domingo, 7 de abril de 2024

Eclíptica Apocalíptica (Parte II)

 


Eclíptica Apocalíptica (Parte II)

Por Mazzu

 

Alguien a quien sigo bastante es a Christopher Knowles, autor de Our Gods Wear Spandex, The Secret History of Rock 'n' Roll, y The Complete X-Files. Chris es escritor, dibujante, blogger y lleva adelante desde hace añares su blog The Secret Sun, donde se explaya en su visión sincromística de la realidad. Con su permiso, he traducido varios (La Fuente Secreta deLovecraft para los Mitos de Cthulhu, y Charles Manson y los Hechiceros Secretos del Tío Samde sus posts y algún que otro fragmento de Our Gods Wear Spandex aquí en el blog.


Good Ol' Chris (perdón por la foto si lees esto, man; no encontré otras fotos actuales tuyas)


Yo considero al sincromisticismo y a la conspiranoia como dos cosas diferentes: el sincromisticismo ve la confluencia de símbolos, signos y sucesos de la actualidad como manifestaciones acausales de los movimientos del inconsciente colectivo, siguiendo una lógica no lineal que revela una conexión simbólica entre elementos “externos” e “internos” del individuo y el colectivo; mientras que la conspiranoia sigue una lógica super lineal de causa/efecto: en esta lógica, si dos cosas están conectadas simbólicamente, necesariamente están conectadas causalmente: no hay coincidencias acausales, no hay sincronicidad, todo tiene una explicación causal.

En el caso de Chris Knowles la línea que separa la sincromística de la conspiranoia es muy fina, casi virtualmente inexistente, y suele pasarse con mucha frecuencia al lado conspiranoico de la vida como quien va de la cama al living – como diría Charly García. Dicho esto – que no considero una crítica sino una mera observación – y a pesar de no coincidir demasiado en este punto con Mr. Knowles, ello no merma la admiración que siento por su trabajo y sus ideas.

En recientes posts de The Secret Sun, Knowles ha estado analizando el fenómeno del próximo eclipse del 8 de abril desde su particular perspectiva: Chris Knowles propone que la elites – no una sola elite sino varias elites que incluso compiten entre sí – mantuvieron vivos cultos mistéricos antiguos (o si no los mantuvieron vivos como una línea no fragmentada desde la antigüedad, al menos los revivieron desde el renacimiento en adelante), cultos mistéricos como el de Mitras, el de Atis/Cibeles, los Misterios Eleusinos, los Misterios de Isis, etc.; según Knowles, pueden verse trazas de este renacimiento mistérico en la arquitectura del siglo XIX y principios del siglo XX:



Dondequiera que mires ves dioses: los efectos persistentes del movimiento neoclásico.

Incluso hoy en día, no podés ir a ningún lugar de los alrededores adinerados del centro de Manhattan (Park Avenue, Murray Hill, Rockefeller Center) sin encontrarte con las imágenes de la religión grecorromana y egipcia. Murales, relieves, frisos, estatuas y mosaicos presentan los mismos panteones de dioses de la época precristiana. ¿Cómo podría un joven con los ojos muy abiertos del Lower East Side o Hell's Kitchen no quedar impresionado por esta combinación de riqueza, poder y revanchismo pagano?

Caminé por esas mismas calles durante muchos años mientras trabajaba en Manhattan; me sorprende que la mayoría de la gente no sea consciente de este simbolismo que ve en todas partes.


Una de las premisas fundamentales de estos cultos mistéricos es la ley hermética de “lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo”: lo que sucede en el cielo, sucede en la tierra, lo que le pasa al sol (el Astro Rey) le pasa al rey/jefe/mandatario de turno: en esta visión, las constelaciones estelares son el mapa mitológico de navegación entre el macrocosmos y el microcosmos que estos cultos mistéricos utilizarían – según Knowles – para su ritualística desplegada a nivel mundial.

Al igual que postulaba James Shelby Downard en su King Kill 33, Knowles sostiene que para estas elites el mundo es un escenario donde pueden desarrollar de manera masiva sus rituales, que son ocultos pero están a la vista de todos, un reboot del Sacrificio del Rey Sagrado que James G. Frazer abordara tan extensamente en su obra La Rama Dorada: la muerte violenta y ritual del rey sagrado en determinado ciclo de tiempo que con su sangre revigorizaría la tierra, traería fertilidad y haría renacer al cosmos.

Según Frazer, mitos como los de Osiris, Tammuz, Atis y Adonis, seguían este esquema de muerte y resurrección. Según James Shelby Downard, el asesinato de John Fitzerald Kennedy fue una versión moderna ritual del Sacrificio del Rey Sagrado, llevado a cabo por la “criptocracia” en Dallas, Texas, sobre el grado 33 de latitud (señalando el carácter masónico del ritual). Knowles comparte esta perspectiva, acercando las ideas de Downard a la actualidad:

A estas alturas, todo el mundo se da cuenta de que la Administración Biden no es más que una marioneta de la Administración Obama. Esto ni siquiera es objeto de debate entre personas honestas e inteligentes.



Y al ver que Obama fue el presidente número 44, no podemos evitar que nuestros sentidos arácnidos sincronísticos cosquilleen cuando vemos que el Gran Eclipse del Imperio Americano pasará sobre Omen (profecía), Texas, a la 1:44 p.m.

Como si “Omen” no fuera suficiente, también está “Whitehouse” justo al lado. Y al lado de eso, está Tyler.



Tyler (también escrito Tiler) es el nombre de la oficina de guardia exterior de una Logia Masónica. Las logias masónicas pueden reunirse en salas de tabernas y otros lugares públicos de reunión, y todas las logias designan un Tyler para proteger la puerta desde el exterior contra masones no elegibles o personas maliciosas o curiosas, para verificar la elegibilidad de los que llegan tarde y para garantizar que los candidatos a las ceremonias en la logia estén debidamente preparados.

Guau. Si esto no nos coloca en los floridos pantanos febriles del difunto James Shelby Downard, no sé exactamente qué lo haría.


Siguiendo la lógica Frazeriana/Downardiana, Knowles se interna más y más en el lodo sincro-conspiranoico: como demuestra Frazer, varias culturas antiguas creían que podían aplacar la ira de los dioses sacrificando a un sustituto del rey: un “tonto” que era “rey por un día” y reemplazaba al monarca en su viaje al más allá. Los babilonios no eran la excepción, y – como señalamos en la entrada anterior – “un noble dignatario” podía morir en lugar del rey si “Júpiter no era visible durante el eclipse”.

Knowles llama la atención sobre el hecho de que Biden, a ojos de casi todo el mundo – no solo en Estados Unidos – no es más que una marioneta, un sustituto de la verdadera clase gobernante:



También es por eso que no puedo evitar tener un sentimiento generalizado de Wicker Man durante los últimos cuatro años. (…) Ninguna persona en su sano juicio ve honestamente a Biden como algo más que un tonto y un “Rey por un día” (…) Entonces la pregunta es ¿por qué exactamente fue instalado en el cargo?

Ahí es donde entra en juego el Ritual del Rey Sustituto:

El ritual del rey sustituto era un antiguo rito religioso mesopotámico de sacrificio humano, documentado más claramente en Asiria, que se realizaba para salvaguardar al rey del peligro que se percibía como proveniente de malos augurios.

Generalmente se pensaba que estos presagios surgían de ciertos eventos astronómicos, como los eclipses.

Una vez elegido un sustituto, lo llevaban al palacio donde lo lavaban, lo ungían y le daban vino y comida. Estaba vestido con la túnica del rey y decorado con la diadema real y otras joyas de la corona que luego se colocaban sobre el trono.

Oh querido.

Lo mejor es incluir la salud y la seguridad del viejo Joey-boy (Biden, claro) en sus oraciones antes de dormir esta noche, niños. Lo que viene después seguramente será mucho peor.

La siguiente parte del hechizo recuerda rumores y memes (aparentemente infundados) de que Jill Biden era la niñera de Biden y comenzó a garchar con Joe a escondidas cuando solo tenía 15 años:

Las tablillas rituales existentes también afirman que se elegía a una “niña” o “virgen” para que sirviera como su “reina” y se sentara a su lado. Al sustituto también se le entregaba una estatuilla para presentar a los dioses del inframundo.

Un Biden en sus 30s y Jill de 15, antes de la 
muerte de la primera esposa de Joe. Su 
amistosa "cercanía" con la futura doctora 
ya estaba bien establecida dado a que Jill 
era la niñera de la familia Biden. La "Doctora"
Jill Biden es ahora la Primera Dama de los EEUU

Lo que lleva a uno a preguntarse si estos rumores en realidad no fueron obra de los autistas de 4Chan o de los cabrones de Roger Stone, sino que fueron sembrados en la mente del público con fines posteriores y más ritualisticos.

Durante el transcurso del ritual, el rey (real) abdica simbólicamente de su trono y se coloca allí un sustituto en su lugar por un período de hasta 100 días.

Aunque no poseía ningún poder real, el rey sustituto viviría y celebraría la corte en el palacio y disfrutaría de la riqueza y el prestigio del rey. Al mismo tiempo, el verdadero rey pasaría a la clandestinidad, accesible sólo a sus consejeros más cercanos.

A lo largo del ritual se realizaban muchos ritos de exorcismo para transferir el peligro derivado de los malos augurios del rey real al sustituto.

Al final de este tiempo, el sustituto es ejecutado y el verdadero rey, tras haber transferido con éxito su destino condenado al chivo expiatorio, regresa a su trono.

 


Según Chris Knowles, este es el propósito oculto de las elites en el poder, y la razón de la aparente parafernalia ritualista desplegada alrededor del venidero eclipse. En la entrada anterior, Greg Reese hacía énfasis en la cuestión de los nombres que utilizaba la NASA en sus misiones: Apolo, Sirius, Atlantida, Apep, a los que podemos sumar Artemis, Osiris Rex, y un largo etc. Esto es lo que James Shelby Downard llamaba Toponimia Mistica:

La toponimia mística incorpora la magia de las palabras (onomatología) y la ciencia masónica del simbolismo.

Al considerar mis datos sería útil considerar un dicho de la física einsteiniana: “Se supone que las relaciones de tiempo entre eventos están constituidas primero por las relaciones físicas específicas que se establecen entre ellos”.

Mi estudio de los nombres de lugares imbuidos de significado mágico incluye necesariamente líneas de latitud y longitud y divisiones de grados en geografía y cartografía (minutos y segundos).

Para Downard la toponimia mística el estudio de las etimologías en relación a las propiedades de un territorio específico. Michael A. Hoffman II, colaborador y editor de Downard, señala que esta toponimia mística

es parte de un proceso en el que funge como bisagra en la relación entre ‘acción en tiempo’ [o historia registrada] y las locaciones físicas en la tierra miradas como ‘lugares de poder’ por la visión geográfica-mágica de la criptocracia que concibe a la tierra como un gigante tablero de ajedrez, simbolizado por el piso cuadriculado del Templo de Salomón y la logia masónica, y la visión de Alicia en la fantasía del Mundo Maravilloso de Lewis Carroll

 


Con todo esto no intento sembrar miedo ni decir que alguno de estos autores tenga razón: es una mera exposición de lo que puede provocar un evento como un eclipse en tiempos actuales. Tendemos a pensar que los eventos celestes ominosos eran vistos con resquemor solamente por los pueblos de la antigüedad, y que en la actualidad hemos superado todo eso. Pero cuando rascamos un poco la superficie de nuestra supuesta modernidad, vemos que nuestra pretendida superioridad con respecto a dichos pueblos de antaño no es mas que una mera pátina de pintura para ocultar el hecho de que el miedo a “lo de arriba” todavía existe “acá abajo.

Podemos repetirnos como un mantra “yo no creo en esas cosas”, pero ¿Qué tal si Chris Knowles tiene razón y que los que “creen en esas cosas” son los miembros de las elites, y actúan en consecuencia a esas creencias? Esto puede sonar descabellado, pero pongamos en balanza que los argentinos tenemos en el poder a un tipo que cree que habla con su perro muerto y con los fantasmas de sus economistas favoritos (Rothbard, por ejemplo) y puso como Secretaria General de la Presidencia a su hermana, que es tarotista.

Para Chris Knowles, sin embargo, estas elites están en franca decadencia y dirigiéndose hacia su propia autodestrucción, y si bien siempre utilizaron estos eventos astronómicos/astrológicos para su beneficio, esta vez no lo tienen tan claro:

Tanto los eclipses como los cometas están asociados con la muerte de reyes y otros desastres, por lo que sabés que los magos negros en Washington están trabajando horas extras tratando de descubrir qué es lo que se les viene.

Hay muchos rumores oscuros circulando estos días y un hedor palpable a miedo flotando en muchas altas oficinas. Tengo la sensación de que sus pequeños juguetes digitales no los van a proteger de la ira de sus dioses.

¿Qué quiero decir con eso?

Nunca se puede saber con estas cosas, pero digamos que no me sorprendería si el Viejo Karma finalmente alcanzara a la junta globalista actualmente en el poder. O incluso que esos dioses oscuros suyos ya están hartos de su infinita arrogancia y han decidido que todos necesitan la visita de Nana Némesis.


Fin de esta segunda parte… espero que la hayan disfrutado. Si el tiempo, los eclipses, la toponimia y la mar en coche lo permiten, agregaré una tercera entrada.




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