martes, 13 de enero de 2015

Ser o no ser Charlie Hebdo: esta es la cuestión (por Mazzu)

Ser o no ser Charlie Hebdo: esta es la cuestión

(o ¿De qué carajo estamos hablando cuando hablamos de Charlie Hebdo?)

Reflexiones sobre las opiniones emitidas después del atentado


Por Mazzu



Debo reconocer que cuando me enteré del atentado, no tenía ni puta idea de quién, quiénes, o qué era Charlie Hebdo, bah, al igual que casi todos en esta parte del mundo. Con el pasar de las horas, fui enterándome que era una revista parisina satírica, de humor irreverente, que había publicado caricaturas de Mahoma, que en el pasado había sido el centro de varias polémicas en el ámbito de la opinión pública, y que el atentado era algo “de esperarse”.

Fui caricaturista e historietista. Publiqué historietas principalmente en dos revistas bahienses (en la ZooIlógico a principios de los 90s, y en la Troche y Moche a mediados de la década del 2000). Como dibujante me formé leyendo historietas de todo tipo, pero lo que siempre me atrajo más fue la historieta underground. Devoraba la Fierro, y también publicaciones europeas como Tótem, Zona 84, Rambla, Cimoc, El Víbora, etc. Y me gustaban revistas como la Humor, la Sex Humor, Satiricón, y más tarde, Cerdos & Peces. También, de adolescente, fui punk; por ende he visto miles de fanzines under de todo tipo: anarquistas, straight-edge, feministas, surrealistas, y todos los ‘istas’ que se puedan imaginar. Habiendo consumido todo ese tipo de material under, las caricaturas de Charlie Hebdo que muestran por ahí (incluso las más ‘ofensivas’) me parecen del montón. Y a mí (repito, a mí) el humor satírico, políticamente incorrecto, irrespetuoso e irreverente me encanta.

La sátira anarquista siempre se centró principalmente en los tres poderes: el estado, la iglesia, y el ejército. Cualquiera que haya visto algún ‘zine anarquista, seguramente ha visto caricaturas similares o ‘peores’ que las de la revista francesa. Y por lo que vengo viendo, esto es lo que hacía Charlie Hebdo, como explica Dardo Scavino en la nota ¿Quién era Charlie? 

Es que, desde los años ’60, Charlie Hebdo encarna lo que podríamos llamar el espíritu del Mayo Francés: una izquierda insolente, anárquica, blasfema y deliberadamente procaz, en la línea de los goliardos medievales, de la carnavalización rabelesiana y de los libertinos ilustrados”.

¿Reírse del poder? Para mí está muy bien. Sin embargo, en el dossier sobre Charlie Hebdo que realizó Alejandro Agostinelli en su blog Factor 302.4, podemos escuchar distintas voces que opinan sobre el tema y vemos que no todos creen que la publicación parisina se burlara solamente del poder, como dice Nicolás Viotti en dicha compilación de informes:

A mí me parece que al lado de la libertad de expresión y sobre todo la libertad de la ironía y el humor, que siempre ocupó un lugar crítico en la cultura moderna occidental, debería siempre leerse en relación a las relaciones de dominación y de subordinación.

No es lo mismo reírse de un colectivo dominante, que encarna valores hegemónicos, mayoritarios, que reírse de un colectivo minoritario, en un lugar de subordinación. En el primer caso la ironía o el humor se entroncan en esa mirada crítica, en el segundo me parece que se asocian a todos los otros dispositivos de reproducción.

Totalmente de acuerdo con lo de No es lo mismo reírse un colectivo dominante, que encarna valores hegemónicos, mayoritarios, que reírse de un colectivo minoritario, en un lugar de subordinación. Pero ahora, bien: por lo que he podido averiguar en estos días, no me parece que Charlie Hebdo se estuviera burlando de un colectivo minoritario, sino de la religión (en este caso la fe musulmana) en su forma de colectivo dominante. No se burla de Abdul, el verdulero de la esquina, por el hecho de ser musulmán o por pertenecer a una minoría étnica. Me parece (y esta es una opinión personal) que se burla del Islam como forma de poder, y si tenemos en cuenta que se considera al Islam como la religión más extendida del mundo, no se trata de minorías. Como se burla igualmente del cristianismo (sobre todo del Vaticano y del Opus Dei) y del judaísmo (mayormente de la política internacional de Israel - después volveremos sobre este tema); pero sobre todo, creo que la burlas iban dirigidas al extremismo religioso.



Otra cosa es la descontextualización. Habiendo admitido ya que desconocía la revista previamente a estos hechos, debo admitir también que la conocí gracias a su explosión mediática de estos últimos días y a Internet. Ahora pensemos: ¿Cuántas tapas de Charlie Hebdo hemos visto? Unas 5 o 6, casi siempre las mismas ¿no? Y casi todas centradas en la figura de Mahoma, o en una caricaturización de las religiones. Esto nos lleva a pensar – de manera sesgada debido a ese cuello de botella de información producido por los mismos medios – que la revista se dedicaba específica y exclusivamente a parodiar al Islam. Sin embargo, esto es una descontextualización, ya que siendo un semanario, la publicación cuenta con muchos cientos de números publicados, de los cuales esas seis o siete portadas que hemos visto son sólo un porcentaje insignificante. Revolviendo en el historial de la revista, uno descubre que en su mayoría las tapas de Charlie Hebdo se dedican a satirizar al gobierno francés, a la derecha francesa, a la política internacional, etc.

Obviamente muchas de esas personas ni siquiera conocían la revista previamente. A partir de cuatro portadas que satirizaban el Islam se han formado una rápida opinión para desmarcarse de la corriente y descubrirnos que ahora lo verdaderamente de izquierdas es censurar y poner límites, porque, claro, Charlie Hebdo es una revista islamófoba. Porque satiriza el Islam. Da lo mismo que durante sus cinco décadas de historia hayan disparado a todo y a todos, da lo mismo que tengan multitud de portadas y chistes donde arremeten contra otras religiones, incluyendo la católica. Da lo mismo que hayan cargado abiertamente contra la derecha y contra las políticas xenófobas de la misma, da igual que varios de los dibujantes sean de origen árabe. Han visto una imagen en la que han detenido la mirada tres segundos y eso es suficiente para sentar cátedra.
(Fragmento de la nota PERO, de The Watcher and the Tower)

Entonces, ¿qué onda? Je suis Charlie? Je ne sui pas Charlie? Los mismos sobrevivientes del atentado a la revista reniegan del espontáneo apoyo mediático oportunista que recibieron. Willem, dibujante del staff, dice en una entrevista:

“Tenemos muchos nuevos amigos: el Papa, la reina Isabel II, Putin,... Tengo que reírme. Marine Le Pen seguro que estaba encantada cuando supo que había islamistas disparando. Vomitamos sobre toda esta gente que ahora dice que son nuestros amigos. Muchos de los que expresan su apoyo a Charlie Hebdo nunca lo han visto. Hace unos años, miles de personas se manifestaron en Pakistán contra Charlie Hebdo. No sabían qué era. Ahora es al revés, pero se manifiestan a favor”.

La misma clase política que odiaba a Charlie Hebdo (como se puede ver en esta nota) marchó ‘en repudio’ por los atentados, y a favor de la libertad de prensa. La nota más alta de toda esta hipocresía la dio la participación de Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel. Durante el último conflicto en la franja de Gaza (además de los terribles crímenes de lesa humanidad allí cometidos) el estado israelí asesinó al menos a 17 periodistas palestinos, bombardeó las oficinas de EFE en la Franja, prohibió el ingreso a organizaciones de derechos humanos, y creó un cerco de censura de información. La presencia de Netanyahu en una marcha a favor de la libertad de expresión es comparable a que aquí en la Argentina Jorge Rafael Videla hubiese participado en una marcha por los Derechos Humanos. Es comprensible el asco y las ganas de vomitar que expresa Willem en la nota ya citada.



Hablando de Israel, se ha acusado a Charlie Hebdo de ser parcial al respecto, esto es, burlarse del Islam pero NO de Israel (como señala la historieta de Joe Sacco aquí arriba).

Bien, eso no es del todo cierto. Es verdad que Maurice Siné fue despedido en 2008 por publicar una tira presuntamente antisemita. Pero estuve leyendo sobre el caso y resulta que quien lo echó fue Philippe Val (editor de ese entonces); el resto de los compañeros - casi todos - firmaron una petición para que no fuera despedido, alegando a su “derecho a la provocación”. Siné le hizo juicio a Val y le sacó 40.000 euros por “despido improcedente”. Cabe aclarar que Val, el editor que censuró a Siné, renunció a su puesto de director de Charlie Hebdo en 2009, es decir, no formaba parte del equipo que sufrió el atentado el pasado 7 de enero.

Obviamente no hay que meter a todos en la misma bolsa: no todo árabe es musulmán, ni todo musulmán es terrorista, como no todo judío es sionista, ni todos los católicos son del Opus Dei... pero hablando de terroristas, ¿cómo es que sabemos que los que cometieron el atentado a Charlie Hebdo son, en efecto, musulmanes extremistas?

Modo conspiranoico ON:

Una de las primeras cosas que leí sobre los terroristas ‘islámicos’ fue

“Uno de los dos hermanos sospechosos de la masacre en el semanario francés Charlie Hebdo recibió entrenamiento terrorista de una filial de Al Qaeda en Yemen en 2011, según revelaron este jueves altos funcionarios estadounidenses a la CNN y el New York Times”.

Mucha info esos supuestos “altos funcionarios estadounidenses” anónimos que menciona el artículo, ¿no? El hecho de que Al Qaeda ha sido financiada por la CIA figura hasta en wikipedia. Y me pregunto ¿no es como si los EEUU estuvieran levantando la mano y diciendo: “si, muchachos, fuimos nosotros... otra vez”?


“la manera de actuar de los asaltantes, la tranquilidad y la determinación con la que lo han hecho, demuestran que han recibido entrenamiento militar.”

Y ¿cómo se supo la identidad de los asesinos enmascarados?

“Según Le Figaro, el principal indicio para la policía habría sido un DNI de Said Kouachi abandonado en un coche en el que huyeron del lugar de los hechos y que posteriormente abandonaron.”

Ajá. “La tranquilidad y la determinación de los asaltantes, demuestran que han recibido entrenamiento militar”, pero se olvidan el DNI en el auto. Claro.

O como dice el presentador en este video de Univisión Noticias: “el ataque fue planeado y ejecutado con precisión militar”, “con la cara cubierta y usando guantes



En el video vemos que uno de los asesinos recoge una zapatilla que se cayó del interior del auto (no es que se le salió a él, ya que llevaba ambos pies calzados). Bien. El tipo con ‘alto entrenamiento militar’ se molesta en recoger una zapatilla caída pero ¡ups! se olvida el DNI en el auto... un detalle, nada más. Me pregunto... ¡¿para qué carajos va a llevar el DNI una persona que va a matar a otras y va encapuchado para que no lo reconozcan y llevando guantes para no dejar huellas?!

Otra cosa más: los supuestamente entrenados terroristas que se olvidaron el documento pero levantaron la zapatilla caída, antes de dar con las oficinas de Charlie Hebdo, ¡se equivocaron de dirección!

Los atacantes que mataron a 12 personas en París esta mañana se habrían equivocado de dirección antes de su irrupción fatal en la sede de la revista satírica 'Charlie Hebdo', según relató un policía al diario 'Le Figaro'.

Inicialmente habían entrado en el número 6 de la calle Nicolas Appert, donde les explicaron que el semanario se ubica en el número 10.

Donde les explicaron que el semanario se ubica en el número 10” wtf? “Por favor, señor terrorista, ¡no nos mate! Ud. se equivocó de dirección, vaya a matar allá, en frente, al lado de la florería ¿vio?”

Después:

Se suicida uno de los principales investigadores del atentado en Francia. El subdirector de la Policía judicial de Limoges, de 44 años de edad y padre de 4 niños, acabó con su vida de un disparo en la cabeza efectuado en su oficina con el uso de su arma reglamentaria, la noche del miércoles al jueves pasado.”

¡Caramba! Mi sentido conspiranoico está al rojo vivo...

Luego leo un artículo de noviembre del año pasado

“(Netanyahu) advirtió este domingo a Francia que cometería un grave error si su Parlamento favorece el reconocimiento de un Estado palestino, en momentos en que el gabinete israelí aprobó un controvertido proyecto de ley destinado a reforzar el carácter judío del Estado, lo que según sus detractores minaría su sentido democrático e institucionalizaría la discriminación hacia árabes y africanos”

¿No suena a amenaza mafiosa?

¿El atentado a Charlie Hebdo es una operación de bandera falsa del gobierno francés para reforzar la seguridad y poner al país en un estado de sitio militarizado? No lo sé

Nadie se atribuyó el atentado, salvo los terroristas – ya fallecidos, es decir, que ya no pueden declarar ni acotar nada -, que dijeron pertenecer a Al Qaeda. Los países árabes y musulmanes repudiaron el atentado, condenándolo como “un acto bárbaro que no se puede justificar”. El gobierno argelino ha agregado: “En estos momentos difíciles marcados por las manifestaciones islamófobas, Argelia advierte contra la estigmatización de las comunidades musulmanes de Europa, que son las primeras que sufren las desviaciones de ciertos individuos o grupos marginales que se comportan como criminales

Si los terroristas eran musulmanes, su acto perjudicó más al mundo musulmán que las propias caricaturas de Charlie Hebdo. Pero claro, ese DNI ‘olvidado’ por descuido en el auto abandonado por los terroristas, nos hace pensar que todo esto es un montaje...

"La Policía encontró el carnet de identidad de Said Kouachi en la escena del tiroteo [cerca de la sede de 'Charlie Hebdo']. ¿Les suena familiar? Recuerden que las autoridades afirmaron haber encontrado el pasaporte intacto de uno de los presuntos secuestradores del11-S entre las ruinas de las torres gemelas. Una vez que las autoridades descubren que los pueblos occidentales estúpidos van a creer cualquier mentira transparente, van a recurrir a la mentira una y otra vez", dijo Paul Craig Roberts.

El anuncio de la Policía del hallazgo del carnet claramente apunta a que "el ataque contra 'Charlie Hebdo' fue un trabajo interno y que las personas identificadas por la NSA como hostiles a las guerras occidentales contra los musulmanes van a ser incriminadas por un trabajo interno diseñado para devolver a Francia bajo el pulgar de Washington", dijo el politólogo

Y Julian Assange, fundador de WikiLeaks se suma a los que apoyan esta teoría:

“¿Por qué era tan débil la seguridad del edificio de ‘Charlie Hebdo’? ¿Cómo pudieron conseguir conocidos yihadistas armas semiautomáticas en Francia?”, se preguntó el fundador de la organización mediática que publica documentos filtrados de máximo interés. Assange se cuestiona además si los servicios de Francia no habrían estado protegiendo a los ahora muertos hermanos Kouachi. “¿Los protegieron porque eran informantes, voluntarios o involuntarios?; ¿los protegieron para poder arrestarlos segundos antes del ataque, en una operación al gusto de los medios de comunicación?”, se cuestiona el investigador.

Incluso avanza en su especulación que los servicios de Francia sabían de las actividades de los Kouachi, pero que eran protegidos “como parte del aventurismo francés en Siria, Libia y otros lugares, como un conducto para canalizar dinero, armas y militantes hacia África y Oriente Medio”.



En Francia paradójicamente, mientras por un lado se realizan cientos de marchas multitudinarias a favor de la libertad de expresión, por el otro se militarizaron todas las fuerzas de seguridad enviando 10.000 soldados a los puntos ‘sensibles’ o estratégicos (entre ellos escuelas judías y sinagogas). Esto recuerda al estado de sitio en que se sumió EEUU luego del atentado (¿o trabajo interno?) a las torres gemelas en 2001.

Mientras tanto, el atentado y su cobertura mediática taparon la información sobre el hecho de que el Consejo de Seguridad de la Organización Naciones Unidas rechazó la resolución palestina que exigía el fin de la ocupación israelí en tres años, y como consecuencia los palestinos han anunciado su intención de acusar a Israel ante el tribunal penal internacional de crímenes cometidos en los territorios palestinos ocupados por ese país, incluyendo Jerusalén Oriental.

Modo conspiranoico OFF.

Volviendo al asunto de Je suis Charlie? Je ne sui pas Charlie? y como acabamos de ver, creo que el asunto no pasa por cuestionar los límites de la libertad de expresión, o si uno tiene derecho o no de ofender a alguien (que, como ya he dicho, creo que las burlas no eran dirigidas a ‘una minoría’ sino a una religión) como dice Daniel Riera en esta nota:

Si promovés el exterminio de una persona o de una comunidad, la comisión de delitos o si hacés apología del holocausto o si promovés un golpe de estado, podés ir en cana. Es una perogrullada lo que voy a decir, pero los ofendidos siempre tienen la posibilidad de no comprar la revista, incluso de taparse los ojos cuando pasan por el kiosco, incluso de pedirle a Alá que fulmine con un rayo a los infieles.

Y considerando que los asesinatos sólo provocaron más paranoia hacia los musulmanes e islamofobia, cuesta creer que hayan sido realizados por gente que se sintió discriminada y quería defender su fe.

Lo mejor sería que la marcha llevase el slogan “¿Quién mató a Charlie”, ¿no?




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