A mí también.
Bowie:
A mí me habían dicho que era genial estar enamorado, pero cuando me sucedió no
fue así. Yo le di mucho de mi tiempo y mi energía a la otra persona, y ella a
mí, y comenzamos a quemarnos el uno al otro. Y eso es lo que llamamos amor…
decidimos poner todos nuestros valores en otra persona. Cada uno en su
pedestal, y cada uno deseando estar en el otro pedestal.
Burroughs:
No creo que ‘amor’ sea una palabra útil. Suele predicarse sobre la separación
entre una cosa llamada sexo y una cosa llamada amor, y que están apartadas.
Como las expresiones primitivas sureñas de antaño que cuando la mujer está en
un pedestal y el hombre adora a su esposa, luego sale y se coge a una puta.
Ante todo es un concepto occidental y luego se extendió a todo la cosa esa del flower power de amar a todo el mundo.
Bueno: no puedes amar a todos porque los intereses no son los mismos.
Bowie:
la palabra es incorrecta, estoy seguro. Es la manera en que comprendes al amor.
El amor que uno ve en personas que dicen ‘estamos enamorados’, es algo lindo de
ver… pero el hecho de no querer estar solo, y buscar a alguien con quien
relacionarte durante algunos años, a menudo no tiene nada que ver con el amor
que impulsa las vidas de las personas. Amor es cada uno de los tipos de
relaciones que puedas pensar.
Copetas:
¿Y qué hay con la sexualidad? ¿Hacia dónde va?
Bowie:
La sexualidad y su destino es una pregunta extraña, porque no veo que vaya a
ningún lado. Está en mí, y eso es todo. No saldrá como una nueva campaña
publicitaria el año que viene. Simplemente es algo que está ahí. Todo lo que
puedas pensar sobre la sexualidad ya está ahí. Tal vez haya diferentes tipos de
sexualidad, y tal vez salgan a la luz cada vez un poco más. Como antes, cuando
era prácticamente imposible ser homosexual de manera pública. Ahora es
aceptado. La sexualidad nunca cambiará, porque la gente ha estado cogiendo a su
propia manera particular desde el comienzo de los tiempos, y seguirá
haciéndolo. Sólo que cada vez aparecen más de esas formas particulares. Incluso
podría llegarse a un estado de puritanismo.
Burroughs:
Hay ciertos indicios de que eso será lo que pasará en el futuro, un verdadero
retroceso.
Bowie:
Ah, sí, mira el negocio del rock. El pobre viejo Clive Davis. Descubrieron que
estaba metiendo la mano en la lata y que incluso había todo un asunto con
drogas de por medio. Y eso dio comienzo a campaña de saneamiento en las
compañías discográficas; están comenzando a deshacerse de algunos de sus
artistas.
Mucha
gente me considera de manera bastante asexual. Y la gente que mejor me entiende
está más cerca de lo que yo comprendo sobre mí. Lo cual no es mucho, porque
todavía sigo buscando. No lo sé, la gente que más se acerca a donde creo que
estoy me considera más como una cosa erógena. Pero la gente que no sabe mucho
sobre mí me ve como algo más sexual.
Sin
embargo, tal vez sea el desinterés sexual a partir de cierta edad, porque el
tipo de gente que más se acerca a mí generalmente es mayor. Y los que me
consideran como algo sexual generalmente son jóvenes. La gente joven se acerca
a mis letras de una manera diferente, más como una comprensión táctil, que es
la forma que prefiero. Porque esa es la manera en que me engancho con un texto,
especialmente con los de William. No puedo decir que lo analizo todo y que
entiendo exactamente todo lo que dices, pero comprendo lo que quieres expresar
desde el sentimiento. Está allí, toda una galería de formas, colores, sabores,
y sentimientos extraños.
Debo
confesar que hasta ahora no había sido un lector ávido de las obras de William.
Para ser honesto, nunca fui más allá de Kerouac. Pero cuando comencé a
prestarle atención a tu trabajo, realmente no podía creer lo que leía.
Especialmente luego de leer El ExpresoNova, con el que me sentí identificado. Mi ego obviamente me puso en el
capítulo ‘Devuelvan el Color’, y después
comencé a extenderme al resto del libro.
Burroughs:
Tus letras son muy perceptivas.
Bowie:
son un poco de clase media, pero está bien, porque soy de clase media.
Burroughs:
Es bastante sorprendente que unas letras tan complejas prendan en una audiencia
masiva. El contenido de la mayoría de las canciones pop es prácticamente cero,
como ‘Power to the People’.
Bowie:
Estoy casi seguro de que mi audiencia escucha mis letras.
Burroughs:
Eso es lo que me interesa saber… ¿Las entienden?
Bowie:
Bien, les llegan más como una cosa mediática, pero las entienden después de
sentarse a leerlas. Al leerlas las comprenden, porque me envían sus propias
opiniones sobre lo que escribo, lo cual es genial para mí, porque a veces ni yo
mismo lo sé. Ha habido veces en que, luego de escribir algo, he recibido cartas
de chicos diciéndome lo que piensan sobre lo que escribí, y he tomado tan a
pecho sus análisis que los hice míos. Escribir lo que la audiencia me dice que
escriba.
Lou
Reed es el autor más importante del rock actual. No sólo por lo que hace, sino
por la dirección a la que apunta. La mitad de las bandas nuevas no estaría aquí
de no ser por él. El movimiento que ha creado el material de Lou es
sorprendente. New York es Lou Reed. Lou escribe a un nivel bien callejero, y
los ingleses tienden a intelectualizar más.
Vicious - Lou Reed en vivo en París, 1974.
Burroughs:
¿Cuál es tu inspiración al escribir? ¿La literatura?
Bowie:
No lo creo.
Burroughs:
Bien, pero he leído tu ‘Eight line Poem’
y tiene muchas reminiscencias de T. S. Elliot.
Burroughs:
70% de lo que escribo sale de mis sueños.
Bowie:
Hay un truco, al ir a dormir, y es que si mantienes tus codos elevados nunca
desciendes por debajo de la etapa del sueño. Lo utilizo bastante, y me mantiene
soñando mucho más que si simplemente me relajo.
Burroughs:
Yo sueño mucho pero tengo el sueño liviano, así que me despierto y anoto
algunas palabras que después me hacen recordar toda la idea.
Bowie:
Yo tengo una grabadora junto a la cama y, si surge algo, simplemente lo digo al
micrófono. Con respecto a la fuente de inspiración, en realidad no he cambiado
mucho mi perspectiva desde que tenía 12 años, o sea: tengo la mentalidad de un
niño de 12 años. Cuando estaba en la primaria mi hermano leía a Kerouac, y me
dio ‘En El Camino’ cuando yo tenía
12. Todavía es una gran influencia.
Copetas:
las imágenes que trasluces son muy gráficas, casi de historieta.
Bowie:
Bueno, si, para mí es más fácil escribir en pequeñas viñetas; si intento
ponerme más profundo, me encuentro fuera de mi lenguaje. No puedo mantenerme en
lo que digo. Además, si eres realmente profundo, no te queda tiempo para leer mucho,
o escuchar otras cosas. Ponerse demasiado profundo no tiene sentido… hay
demasiadas cosas para leer y escuchar. Si la gente lee tres horas de tu
trabajo, lo analizarán durante siete horas y obtendrán siete horas de sus
propias reflexiones… mientras que si ofreces 30 segundos de tu material, usualmente
también obtendrán siete horas de sus propias reflexiones. Se enganchan a las
imágenes que proyectas. Y pontifican sobre esos ganchos. El sentido de
inmediatez de la imagen. Las cosas deben prender en el momento. Esa es una de
las razones por las cuales me interesa el video; la imagen debe golpear de
inmediato. Adoro el video y su forma de ensamblaje
Beat
Godfather Meets Glitter Mainman Rolling Stone 28 de febrero, 1974
Por Craig
Copetas (Transcrito por Nick aka
EuropeanCanon)
Traducción
Mazzu Stardust
William Seward Burroughs no es un hombre muy locuaz. Una vez, durante
una cena, les echó un vistazo a unos micrófonos estereofónicos que habían sido
colocados para registrar hasta el sonido que hacía al masticar, y dijo “no me
gusta hablar, y no me gustan los habladores. Como Ma Barker ¿Recuerdan a Ma
Barker? Bien, eso es lo que ella siempre decía: ‘a Ma Barker no le gusta hablar
y no le gustan los habladores’. Sólo estaba allí sentada con su arma”.
Pensaba en esto y en la misteriosa personalidad de David Bowie mientras
un taxista irlandés nos llevaba a Burroughs y a mí a la casa de Bowie en
Londres el 17 de noviembre (“hay gente extraña en esta parte de Londres,
amigo”). Yo había pasado las últimas semanas arreglando esta entrevista a dos
puntas. Le llevé a Bowie todas las novelas de Burroughs: El Almuerzo Desnudo, El Expreso Nova, El Ticket que Explotó,
y el resto. Solamente tuvo tiempo de leer El
Expreso Nova. Por su parte, Burroughs sólo había escuchado dos canciones de
Bowie ‘Five Years’ y ‘Starman’, a pesar de que había leído
todas las letras del cantante. Aún así, ambos habían expresado interés mutuo en
conocerse.
Five Years
Starman
La casa de Bowie está decorada al modo ciencia-ficción: una pintura
gigantesca, de un artista cuyo estilo está a mitad de camino entre Salvador
Dalí y Norman Rockwell, cuelga sobre un sofá de plástico. Todo un contraste al
lado del humilde piso de dos habitaciones de Burroughs en Piccadilly, decorado
con fotos de Bryan Gysin – modesto cuartel para un escritor tan exitoso, lo más
parecido al Beat Hotel de París.
Bowie apareció enfundado en unos pantalones de montar tricolores de la
NASA. Pasó directamente a una descripción detallada del cuadro y de sus
cualidades surrealistas. Burroughs asentía y así comenzó la
entrevista/conversación. Los tres estuvimos sentados en el cuarto durante dos
horas, hablando y almorzando: un plato de pescado estilo Jamaica preparado por
un cocinero jamaiquino del séquito de Bowie, acompañado de paltas rellenas con
langostinos y Beaujolais nouveau, todo servido por dos bowiesas interestelares.
De inmediato hubo simpatía y respeto entre ambos. De hecho, unos pocos
días después de la charla, Bowie le pidió un favor a Burroughs: una producción
de The Maids montada por Lindsay Kemp, su antiguo profesor de mímica, había
sido cancelada en Londres por el editor inglés de Jean Genet. El músico quería
llevar el asunto a Genet personalmente. Burroughs estaba impresionado por la
descripción del espectáculo y prometió ayudar. Unas semanas después, Bowie
partió a París en busca de Genet siguiendo las recomendaciones de Burroughs.
¿Quién sabe? Tal vez ha comenzado una sociedad; tal vez, como dice Bowie,
podrían transformarse en los Rodgers y Hammerstein de los 70s.
Burroughs: ¿Haces todos tus
diseños por tu cuenta?
Bowie: Si, debo tomar personalmente
el control total. No puedo dejar que lo haga otro, porque descubrí que para mí
es mejor así. No quiero a otra gente jugando con lo que ellos creen que estoy
intentando hacer. No me gusta leer lo que escriben sobre mí. Prefiero leer lo
que opinan los chicos, porque no es su profesión hacerlo.
La gente me mira esperando ver cuál es el espíritu de los 70s, o al
menos el 50% lo hace. No entiendo a los críticos. Se ponen demasiado
intelectuales. No están versados en el lenguaje de la calle; gastan demasiado
espacio para expresarse. Así que lo que escriben parecen diccionarios.
Fui a una escuela de clase media, pero provengo de la clase obrera.
Obtuve lo mejor de ambos mundos, conocí las dos clases, así que tengo muy en
claro cómo vive la gente y por qué vive como vive. Tal vez no lo articule muy
bien, pero lo siento. Sin embargo, no es así con la clase alta. Me gustaría
conocer a la Reina, entonces lo sabría ¿Cómo ves la imagen que la gente tiene
de ti?
Burroughs: Intentan
clasificarte. Quieren ver la imagen que ellos tienen de ti, y si no la ven, se
sienten realmente disgustados. Escribir es ver cuán cerca estás de hacer
realidad lo que escribes, ese es el objetivo del arte. ¿Qué otra cosa creen que
quiere el ser humano? ¿Un sacerdote borracho que no cree en lo que predica?
Creo que la cosa más importante del mundo es que los artistas se apoderen del
planeta, porque son los únicos que pueden hacer posible cualquier cosa. ¿Por
qué debemos dejar que esos jodidos políticos de los periódicos tomen nuestro
lugar?
Bowie: Yo cambio de
opinión todo el tiempo. Habitualmente no estoy muy de acuerdo con lo que digo. Soy
un tremendo mentiroso.
Burroughs: Yo también.
Bowie: Y no sé si es que
cambio de opinión, o que miento mucho. Es algo a mitad de camino. No es que
mienta deliberadamente, sino que cambio de ideas a cada rato. La gente siempre
me echa en cara cosas que dije, y yo digo que no significaban nada. No puedes
permanecer clavado en un solo punto durante toda tu vida.
Burroughs: Sólo los
políticos dan por sentado lo que piensan y eso es todo. Míralo a Hitler: nunca
cambió de opinión.
Bowie: El Expreso Nova realmente me recuerda mucho a
Ziggy Stardust, a quien pronto llevaré a una obra teatral. Son cuarenta
escenas, y sería genial que los actores se las aprendan, así cada noche que la
presentemos, las anotamos en papeles, los mezclamos en un sombrero y
representamos las escenas en el orden que hayan salido. Se me ocurrió gracias a
ti, Bill… así la obra cambiará cada noche.
Burroughs: Es una idea muy
buena. Método de recorte visual en
secuencias diferentes.
Bowie: Me aburro muy
rápido, y eso renovaría la energía. Soy un poco de la vieja escuela, y creo que
cuando un artista presenta una obra, deja de ser suya… me gusta ver lo que la
gente hace con ella. Esa es la razón por la cual la producción televisiva de
Ziggy va a sobrepasar la expectativa de la gente (ver The 1980 Floor Show).
Burroughs: ¿Podrías explicar
esta imagen tuya de Ziggy Stardust? Por lo que entiendo tiene que ver con la
víspera de la destrucción del mundo de aquí a cinco años.
Bowie: Faltan cinco años
para el fin del mundo. Se ha anunciado que el mundo morirá debido a la escasez
de recursos naturales. Ziggy está en una posición en la que todos los niños
pueden acceder a lo que quieran. Los mayores han perdido todo contacto con la
realidad, dejando a los chicos por su propia cuenta para saquear lo que sea. Ziggy
estaba en una banda de rock and roll y los niños ya no quieren r’n’r. No hay
electricidad para tocarlo. El asesor de Ziggy le dice que recolecte noticias y
las cante, porque ya no hay noticieros. Y así lo hace, pero las noticias son
terribles. ‘All the Young Dudes’ es
una canción sobre esas noticias. No es un himno a la juventud como piensa la
gente. Es algo completamente opuesto.
All the Young Dudes
Burroughs: ¿De dónde salió
esta idea de Ziggy y de los cinco años? Porque el agotamiento de los recursos
naturales no será el fin del mundo. Significará el colapso de la civilización.
Y hará desaparecer a tres cuartos de la población mundial.
Bowie: Exacto. Eso no es
la causa del fin del mundo para Ziggy. El fin viene cuando llegan los
infinitos. En realidad es un agujero negro, pero yo hice que fueran personas
porque sería muy difícil representar un agujero negro en escena.
Burroughs: Si, un agujero
negro en el escenario significaría un gasto increíble. Y no habría manera de
frenarlo; primero se comería la Avenida Shaftesbury.
Bowie: En un sueño, los
infinitos le dicen a Ziggy que escriba sobre la llegada de un hombre de las
estrellas, así que él escribe ‘Starman’,
que es la primera noticia de esperanza que vuelve a escuchar la gente. Así que
se aferran a ella inmediatamente. Los hombres de las estrellas a los que hace
referencia son los infinitos, y viajan a través de agujeros negros. Ziggy ha
estado hablando sobre estos increíbles seres estelares que bajarán para salvar
la Tierra. Ellos descienden en algún lugar de Greenwich Village. En realidad,
nuestro mundo no les importa y no van a ayudarnos. Resulta que sólo se toparon
con nuestro universo al saltar entre agujeros negros. Su vida entera se reduce
a viajar de un universo a otro. En la versión teatral, uno de ellos se parece
mucho a Brando, y otro es un neoyorquino de color. Incluso hay una que se llama
Queenie, la Zorra Infinita.
Ahora Ziggy comienza a creerse todo esto, y piensa que es un profeta de
los seres estelares del futuro. Se eleva a increíbles alturas espirituales y es
mantenido por sus discípulos. Cuando los infinitos llegan, toman trozos de
Ziggy para materializarse porque en su estado original son antimateria y no
pueden existir en nuestro mundo. Y lo despedazan en escena durante la canción ‘Rock and Roll Suicide’. Tan pronto como
Ziggy muere sobre el escenario, los infinitos toman su materia y se hacen
visibles. Es una fantasía de ciencia ficción actual, y eso fue lo que me voló
la cabeza cuando leí El Expreso Nova,
que fue escrito en 1961. ¡Tal vez somos los Rodgers y Hammerstein de los 70s,
Bill!
Burroughs: Si, es posible.
Los paralelos están definitivamente ahí, y suena bien.
Bowie: Debo tener la
imagen total de una representación teatral. No estoy satisfecho solamente
escribiendo las canciones, quiero hacer algo tridimensional. La composición
como arte ya es un tanto arcaica. Con escribir una canción no alcanza.
Burroughs: Es toda la
performance. No se trata sólo de alguien sentado al piano e interpretando una
pieza musical.
Bowie: La canción debe volverse personaje, tomar forma, cuerpo, e
influenciar a las personas hasta el punto que la hagan suya. No quiero
afectarles solamente con una canción, sino como un estilo de vida. Las
estrellas de rock han asimilado todo tipo de filosofías, estilos, historias y
literatura, pero echan a la basura todo lo que lograron cosechar de esas
experiencias.