viernes, 11 de marzo de 2016

DISCORDIANISMO: EL CAOS ES UNA DIOSA por Carole M. Cusak

Discordianismo: El Caos Es Una Diosa


Fragmento de Invented Religions: Imagination, Fiction and Faith, de Carole M. Cusak, 2010

Traducción: Mazzu




Introducción

En este capítulo se analiza el discordianismo, una religión dedicada a Eris, la diosa griega del caos (conocida como Discordia por los romanos). El discordianismo fue fundado en 1957 por Gregory Hill, también conocido como Malaclypse el Joven y Kerry Wendell Thornley, también conocido como Omar Khayyam Ravenhurst. El discordianismo ya tiene  ahora más de 50 años; continúa atrayendo nuevos adeptos, y ha inspirado a otras religiones inventadas, principalmente a la Iglesia de los SubGenios. Además de Thornley y Hill, entre otros discordianos significativos figuran Bob Newport, Robert Anton Wilson, y Camden Benares. El discordianismo se propagó a través de publicaciones underground y del boca en boca en la década de 1960, a través de las novelas de Robert Anton Wilson (en particular la Trilogía Illuminatus!, coescrita con Robert Shea) en la década de 1970, y a través de los clubes de juego de rol, el fandom de la ciencia ficción, e Internet desde la década de 1980 hasta la actualidad. En este capítulo se detalla la historia de la religión, se suministran algunos datos biográficos de los fundadores, y se ofrece una exposición de las enseñanzas del discordianismo, incluyendo su deuda con la mitología griega, su profunda inmersión en las teorías de conspiración (en particular las actividades de los Illuminati de Baviera y el asesinato de John F. Kennedy), y el grado en que puede ser considerado una forma de paganismo moderno, una religión enfocada sustancialmente en la diosa. Por último, se intenta realizar una evaluación del discordianismo como una religión “real”; es considerado el papel del humor, la burla y la parodia en la religión, junto con las tendencias anti-autoritarias y libertarias del discordianismo. Para Kerry Thornley, al menos, era ‘una forma americana de budismo Zen’[1]. La comprensión Zen de la iluminación o satori como un momento de conciencia total, y la afirmación Zen de que no hay nada que decir, que los esfuerzos intelectuales deben dar paso a ‘acciones y palabras no simbólicas’[2], son examinadas aquí, siendo cruciales para la comprensión de las enseñanzas del discordianismo y para colocarlo apropiadamente dentro de un contexto religioso. Así, el poder de la narrativa discordiana se reconoce y se relaciona con narrativas religiosas establecidas, incluyendo el paganismo y el budismo.

El origen del Discordianismo y el Principia Discordia

Hill y Thornley en la secundaria (foto cortesía de Historia Discordia)


Kerry Wendell Thornley (1938-1998) y Gregory Hill (1941-2000) se conocieron mientras eran estudiantes de la California High School en East Whittier, en 1956. Ellos, y sus amigos Bob Newport y Bill Stephens eran ‘nerds’ librepensadores, devotos de la revista Mad, la ciencia ficción, la poesía y la filosofía. En 1957 Thornley y Hill estaban en un bowling conversando sobre algunos poemas de Thornley que trataban el tema del orden emergiendo del caos. Hill puso reparos, argumentando que el orden no existía, que era una proyección de la mente humana, y que sólo existía el caos, para el cual los griegos tenían una diosa patrona, Eris. Aunque escrituras posteriores presentan la revelación de Eris como un evento único y transformador, Bob Newport afirma que el discordianismo se originó a lo largo de muchas noches en varios bowlings diferentes, y que los amigos se congregaban en dichos establecimientos porque podían beber alcohol allí, a pesar de ser menores de edad. El Principia Discordia, la escritura creada principalmente por Greg Hill (con la ayuda de varios de los primeros discordianos) registra que su bebida preferida era el café. La revelación de la diosa Eris supuestamente fue en la forma de una visión de un chimpancé, que mostró a Thornley y a Hill un símbolo (que luego se revela como el Cao Sagrado)  similar al del yin-yang, con una manzana sobre la que está inscrita la palabra Kallisti (‘a la más bella’) en un lado y un pentágono en el otro. Un registro formal de este mito de origen salió a la luz en 1965, cuando Hill publicó la primera edición del Principia Discordia, en cinco fotocopias del original (supuestamente hechas en la fotocopiadora de Jim Garrison, Fiscal de Distrito de Nueva Orleans, más conocido por su investigación sobre el asesinato de Kennedy, que incluyó el intento de imputar a Kerry Thornley)[3].



En esta etapa Thornley y Hill habían desarrollado sus diversas identidades discordianas, con Thornley siendo conocido como Omar Khayyam Ravenhurst o Lord Omar, y Hill como Malaclypse el Joven o Mal-2 (Bob Newport era el Dr. Hypocrates Magoun). La costumbre de tomar un nuevo ‘nombre’ al ingresar a una religión es tradicional: el perseguidor de cristianos Saulo se convirtió en Pablo el apóstol después de su bautismo en la fe cristiana. Esta tradición se mantiene entre las religiones inventadas, junto con otras tradiciones, como la redacción de escrituras y la asignación de roles dentro de la organización. El Principia Discordia (llamado El Magno Opiáceo de Malaclypse el Joven, y con el subtítulo de Cómo Encontré a la Diosa y qué Le Hice Cuando La Encontré) era, en sus inicios, un fanzine anárquico, lleno de ilustraciones dibujadas a mano, varias fuentes de letras, reproducciones de documentos ‘encontrados’ tales como telegramas de Western Union, dispersos «documentos oficiales» de la religión discordiana, humor estrepitoso y una estructura determinadamente no lineal.

La publicación de fanzines era una actividad natural para librepensadores, innovadores, y rebeldes fuera de la ley; los fanzines son hechos a mano y de manera independiente, rechazan la “marca” de la publicación profesional, y ‘formar redes y forjan comunidades en torno a diversas identidades e intereses’[4]. Sin embargo, los contenidos del Principia eran en gran parte filosóficamente consistentes, a pesar del hecho de que la creencia discordiana oficial es que es imposible mantener una posición filosófica consistente.

Las enseñanzas del discordianismo son complejas y difíciles de exponer de manera ordenada, en parte porque el Principia Discordia no posee una narrativa sostenida, sino que más bien se trata de una serie de viñetas aleatorias. De acuerdo con el Principia Discordia, la diosa Eris se les apareció a Omar y Mal-2 cinco noches después de la visión del chimpancé que les mostrara el Cao sagrado. Su mensaje era claro e inequívoco:

He venido a decirles que son libres. Hace muchos años, Mi consciencia abandonó al hombre, que tuvo que desarrollarse por sí mismo. He regresado para descubrir que este desarrollo se acerca a su culminación, pero entorpecido por el miedo y las malas interpretaciones.

Ustedes se han construido armaduras y corazas para su psique y se han ataviado con ellas, su visión es restringida, sus movimientos son torpes y dolorosos, su piel está lastimada y su espíritu asado al sol.

Soy el caos. Soy la sustancia sobre la cual sus artistas y científicos construyen ritmos. Soy el espíritu con el cual sus niños y payasos ríen en feliz anarquía. Soy el caos. Estoy viva y les digo que son libres[5].

Omar y Mal-2 afirmaron haber reído hasta llorar, y luego ‘se declararon a sí mismos como “la sociedad de la Discordia”, sea lo que sea que eso significara’[6]. De Eris se dice que es hija del Vacío, y hermana gemela de Aneris. Eris es fecunda y trae las cosas a la existencia, mientras que Aneris es estéril y hace que la progenie de Eris se vuelva inexistente. Eris creó el orden, lo cual la hizo notar el desorden (que hasta entonces se había escapado de su consideración, ya que todo era caos); A continuación, ideó competencias entre ambos. El Vacío dio a luz a un hermano de Eris y Aneris, la Espiritualidad, y declaró que en vez de volverse inexistente por acción de Aneris, si Espiritualidad cesaba su existencia, debía ser reabsorbido en el Vacío. Esto se destila en una enseñanza sobre el destino final de los seres humanos; ‘por lo cual la no existencia nos retirará de la existencia y esa espiritualidad sin nombre volverá al vacío, como un niño volviendo a casa cansado después de un muy circo muy loco’[7].



Otros dos mitos significativos se presentan en Principia Discordia. El primero es el del ‘Desaire Original’, que explica la función de la manzana dorada de la discordia de Eris, con su inscripción ‘a la más bella’. Este mito es parte de un grupo de historias que forman el trasfondo de la guerra de Troya en las fuentes griegas y romanas. Eris concurrió a la boda entre la ninfa marítima Tetis y el héroe Peleo para protestar por el hecho de que la pareja no la había invitado. Luego arrojó la manzana entre los huéspedes y estallaron los disturbios, mientras las diosas discutían sobre quién debía ser su destinataria. La manzana fue finalmente otorgada a Afrodita (Venus), la diosa del amor y la belleza, para disgusto de sus rivales Atenea y Hera. El juez fue el príncipe troyano Paris[8]. Afrodita le prometió a Paris la mujer más bella del mundo, Helena de Esparta, como recompensa si él le daba la manzana a ella. La guerra de Troya se produjo cuando el marido de Helena, Menelao, y su hermano Agamenón invadieron Troya para recuperar a la mujer; se produjeron diez años de derramamiento de sangre, testimonio de los poderes Eris. La versión discordiana de la historia la pinta a Eris ‘disfrutando gozosamente de un hot dog’ después de retirarse de la boda, y concluye ‘y en consecuencia, sufrimos por “El Desaire Original”. Por lo tanto, un discordiano no debe participar del consumo de pan para hot dogs ¿Crees eso?’[9].

El segundo mito es el de la ‘Maldición de Caragrís’, que trata sobre la historia humana y es una teodicea, en lo referente a que explica el origen del actual predicamento de la humanidad. Este mito habla de un ‘infeliz descerebrado’ llamado Caragrís, quien en 1166 a,C. predicó que el humor y el juego estaban en contra del Orden Serio, el verdadero estado de la realidad. Caragrís y sus seguidores fueron conocidos por ‘destruir a otros seres vivos cuyas formas de vida diferían a las de ellos’, y como resultado de esto la humanidad ‘sufre desde entonces un desbalance psicológico y espiritual’, al que se llama la Maldición de Caragrís[10]. El efecto combinado de estos mitos es que la humanidad necesita una liberación. Las acciones de Eris al separar el orden y el caos, el legado violento de la guerra de Troya, y la negatividad represiva de Caragrís constantemente amenazan la libertad de la humanidad. El Principia Discordia sugiere formas humorísticas para disipar estas condiciones negativas; por ejemplo, la Maldición del Pavo crea vibraciones erísticas para interrumpir la Maldición de Caragrís, que opera en un medioambiente anerístico (orden represivo y anti-vida). La Maldición del Pavo consiste en agitar los brazos y cantar ‘GLUGLÚ, GLUGLÚ, GLUGLÚ, GLUGLÚ, GLUGLÚ. Los resultados serán evidentes instantáneamente’[11]. Parece innegable que bailar y hacer ruidos de pavo tendría el efecto de aligerar el estado de ánimo de una persona oprimida por la seriedad excesiva y la alienación del  juego.

A medida que Mal-2 y Omar profundizaban más en la naturaleza de Eris, se dieron cuenta de que el símbolo del Cao Sagrado (llamado la Mezco-Lanza de los Erisianos) encapsulaba la oposición entre los Principios Anerísticos y Erísticos. Ambos son esencialmente ilusiones; el Principio Anerístico es el orden aparente y el Principio Erístico es el desorden aparente. Para los discordianos ninguno existe realmente, sino que ambos son construcciones mentales, las cuales permiten a los seres humanos enfrentar la realidad, que es puro caos. La manzana dorada de Eris se refiere al mito griego comentado anteriormente; el pentágono tiene muchos significados potenciales como símbolo del orden aparente (incluyendo el hecho de que el Pentágono es la sede militar principal de los Estados Unidos). Siendo una figura de cinco lados, claramente se relaciona con la Ley de los Cincos, que postula que ‘todas las cosas suceden de cinco en cinco, o son divisibles por cinco, o son múltiplos de cinco... [y] la Ley de los Cincos nunca se equivoca’[12]. Esta ley es la razón de que el 23 sea un número significativo para los discordianos, ya que la suma de sus dos números componentes es igual a cinco. La Ley de los Cincos puede ser una intención de reflejar algunos aspectos de ciertas religiones; el Islam tiene cinco ‘pilares’ que los fieles deben respetar, y en la religión china hay cinco elementos (madera, fuego, tierra, metal y agua) que se repiten en muchos contextos, incluyendo la medicina tradicional, la cosmología y las artes marciales[13]. La Ley de los Cincos resulta en el 23, que es un número de especial importancia para los discordianos, ya que 2 + 3 = 5.



La estructura organizativa del discordianismo, al igual que el Principia Discordia, es caótica. Malaclypse el Joven ocupaba la posición de Polipadre de la religión. Durante los primeros años del movimiento, la membresía era conferida generalmente por Mal-2 u Omar. La categoría más amplia de la membresía es de la ‘Sociedad Discordiana’, de la cual se aclara ‘la Sociedad Discordiana no tiene definición’[14]. Hay dos divisiones dentro del discordianismo; la Paratheo-Anametamística de Eris Esotérica (POEE), que tiene cinco grados de iniciación y fue fundada por Mal-2, y el Frente Erisiano de Liberación (ELF), que era la ‘secta de Omar’. Paratheo-Anametamística puede ser traducido como ‘deidad equivalente, invirtiéndose más allá de la mística’, y se refiere al principio discordiano de que todas las religiones son igualmente ciertas[15]. Esta desunión era esencial, ya que uno de sus lemas populares es ‘los discordianos debemos estar separados’[16]. Los miembros son animados a fundar sus propias sectas, y cualquier persona que lo hace se convierte en un Episkopos (del griego, ‘supervisor’, y emparentada con la palabra ‘obispo’). Luego se afirmó que todos los miembros del discordianismo eran papas, y que para ser miembro uno sólo tenía que declararse como tal. Además, como todos los seres humanos del mundo son  miembros y papas, el discordianismo es ‘la religión de más rápida expansión de toda la creación (el número de discordianos crece exactamente al mismo ritmo que el índice de la población)’[17]. A pesar de que la POEE ha sido descrita como una ‘desorganización irreligiosa no-profética’ y el discordianismo como ‘el paraíso del anarquista’[18], hay estructuras a través de las cuales los miembros pueden reunirse y practicar los principios de la religión. Las parroquias discordianas se llaman ‘cábalas’ (un término derivado de la kabbalah, el sistema místico judío). No es necesario pertenecer a una cábala, pero en la práctica los miembros a menudo lo hacen. A principios siglo XXI el lugar de reunión favorito de los discordianos es en Internet, y las cábalas en línea son populares[19].

En 1969 Mal-2 fundó la Cábala Joshua Norton, el nombre de un vagabundo residente de San Francisco que se declaró emperador de los Estados Unidos y protector de México. Joshua Abraham Norton (1819-1880) nació en Inglaterra y se convirtió en un rico comerciante de arroz en San Francisco. A mediados de la década de 1850 se fue a la quiebra, y volvió a aparecer unos años más tarde, claramente sufriendo delirios, para proclamar su status imperial. Vagaba por las calles vestido con uniforme militar, y era muy querido por la gente de San Francisco. Los restaurantes le daban comida gratis y aceptaban la moneda que Norton emitía por su cuenta; los teatros le reservan plazas para las nuevas producciones; Mark Twain escribió un epitafio para su perro Lázaro en 1863; y asistieron más de 20.000 personas a su funeral. Era políticamente astuto y reconoció la amenaza de la guerra civil entre la Unión y la Confederación en 1860; y en 1869

mostró una extraña premonición cuando ordenó la construcción de un puente a través de la Bahía de San Francisco. La gente se rió de su ridícula propuesta, pero cerca de sesenta años después, el puente entre Oakland y la Bahía de San Francisco se convirtió en una realidad. Hoy en día una placa que rinde homenaje a la sabiduría del emperador: ‘Haz una pausa viajero, y agradece a Norton I... cuya sabiduría profética concibió y decretó la construcción del puente de San Francisco...’[20]

Como esta descripción deja en claro, Joshua Norton encajaba naturalmente en el discordianismo, y es honrado como un santo dentro del movimiento por su absoluto desprecio por la realidad externa y el conocimiento recibido, y su compromiso de vivir una vida auténtica de acuerdo a su propia verdad. Esta cábala temprana e influyente provocó la formación de otras cábalas discordianas que intercambiarían ideas entre una y otra, volviendo constantemente a Mal-2 como referencia.

Algunas otras doctrinas discordianas merecen una breve consideración. La historia contada sobre la escritura del Principia Discordia afirma que algunas escrituras anteriores, en particular el Honesto Libro de la Verdad (HBT), fueron añadidas a él. Este libro fue revelado a Omar, en una historia que se hace eco de los elementos del descubrimiento de Joseph Smith de las planchas de oro del Libro de Mormón, y es descrito como la Biblia erisiana. Las enseñanzas originadas en el Honesto Libro de la Verdad son consideradas como ‘dogmas’, mientras que las que se encuentran generalmente en el Principia o en otros escritos discordianos son conocidas como ‘catmas’. Si el discordianismo tiene un credo, es el Pentavómito, que tiene cinco principios:

I-                   No hay otra Diosa que La Diosa, y ella es Tu Diosa. No hay otro Movimiento Erisiano aparte del Movimiento Erisiano y ese es el Movimiento Erisiano. Y todo Corazón de Manzana Dorada es el amado hogar de un Gusano Dorado.
II-                El Discordiano siempre debe usar el Sistema Oficial Discordiano de Numeración de Documentos.
III-              El Discordiano, durante la época de su primera Iluminación, debe salir solo y comer alegremente un hot dog un viernes. Esta devota ceremonia infringe los más conocidos paganismos del momento: los del cristianismo católico (nada de carne los viernes), los del judaísmo (nada de carne de cerdo), los del hinduismo (nada de carne de vaca), los del budismo (nada de carne animal), y los del discordianismo (no comer pan de hot dogs).
IV-              El Discordiano no debe comer pan de hot dogs, pues fueron el consuelo de nuestra diosa cuando se enfrentó al Desaire Original.
V-                El Discordiano tiene prohibido creer lo que lee[21].

El primero de estos ítems recuerda a la Shahada, la profesión de fe que es el primer pilar del Islam. La tercera parodia los hábitos dietéticos represivos de varias religiones, incluyendo al del propio discordianismo (¿por qué abstenerse de comer pan de hot dogs, cuando el discordianismo no requiere nada de sus miembros?) El quinto principio refuerza el escepticismo de la actitud erisiana hacia la verdad; en el Principia Discordia Mal-2 dice que todo es cierto. Cuando él afirma que esto incluye a las cosas falsas, se le pregunta cómo puede ser esto posible. Y su respuesta es ‘no lo sé, man. Yo no lo hice’[22]. Se trata de un argumento absurdo, pero es lógico en vista del mordaz rechazo del discordianismo al dualismo del orden y el desorden, y su afirmación de una unidad última de todo en el caos. La afirmación de que todas las religiones son verdaderas (que es especialmente evidente en algunos de los títulos que Omar se aplica a sí mismo, como el de Maestro Pastor la Iglesia Invisible del Cristo que Ríe y Ho Chi Zen) es también el resultado de la visión discordiana no dualista y, en última instancia, monista de la realidad en la que todo es reducible al caos. Este punto de vista está en armonía con muchas religiones asiáticas de orientación panteísta y mística, y Omar estuvo profundamente inmerso en el budismo durante gran parte de su vida.



El Principia Discordia brinda detalles de los cinco Apóstoles discordianos pioneros. Ellos son: Hung Mung (el primero que dibujó el Cao Sagrado); El Dr. Van Van Mojo (un maestro en Vudú e Irritación); Sri Syadasti (cuyo nombre completo significa ‘todas las afirmaciones son ciertas en cierto sentido, falsas en cierto sentido, sin sentido en cierto sentido, verdaderas y falsas en cierto sentido, verdaderas y sin sentido en cierto sentido, falsas y sin sentido en cierto sentido, y verdaderas, falsas, y sin sentido en cierto sentido’)[23]; Zarathud el Incorregible (un ermitaño de la Europa medieval); y Malaclypse el Viejo (un sabio errante que llevaba un cartel que decía ‘Dumb’ – tonto – pero fue mal interpretado como ‘Doom’ – perdición –, lo que le valió la fama de profeta). Estos cómicos personajes inventados enfatizan el papel del accidente y la circunstancia en la formación de una tradición. También hay una larga lista de santos discordianos (por ejemplo, San Gulik, que es una cucaracha) y de los días festivos religiosos asignados a cada apóstol y santo. Además, a los discordianos se les suele decir que consulten a su glándula pineal. La glándula pineal es una pequeña glándula situada profundamente en el cerebro, que produce la melatonina como parte del sistema endocrino. Durante mucho tiempo se la ha asociado al esoterismo y a menudo se refiere a ella como el ‘tercer ojo’[24].

Otro elemento importante en la mitología del discordianismo son los Illuminati de Baviera, una sociedad secreta del siglo XVIII fundada por Adam Weishaupt, quien fuera profesor de Derecho Canónico en la Universidad de Ingolstadt, Baviera. Esta era una región católica donde había una fuerte resistencia a la Reforma y la Ilustración. Con los Illuminati, Weishaupt planeaba trazar un paralelo con la masonería, y la sociedad se ‘puso en marcha el 1 de mayo de 1776, con cinco miembros’[25]. Weishaupt tenía planes ambiciosos; ibana haber tres niveles de iniciación (Novato, Minerval, e Iluminado Minerval) con más para desarrollarse con el tiempo. Sus miembros eran hombres jóvenes ricos y la organización se prometía realizar una revolución intelectual. Sin embargo, fueron pocos miembros hasta que el Barón Adolf Franz Friedrich Knigge, que era masón, se unió a ellos en 1780. Bajo su guía se instituyeron niveles más altos, la afiliación alcanzó los miles y los Illuminati se aliaron con la masonería. Esto terminó en 1784 cuando la orden fue suprimida. A pesar de que Weishaupt y Knigge no fueron detenidos, otros sí, como

un tal Xavier Zwack, un miembro caído en desgracia cuyo botín de cartas y documentos incluían los planes para la creación de una organización secreta para mujeres, ensayos que defendían el ateísmo y el suicidio, declaraciones que afirmaban que los Illuminati tenían poder sobre la vida y la muerte de sus miembros, así como información sobre tintas secretas, falsificación, venenos, e incluso aborto.[26]

Estos documentos fueron la base de la leyenda de que los Illuminati eran una sociedad secreta todopoderosa empeñada en dominar el mundo. A través de los siglos los Illuminati han sido acusados de provocar la Revolución en Francia, y de estar involucrados con los republicanos durante el período previo a la toma de posesión de Thomas Jefferson como Presidente en 1801, entre otros actos oscuros. Pasley señala que después de 1800 la conspiración Illuminati ya no era mencionada en un contexto oficial, pero que muchos grupos todavía ‘asignaban un papel importante a los Illuminati como progenitores o aliados de todo grupo temido por los escritores’. Más adelante, los Illuminati fueron adoptados por la contracultura en la década de 1960, a veces como una fuerza positiva, ‘una red secreta de individuos iluminados que podrían ser capaces de divulgar conocimientos ocultos y llevar a cabo un cambio radical’[27]. Los Illuminati de Baviera, y otras órdenes secretas como los Asesinos (Hashashim) son mencionadas en el Principia, aunque el desarrollo de esa línea de pensamiento discordiano se aceleró en gran medida por la publicación en 1975 de la Trilogía Illuminatus! de Robert Anton Wilson y Robert Shea. Una palabra clave, fnord, que representa la desinformación esparcida por una conspiración global, también aparece en el Principia Discordia, pero su sentido está más amplificado en la obra de Wilson y Shea, para quienes ‘ver los fnords’ es una cualidad de los personajes iluminados de la novela.[28]



Queda por señalar que la razón principal por la cual el Principia Discordia se ha convertido en un clásico subcultural y ahora se publica en varias versiones impresas y en línea (aparte del hecho de que Mal-2 y Omar no lo sujetaran a los derechos de autor – copyright, deseando que estuviese libremente disponible para todos bajo lo que ellos llaman ‘Kopyleft’) es que es original, perspicaz y muy divertido. Es cierto que algunas de sus bromas son baratas, aunque el titular estilo periódico ‘cristiano disléxico vende su alma a Santa’ no falla en provocar una sonrisa. La lectura de la Parte Cinco, ‘El Secreto Dorado’, en la que se afirma que el dominio del absurdo es la clave para la salvación, ‘proponemos que el hombre desarrolle su amor innato por el desorden, y juegue con la Diosa Eris. Y sabemos que es un juego alegre, y que de ese modo SE PUEDE ANULAR LA MALDICIÓN DE CARAGRÍS’[29], revela otra de las razones de la popularidad del libro. Es cierto que Eris es una diosa poco fiable, pero ella desea y facilita la libertad. Esta libertad ha de ser obtenida a través de la exposición de las personas a lo inesperado, lo absurdo y lo hilarante. La risa es liberadora, como lo es la desobediencia a las normas sociales y a las expectativas de carrera con el fin de perseguir los sueños.

El Bromista y la Conspiración

Robert Anton (Bob) Wilson se reunió con Greg Hill y Kerry Thornley en 1967, una década después de que fundaran el discordianismo. Tanto Mal-2 como Omar habían cambiado radicalmente durante ese tiempo, en parte debido a la experiencia que atravesó Omar de ser un sospechoso en el asesinato de Kennedy (ya que Thornley era ex miembro de los marines y había sido amigo de Lee Harvey Oswald). Thornley se había unido a los marines en 1959 después de abandonar sus estudios de periodismo en la Universidad del Sur de California. En ese momento sus ideas políticas podían ser descritas correctamente como de derecha, pero mientras estaba de servicio en la Base de El Toro, cerca de Santa Ana, California, conoció a Lee Harvey Oswald, que estaba estudiando ruso y admiraba abiertamente a la URSS. Se hicieron amigos, aunque Thornley dijo más tarde frente a la Comisión Warren que ‘podría decirse que era su mejor amigo [de Oswald], pero no creo que él tuviera amigos cercanos. Yo era un conocido cercano’[30]. Oswald le hizo leer 1984 de George Orwell, que se convirtió en una de sus novelas favoritas, pero los dos hombres perdieron contacto cuando Thornley fue enviado a Atsugi, en Japón, en junio de 1959. Ellos compartieron sólo tres meses. Mientras estaba en Japón, las ideas políticas de Thornley se desplazaron hacia la izquierda. A regañadientes ascendió a cabo y obtuvo una autorización de seguridad para trabajar en los nuevos equipos de radar. En octubre de 1959 Thornley oyó que Oswald había desertado a Rusia. Esto le brindó una nueva trama para The Idle Warriors, una novela en la que estaba trabajando en ese momento.

Se convirtió en un marxista sui generis, una fase que duró hasta agosto de 1960, cuando en su camino de regreso a los Estados Unidos leyó La Rebelión de Atlas de Ayn Rand, y se convirtió al objetivismo. Más tarde escribió que se había sentido desilusionado con la política exterior de Estados Unidos y que

lo que me condujo al marxismo fue simplemente que, como filosofía política, que era lo único que pude encontrar que no tenía una base descaradamente mística... Así que yo estaba a punto de buscar a un amigo en San Francisco que pertenecía al Partido Comunista y preguntarle qué podía hacer para acelerar la revolución, cuando cogí La Rebelión de Atlas... Sabía que era la obra de un genio. Me tomó cerca de dos años elaborar y ajustarme a mi nueva filosofía, pero sabía que valdría la pena. Y lo valió[31].

Margot Adler ha comentado sobre el atractivo que Ayn Rand ejerció sobre jóvenes descontentos e inteligentes, en el contexto de su influencia sobre Tim Zell y Richard Lance Christie, los fundadores de la Iglesia de Todos los Mundos. Las ideas de Rand eran intensamente románticas y sus personajes inolvidables perseguían la gesta de las metas heroicas. Para muchos estudiantes ‘era fácil ser arrastrados por las luchas intensas de los artistas y creadores de Rand... que luchaban contra el gobierno y la burocracia’[32]. La perspectiva tecnológica y libertaria de Rand era particularmente atractiva para los que querían rebelarse contra la autoridad, ya fuese religiosa, familiar o institucional. De vuelta en Whittier, después de su baja de la armada, Thornley se dejó crecer una barba tupida, señalando su inconformismo, y él y Hill decidieron mudarse a Nueva Orleans a principios de 1961 después de que la policía local amenazara con detenerlos por estar en las calles a altas horas de la madrugada.

El acontecimiento más importante en la vida de Kerry Thornley fue el asesinato del presidente John F. Kennedy en la Plaza Dealey, en Dallas, Texas, el viernes 22 de noviembre de 1963 a las 12.30 horas. El mismo día, Lee Harvey Oswald fue detenido por ese crimen y por el asesinato de dos policías. Él admitió haber disparado a los policías, pero negó el asesinato de Kennedy. Murió dos días más tarde, asesinado por Jack Ruby, propietario de un club nocturno[33]. La muerte de Kennedy es el tema central del más amplio espectro de teorías conspirativas de la historia estadounidense, y amargas disputas caracterizan la relación entre los teóricos de la conspiración y los que aceptan las conclusiones de la Comisión Warren, a los que generalmente se llama ‘leales’. Thornley estaba trabajando como camarero en Nueva Orleans, y expresó su placer personal por el asesinato del presidente. Dos días más tarde, se acongojó al enterarse de la muerte de Oswald, creyendo que era inocente. En ese momento, Thornley se había alienado de muchos de sus amigos debido a la expresión libre de sus ideas políticas radicales, y volvió a conectarse con Greg Hill para desarrollar un poco más las ideas del discordianismo. En la primavera de 1964 Thornley testificó sobre su relación con Oswald frente a la Comisión Warren. En 1964 regresó al sur de California con su novia Cara Leach, para convertirse en editor de un boletín libertario pionero, The Innovator. Se había decepcionado con la filosofía objetivista de Ayn Rand y se convirtió en anarquista. En 1965, él y Leach se casaron, su libro Oswald fue publicado, y apareció la primera edición del Principia Discordia.[34]

La metamorfosis del discordianismo en una forma de paganismo moderno se efectuó durante la segunda década del movimiento, entre 1967 y 1977. En 1966 Thornley, que estaba en la búsqueda de ‘sexo, drogas y traición’ se unió a Kerista, una comuna poliamorosa del sur de California fundada en la década de 1960 por John Presmont, que era conocido como el ‘Hermano Jud’[35]. Margot Adler acredita a Thornley como quien utilizó por primera vez el término ‘Paganas’ para describir a las religiones naturales antiguas y modernas. En un artículo de 1966, argumentó que:

Kerista es una religión, y el estado de ánimo de Kerista es de santidad; No obstante, no busquen allí una profusión de rituales, dogmas, doctrinas y escrituras. Kerista es demasiado sagrada para eso. Es más parecida a las religiones de Oriente y, también, a las llamadas religiones paganas del Occidente pre-cristiano. Su fuente es la experiencia religiosa y... Kerista, al igual que esas religiones de los tiempos antiguos, es una afirmación de la vida.[36]

La práctica sexual poliamorosa de Kerista estaba influenciada, al igual que la de la Iglesia de Todos los Mundos, por novela de ciencia ficción de Robert A. Heinlein (1907-1988) Forastero en Tierra Extraña (1961) en la que el humano criado por marcianos Valentine Michael Smith funda la Iglesia de Todos los Mundos, predicando la libertad sexual y la verdad de todas las religiones, para luego ser martirizado por gente de mente estrecha que no estaba preparada para la libertad[37]. En octubre de 1966 Heinlein escribió a su editor y amigo Lurton Blassingame para contarle que le habían ofrecido $ 100 para dirigir la rama de Los Ángeles de Kerista, a la que llamó una ‘secta loca’, porque consideraba a su obra como ‘el “Nuevo Testamento” de lectura obligatoria’[38]. Rechazó la invitación. Es interesante especular sobre estas primeras conexiones paganas entre Kerista, la Iglesia de Todos los Mundos, y el discordianismo, y preguntarnos si habrá sido Kerry Thornley quien extendió la invitación a Heinlein, ya que él y su esposa Cara vivían en Watts, en el sur de Los Ángeles (un barrio famoso por los disturbios raciales en 1965 que duraron seis días) en aquél momento, y había sido fan de la ciencia ficción durante toda su vida.

La llegada de Bob Wilson (1932-2007) a la escena discordiana dio más impulso a la paganización del movimiento. Bob fue criado como católico en Brooklyn y estudió ingeniería y matemáticas en la Universidad de Nueva York. Wilson también era un autodidacta formidable, un apasionado de la literatura (sobre todo por Ezra Pound, William Burroughs y James Joyce, de quien escribió y dio conferencias prolíficamente) y de la música. Era liberal, agnóstico, cientificista, futurista y ensayista sobre una amplia gama de temas. Se había casado con Arlen Riley (1925-1999), una escritora independiente, en 1958 y en 1965 comenzó a trabajar para Playboy como editor. Wilson estaba interesado en casi todo, ya pesar de su agnosticismo y su compromiso con la ciencia le atraían particularmente  las figuras religiosas y místicas con teorías marginales sobre la naturaleza de la realidad, incluyendo al psicólogo Wilhelm Reich, el arquitecto y visionario Buckminster Fuller, el ocultista Aleister Crowley, el investigador de fenómenos anómalos Charles Fort, y el defensor de los psicodélicos, Timothy Leary (que era amigo personal de Wilson). Al igual que Robert A. Heinlein, otro escritor de ficción especulativa, admiraba las teorías de Alfred Korzybski (1879-1950), que escribió Science and Sanity (1933) e ideó el método de análisis lingüístico llamado Semántica General[39]. En 1966 Thornley envió un número de The Innovator a Playboy llamado ‘El Cartero contra el Estado’, que presentaba el caso de que los sistemas postales privados, a través de los siglos, habían sido más eficientes que los sistemas postales gubernamentales, y esto llamó la atención de Wilson. Cuando conoció a Hill y a Thornley en 1967 la visión discordiana del mundo le atrajo profundamente. Estaba familiarizado con la versión beat del Zen, y había entrevistado a Alan Watts – divulgador popular del Zen – para la revista librepensadora The Realist. Watts había señalado afinidades entre Zen y la Semántica General y había argumentado que el Zen era peligroso en la misma medida en que la libertad lo era[40]. En la década de 1970, Wilson se sumergió en el mito de los Illuminati de Baviera, lo que culminó en la publicación de la Trilogía Illuminatus! en 1975. Kerry Thornley se sumergiría en el Zen después de reunirse con el veterano de la Guerra de Corea Camden Benares (nacido John Overton) en la Universidad de California, Berkeley a mediados de la década de 1960. Thornley tomó el nombre de Ho Chi Zen, y desarrolló la filosofía política de la Zenarquía (que, según Thornley, es el orden social que surge de la meditación). [41]

Wilson y Shea en la presentación teatral de Illuminatus de 1977


Mientras Wilson estaba investigando a los Illuminati otra teoría conspirativa iba ganando terreno. La Comisión Warren había publicado su informe en septiembre 1964, y durante los años siguientes hubo una creciente preocupación por la rapidez con la que había finalizado, y su conclusión de que ‘Oswald mató a Kennedy sin ayuda, que sus motivos eran la frustración y el fracaso personal, que no tenía conexión con el gobierno de Estados Unidos u otros gobiernos extranjeros, y que no tenía ninguna conexión con Ruby’[42]. Muchas personas fueron testigos de hechos en la Plaza Dealey que parecían ser incompatibles con la secuencia de eventos definida por la Comisión Warren, y había razones para creer que la autopsia de Kennedy había sido realizada de manera incompetente. Los críticos también se mostraron escépticos de que Oswald no tuviera vínculos con la URSS u otros gobiernos comunistas, o con las agencias federales de Estados Unidos. Después de la reunión con David Lifton, un crítico abierto de la Comisión Warren, Kerry Thornley renegó de la posición que había adoptado en Oswald (1965) y comenzó a cuestionar abiertamente las conclusiones de la Comisión. En 1967, el verano del amor, Thornley se convirtió en un crítico de la guerra de Vietnam, y (en medio de su búsqueda de la droga perfecta), participó en varios happenings y decidió alejarse de la sociedad buscando algunos alojamientos baratos o gratis en los cuales vivir. Esto no resultó, pero él y Cara se mudaron a Tampa, Florida, a fines de ese año.

Mientras tanto, Jim Garrison juntaba fondos para montar una investigación sobre el asesinato de Kennedy con la ayuda del crítico de la Comisión Warren, David Lifton. Lo que Garrison estaba tratando de demostrar era que había una conspiración con base en Nueva Orleans y que en septiembre de 1963 ‘Kerry Thornley había estado estrechamente asociado con Lee Oswald en esa localidad’[43]. Garrison sospechaba que Thornley era uno de una serie de ‘dobles’ de Oswald[44]. El 8 de febrero de 1968 Thornley hizo un descargo en la Oficina del Fiscal de Distrito de Nueva Orleans. Le escribió a Hill el 17 de febrero ‘estoy hasta el culo metido en esta novela barata de espionaje. Y en este momento eso significa que estoy sobrepasado por la situación’[45]. Durante su investigación, Jim Garrison consiguió exposición en el programa de Johnny Carson, y en Playboy. Adam Gorightly sostiene que durante la investigación de Garrison Thornley deliberadamente emitió anuncios afirmando que era un agente de los Illuminati de Baviera, simplemente para ‘joder con la mente’ de Garrison[46]. El discordianismo desarrolló la idea de la ‘Operación Jodementes’ – u OM – en 1968. Era un proyecto de colaboración entre Thornley y Wilson, y era ‘una versión del Zen al estilo de los Hermanos Marx’, una técnica de guerrilla para jugar con las realidades perceptuales de las personas (a través desobediencia civil, el culture jamming – o pastiche cultural, el vandalismo y la performance, entre otros métodos) con el fin de lograr la iluminación[47].

Existen muchos ejemplos de jodementes en los archivos del discordianismo. Los miembros llevaban tarjetas de negocios decían ‘Ya No Hay Amigos en Ninguna Parte’ y del tema opuesto, ‘Ya No Hay Enemigos en Ninguna Parte’, para distribuir a los desprevenidos[48]. Bob Wilson, usando su nombre discordiano Mordecai el Funesto (o simplemente Mord), inició la Sociedad John Dillinger Murió por Ti. Al mismo tiempo, los Yippies (de YIP, Youth International PartyPartido Internacional de la Juventud), un movimiento contracultural fundado en una fiesta el 31 de De diciembre de 1967 por Abbie Hoffman, Anita Hoffman, Jerry Rubin, Nancy Kurshan y Paul Krassner, emplearon técnicas similares, aunque con motivos políticos más que religioso-espirituales. En 1968 los Yippies propusieron una Festival de la Vida para contrarrestar la Convención Nacional Democrática. La represión policial frustró sus planes más ambiciosos, pero ‘tuvieron éxito en postular a un cerdo, “Pigasus”, para presidente, proporcionar un breve concierto de rock, provocar un susto con la amenaza de echar LSD en el suministro de agua potable de Chicago, y dictar talleres itinerantes sobre teatro guerrillero y maniobras de protesta’[49]. Se puede argumentar que en los Estados Unidos las teorías conspirativas son particularmente bien recibidas, posiblemente debido a la altos niveles de fe religiosa que allí se encuentran, y los temas apocalípticos de éstas religiones. Por ejemplo, durante los juicios por bujería del Salem puritano se señaló una conspiración entre las brujas y Satanás, la sociedad estadounidense acusó a masones, mormones y católicos de conspirar en contra de su país, los abolicionistas sospecharon que los defensores de la esclavitud tramaban una conspiración, y en el siglo XX, el macartismo persiguió comunistas, socialistas y a cualquier persona con simpatías de izquierda acusándola de ser anti-estadounidense, mientras que los libros sobre un apocalipsis inminente como The Late Great Planet Earth (1970) de Hal Lindsay y Carole C. Carlson eran bestsellers[50]. Tal vez sea más relevante para el argumento de este libro la idea de que una conspiración (del latín conspirare, respirar juntos) no tiene por qué implicar a ‘una agencia deliberada... sino que ciertos estados de las cosas... no son solamente el resultado de la casualidad sino que son quizá las consecuencias no deseadas de una serie de actitudes y formas de comportamiento que, juntas se suman en algo que puede muy bien pudo haber sido una conspiración’.[51]

Este es claramente el caso de discordianismo; y esta situación genera paranoia, cuando, como escribieron Wilson y Shea, ‘ningún apóstol discordiano sabe a ciencia cierta quién está o no involucrado en alguna fase de la Operación Jodementes’.[52]

La persecución de Kerry Thornley por parte de Garrison continuó en la década de 1970. Por entonces Thornley estaba inmerso en la Zenarquía y se había separado de su esposa Cara en 1971. Mientras él y Camden Benares se involucraban en la Liga de la Libertad Sexual, Greg Hill y Bob Newport inauguraban una sala de cine en Monte Rio, California. Ambas actividades se vinieron abajo en 1973. El matrimonio de Hill se disolvió y Thornley se encontró oprimido por un ‘torrente de recuerdos’ en relación a Gary Kirstein (también conocido como el Cuñado), un compañero suyo durante el período en que vivió en Nueva Orleans. Thornley, que en 1975 se estaba desmoronando psicológicamente, comenzó a tener la certeza de que Kirstein había estado involucrado en el asesinato de Kennedy.

(foto cortesía de Historia Discordia)


La primera edición del estudio pionero de Margot Adler sobre el paganismo en EEUU, Drawing Down the Moon, fue publicada en 1979, y cuando entrevistó a Greg Hill, él fue franco sobre el progreso de la religión. En la década de 1950 se consideraba un ateo y el discordianismo había comenzado como una broma. Pero a mediados de la década de 1970, la situación había cambiado y estaba dispuesto a afirmar que:

Eris es una diosa auténtica... Al principio me vi a mí mismo como un payaso cósmico. Me caractericé como Malaclypse el Joven. Pero si uno hace este tipo de cosas lo suficientemente bien, comienzan a funcionar. A su debido tiempo las polaridades entre el ateísmo y el teísmo se vuelven absurdas. El compromiso fue trascendente. Y cuando trasciendes uno, trasciendes el otro. Empecé con la idea de que todos los dioses son una ilusión. Hacia el final había aprendido que le toca a uno decidir si los dioses existen, y si se toma en serio a la diosa de la confusión, te enviará a través de un viaje metafísico tan profundo y válido como si tomas en serio a un dios como Jehová. El viaje será diferente, pero ambos serán transcendentales.[53]

Esta es la profesión de fe de un hombre que ha aceptado que su viaje espiritual le ha llevado desde la duda a la creencia, de algún modo. Aunque Hill luego muriera como un recluso, separado de sus compañeros discordianos por el dolor y el alcoholismo, a fines de sus treinta y tantos se sentía sereno en su paganismo. Por el contrario, Kerry Thornley estaba sufriendo las actividades de la diosa del caos; Hill le contó a Adler que él recientemente le había dicho, ‘¿sabes?, si hubiera sabido que todo esto iba a hacerse realidad, habría elegido a Venus’[54]. Esta declaración deja claro que él había pasado por el mismo viaje de la duda a la fe, pero que estaba preocupado por la naturaleza de la deidad con la cual se había comprometido. Siendo un hombre de apetitos sexuales prodigiosos, se le ocurrió que la voluptuosa Venus podría haber sido una opción más benévola.

Greg Hill en familia (mediados de los 70s, foto gentileza de Historia Discordia)


En 1975 Robert Anton Wilson y Robert Shea (1933-1994) marcaron el comienzo de la nueva era del discordianismo predicándolo con la publicación de Illuminatus! Inicialmente fue editada como tres novelas separadas; El Ojo en la Pirámide, La Manzana Dorada y Leviatán. En 1988 esta trilogía fue el libro de bolsillo de ciencia ficción más vendido en los Estados Unidos. Ganó el premio Prometheus en 1986 y fue adaptada a una obra de teatro de diez horas en el Teatro Nacional de Londres. La novela tiene una estructura compleja y no cronológica, y su(s) estilo(s) de escritura(s) parodia(n) a diversos autores modernistas. La narrativa trata sobre el complot de los Illuminati para destruir el mundo. Un policía de Nueva York, Saul Goodman, investiga de la desaparición de Joseph Malik, editor de una revista que iba tras la pista de los Illuminati. Malik

resulta estar trabajando junto a John Dillinger... para los Justificados Ancianos de Mummu (JAMs), un grupo discordiano que lucha contra los Illuminati. Al unirse a los JAMs... Goodman - como parte de su iluminación - aprende a percibir los fnords, palabras que la gente no puede ver porque le han lavado el cerebro, y están insertadas en los textos para provocar respuestas negativas.[55]




El asesinato de Kennedy es otra línea argumental importante, la cual es investigada por el periodista George Dorn, que luego es rescatado por la Legión de la Discordia Dinámica, la cual es dirigida por Hagbard Celine (que resulta ser un agente doble, de una manera muy OM, ya que también es uno de los cinco líderes de los Illuminati, y provoca la muerte de Wolfgang, Winifred, Werner y Wilhelm Saure, la banda de rock conocida como la American Medical Association, que son los otros cuatro). La novela está llena de motivos esotéricos y de la cultura popular; la Atlántida, la Orden del Temple, Marilyn Monroe, poderes psíquicos, supercomputadoras, satanismo, Carl Jung, y la derrota de los Illuminati mediante la encarnación de Eris en un concierto de rock, el Woodstock Europeo, en Ingolstadt en 1976. Marcus Librizzi argumenta que si bien comienza como una historia de detectives, ‘se convierte en una de ciencia ficción, y, finalmente, una historia de amor entre un superordenador y un monstruo marino’, el Leviatán[56]. Las citas del Principia Discordia que aparecen a lo largo de la novela, y los símbolos discordianos – incluyendo el Cao Sagrado – juegan un papel significativo. La Ley de los Cincos es citada constantemente  (a aparte de no haber muerto, John Dillinger es uno de cinco hermanos, hay cinco líderes de los Illuminati y así sucesivamente), y el estado de metaficción de la novela es reconocido en Leviatán cuando Joe Malik anuncia a Hagbard ‘¡Lo tengo! ¡Estamos en un libro!’[57]. A pesar de su laberíntica trama no lineal, la Trilogía Illuminatus! es inmensamente inteligible, bien escrita y disfrutable, marcada por escenas de sexo surrealista, alta aventura, y referencias culturales, políticas, artísticas, históricas y otras que desafían constantemente al lector[58]. Ayn Rand es satirizada despiadadamente en la figura de Atlanta Hope (del movimiento Relámpagos de Dios), autora de Telémaco Estornudó, una novela épica que parodia a La Rebelión de Atlas (1957), donde la heroína Taffy Rhinestone (la Dagny Taggart de Rand),

ve al nuevo Rey por televisión, y resulta ser su violador de mejillas chupadas, quien dice “mi nombre es John Culpa” - guau, eso es literatura. El discurso de ciento tres páginas de extensión que el Rey da después, explicando la importancia de la culpa y explicando por qué todos los antiheraclitanos, los freudianos y los relativistas están destruyendo la civilización al destruir la culpa, es ciertamente persuasivo - especialmente para alguien como yo, con tres o cuatro personalidades que se traicionan entre sí. Todavía cito la última línea “sin culpa no puede haber civilización”. Su otro libro, que no es ficción, Militarismo: el Ideal Desconocido para los Nuevos Heraclitanos, fue un tanto decepcionante, pero las calcomanías para autos de los Relámpagos de Dios que decían “¿Quién es John Culpa?” seguramente provocaban escalofríos a la gente que averiguaba la respuesta.[59]

También hay una intersección entre Illuminatus! y otra religiones inventadas, como la de  los Mitos de Cthulhu (inventados por H. P. Lovecraft y mejorados, a través de la creación de los Lloigor, por Colin Wilson) que cuenta con dioses oscuros como Yog-Sothoth, Azathoth y Nyarlathotep, que aparecen de manera bastante prominente.

Existen sinergias interesantes entre Illuminatus! y Wilson, y la novelas y la vida del célebre escritor estadounidense Thomas Pynchon (n. 1937, Nueva York). A pesar de su estatus intelectual, las novelas de Pynchon están llenas de referencias a la cultura popular y a temas de naturaleza ‘discordiana’. V (1963) trata sobre la búsqueda de Herbert Stencil de V, una mujer que es la diosa a través de múltiples encarnaciones[60]; y La Subasta del Lote 49 (1966) es, al menos en parte, sobre un servicio postal secreto, el Tristero, que se trata de una conspiración de tamaño abrumador. La heroína, Edipa Maas, ‘se encuentra con una amplia gama de subculturas del sur de California incluyendo médicos que experimentan con LSD, derechistas pirados, una banda de rock llamada los Paranoicos, y una pandilla de ingenieros de Yoyodyne S.A’[61]. El Arco Iris de Gravedad (1973) tiene una trama relativa a dos teorías de la conspiración interconectadas, y al final de la novela se revela que ‘nosotros, los lectores de Pynchon, hemos estado viendo esta película [de la novela] en el teatro Orpheus en Los Angeles’[62]. Pynchon era amigo del músico y escritor Richard Fariña (1937-1966) y juntos lideraron brevemente un ‘micro-culto’ en 1959 basado en una ficción ocultista, la novela Warlock (1958) de Oakley Hall[63]. Este grupo no tuvo arrastre, pero es una prueba más de la existencia de religiones inspiradas en la ficción durante las décadas de 1950 y 1960. Las novelas posteriores de Pynchon, particularmente Vineland (1990) y Vicio Inherente (2009) reflejan la contracultura de los años 60 y 70 con emociones mezcladas. Es suficiente señalar que tanto para Pynchon como para el discordianismo, el marco más amplio de la cultura americana de finales de los años 50 y 60 proporcionó el contexto y el material de origen tanto para la innovación literaria como religiosa.


La Trilogía Illuminatus! atrajo a muchos miles de lectores al discordianismo; y el lanzamiento en 1982 del juego de cartas Illuminatus de Steve Jackson Games (que también publicó el Principia Discordia), y las amplias referencias a la novela en las letras de los proyectos de los músicos británicos anárquicos Bill Drummond y Jimmy Cauty (the Justified Ancients of Mu Mu, the JAMS, y the KLF o Kopyright Liberation Front, de 1987 a 1992)  difundieron el mensaje a nuevas audiencias. El interés de Bill Drummond por el discordianismo data desde 1976, cuando ‘fue reclutado por el grupo de teatro iconoclasta del británico Ken Campbell para diseñar y construir el escenario para una adaptación teatral de 12 horas de la Trilogía Illuminatus![64]. Wilson y Shea asistieron a una presentación en la que Wilson, desnudo, participó en el escenario en la Misa Negra bajo la mirada de la reina Isabel II[65]. Internet, que coincidentemente también data de la década de 1960 y fue desarrollada originalmente por militares del ejército de los Estados Unidos, comenzó a expandirse después de la invención de la World Wide Web en 1989. Hay una superposición significativa entre la subcultura gamer, la de los músicos y artistas anarquistas, los programadores informáticos y las religiones underground, y para mediados de la década de 1990, el discordianismo tenía una presencia formidable en Internet. Smith midió los ‘hits’ de los sitios del discordianismo y otras religiones inventadas (principalmente la Iglesia del SubGenio) en dos motores de búsqueda, HotBot MetaCrawler, luego los comparó con las religiones dominantes. HotBot devolvió 1.237 hits para el discordianismo, en comparación a los 91.052 para la Iglesia Católica. MetaCrawler, más fiable que HotBot, ‘cita a todos los sitios web que mencionan el término buscado incluso de forma remota’, contó 61 sitios para el discordianismo y 94 para el catolicismo[66]. Estas cifras ahora están desactualizadas, pero indican que durante la primera década de expansión de Internet, las religiones inventadas tecnófilas se movían a la par de las religiones tradicionales mucho más grandes.

A fines de la década de 1970, los delirios paranoides de Kerry Thornley se habían intensificado aún más. Estaba convencido de que la CIA le había implantado dispositivos de control en su cuerpo y que había sido programado como un ‘Candidato de Manchuria’, un asesino inconsciente[67]. Su viejo amigo Bob Newport, psiquiatra, trató de ayudarlo, al igual que Hill y Wilson. A mediados de la década de 1980 cesó de comunicarse con Wilson, ya que creía que Wilson había sido asesinado y reemplazado por un ‘doble’. Wilson y su esposa Arlen se mudaron a Irlanda desde 1982 hasta 1988, en protesta por la elección de Ronald Reagan como presidente[68]. A lo largo de la década de 1980 Thornley continuó publicando fanzines incluyendo Kultcha y The Decadent Worker, y desde 1992 hasta su muerte en 1998 participó en una serie de entrevistas con la escritora Sondra London sobre la forma en que creía que había ocurrido el asesinato de Kennedy y quiénes habían estado involucrados. Estas entrevistas están disponibles en línea (con los clips de Thornley en YouTube) y el texto completo, editado por London, fue publicado con el título de The Dreadlock Recollections en 2000[69]. En sus últimos años, Gorightly lo retrata como ‘viviendo la vida de un vagabundo iluminado’, ganándose la vida vendiendo sus panfletos que llamaba ‘El Zen y el Arte de Lavar los Platos’, convertido tal vez en uno de los iluminados ‘ángeles de la desolación’ que inmortalizaran los beats casi 50 años antes[70]. El emotivo obituario de Sondra London describe su funeral budista,

que incluyó meditaciones en las cuales las cadenas que habían atado a Kerry a su sufrimiento debían ser inhaladas, y luego exhaladas con la respiración, junto con las oraciones para que su espíritu se liberase de la confusión y el dolor, y pudiera alcanzar su propia verdadera iluminación. A continuación, se quemó un papel donde simplemente decía ‘Kerry Thornley’ mientras que su espíritu era liberado con cánticos[71].

A Thornley le sobreviven su ex mujer Cara Leach Thornley, que había cuidado de él en su último año de vida, y su hijo, el músico, artista y realizador Kreg Thornley.

Zen Americano: Humor, Burla e Iluminación

Ha sido demostrado que para ciertas personas, incluyendo a Thornley y a Hill, la broma que era el discordianismo en sus inicios se convirtió en una realidad. Los estudiosos de la religión han señalado que hacer gran énfasis en la creencia es una estrategia distintiva del cristianismo protestante, algo inapropiado para la mayoría religiones[72]. El paganismo y las religiones alternativas contemporáneas quitan el énfasis en la creencia, y preguntan si la religión ‘funciona’ en lugar de si es ‘verdadera’. Es importante darse cuenta de cómo el cristianismo, como religión occidental normativa, proyecta una sombra sobre todas las otras formas religiosas, haciendo que muchos decidan que las religiones que no se parecen al cristianismo no pueden ser ‘reales’. Esta actitud se observa en la tradición religiosa de la India, que fue homogeneizada por conveniencia por los colonialistas europeos, pero que en realidad no se parece al cristianismo, la tradición a la que se intentaba comparar. Los observadores occidental de los siglos XVIII y XIX con frecuencia consideraron a la religión de la India como ‘idolatría’ y ‘superstición’. Hinnells y Sharpe comentan que el ‘hinduismo’

no es una religión ‘fundada’. No tiene credos - excepto en algunos casos inusuales, y éstos son una regla aceptada sólo dentro del grupo que los ha producido. Sus santas escrituras son de tamaño y diversidad asombrosa. No poseen nada ni remotamente parecido a una organización central (o a una autoridad eclesiástica), y no sabrían qué hacer con ella si la tuvieran. En resumen, sea lo que sea, y cualquiera sea su unidad, esa unidad no es ni doctrinal ni organizacional[73].

Lo que une a los miembros de esta tradición religiosa son algunos conceptos y prácticas básicas; la aplicación más o menos universal del sistema de castas, y la aceptación del dharma (a menudo traducido ‘religión’, aunque ‘ley’ es más preciso, ya que también abarca el sentido del orden del mundo). Es instructivo intentar el ejercicio imaginativo de Michael Pye, y visualizar cómo sería estudio de las religiones si las religiones dominantes fueran el mitraísmo, el jainismo, la religión azteca y el catarismo.



En el capítulo 1 se argumentó que las religiones y sus culturas anfitrionas participan constantemente en un diálogo, y a medida que cambia la cultura anfitriona, las formas de la religión que genera y nutre también cambian. En 1957 Kerry Thornley tenía 19 años y Greg Hill 16. Eran librepensadores rebeldes, pero de una manera juvenil. Habiendo rechazado el cristianismo y abrazado el ateísmo, les divertía la idea de desarrollar una religión como broma. La visión discordiana de un mundo caótico y su profunda desconfianza a la autoridad, el gobierno, las buenas costumbres y el modelo aceptado de una vida exitosa se endureció durante la década de 1960, a medida que Thornley adoptaba la contracultura (o como Adam  Gorightly y otros insinúan, Thornley inspiró e incluso inventó la contracultura). A través de sus propias experiencias de la sexualidad sin trabas, la experimentación con drogas, deserción, la escritura y la edición independiente, el paganismo, y la conspiración que rodeó al asesinato de Kennedy, Thornley llegó a comprender que Eris era real y poderosa, y finalmente el caos lo abrumó. Greg Hill ha recibido menos atención de los cronistas discordianos y autores subculturales, pero siendo el autor del Principia Discordia llevó la enseñanza a un público que resonó con la visión discordiana. Bob Wilson, como un exitoso novelista popular, canibalizó la teología discordiana y las formas culturales populares, incluyendo la ciencia ficción y las teorías conspirativas, con una energía ilimitada, y llevó la religión erisiana a las masas. A pesar de su humor, su sátira, su anarquía salvaje y su resuelta hilaridad, hay una profunda tristeza en la religión de Eris para estos tres fundadores. Thornley murió de granulomatosis de Wegener en la miseria a la edad de 60 años. Hill murió alcohólico y descorazonado en 2000, habiendo abandonado la libertad y la creatividad después de la ruptura de su matrimonio a principios de 1970, y trabajando en un banco. Terminó siendo un alto gerente del Bank of America. Como sincronicidad discordiana resulta que... ‘trabajó 23 años en el BofA’[74]. Bob y Arlen Wilson, felizmente casados durante 40 años, quedaron devastados por el asesinato de su hija de 15 años de edad, Luna, en 1976[75]. Eris los tocó a todos, y el caos devino en tragedia.

Al considerar al discordianismo como una religión ‘real’, es discutible que los viajes espirituales personales de un pequeño círculo interior no sean traducibles al contexto más amplio, y que las enseñanzas y la práctica de la religión deban funcionar en el contexto de los conversos que no conocieron a Thornley, Hill o Wilson. El discordianismo como enseñanza religiosa parecía descabellado en la década de 1950, y se ha ido incorporando gradualmente a las religiones y espiritualidades alternativas y esotéricas (Wicca, Asatru y todas las religiones paganas modernas, Raelismo, Cienciología, Gurdjieffismo, Subud, Mahikari y una miríada más) que desde la década de 1960 comenzaron a salir de la sombra proyectada por el cristianismo. Hugh Urban señala que la actitud discordiana de rechazar toda opinión autorizada de la verdad o de la realidad es compatible con la filosofía posmoderna, y su defensa del caos tiene apoyo científico ya que la teoría del caos se hizo muy popular entre los científicos[76]. Eris es una diosa, por lo que es relativamente fácil de colocar al discordianismo dentro de la familia de las religiones paganas modernas, donde la Diosa es el foco de culto para la mayoría de los adherentes. Sin embargo, el camino discordiano es tan individualista, que los discordianos pueden combinar su religión con un sinnúmero de otras prácticas espirituales, incluso con el ateísmo o el agnosticismo. Esta es una práctica estándar para la religión occidental contemporánea, que aboga por el eclecticismo como una forma de consumismo. Las principales razones por las cuales los estudiosos y los críticos descartan sistemáticamente al discordianismo como una religión ‘real’ son tres: es una ficción confesa (sin importar que sus fundadores decidieran más tarde si era verdad o no); su uso del humor, las bromas y los chistes es ilícito, ya que la religión es un asunto serio; y sus miembros se congregan principalmente en Internet y no interactúan de manera tradicional para el ritual o el culto.

Dos tesis universitarias no publicadas, de Richard Lloyd Smith III (1996) y Laurel Narizny (2009), intentan colocar al discordianismo – y a otras religiones ‘en broma’ que operan principalmente en línea – en un marco académico para su estudio como religión. Teniendo en cuenta la escasez de tratamiento académico, estos dos intentos son loables. La tesis de Smith utiliza la clasificación de Stark y Bainbridge de ‘cultos de audiencia’ como punto de partida[77]. Estos fueron definidos como congregaciones imprecisas y rara vez constituidas,  centrados seminarios o eventos donde muchos diferentes grupos pequeños se congregan. Smith rechazó esta clasificación negativa, y centró el foco de su estudio en la forma en que los grupos en línea participan activamente en la construcción de comunidades viables en el ciberespacio. Realizó preguntas estimulantes a grupos de discusión discordianos, cthulhuianos y SubGenios acerca de qué debe proporcionar una religión a sus miembros, y tomó en serio las respuestas que le proporcionaron. Llegó a la conclusión de que los grupos en línea diferían de los pasivos ‘cultos de audiencia’ de cuatro maneras: estaban más organizados y alentaban la participación; proporcionaron ‘significados definitivos y singulares... apoyados por una mitología metafísica y orientada a la deidad’[78]; los grupos también ofrecen una amplia gama de compensaciones, no sólo la ‘esperanza difusa’ sugerida por Stark y Bainbridge; y, por último, estos grupos tienen ‘lazos antagónicos con... grupos sociales y religiosos convencionales, o normalizados’[79]. Sin embargo, la clasificación de Smith del discordianismo, la Iglesia del SubGenio y el culto de Chthulhu se mantiene dentro del sistema sociológico de Stark y Bainbridge; no son ‘cultos de audiencia’ sino cultos ‘reales’, pero eso no significa que sean religiones.

El trabajo de Laurel Narizny se completó en 2009 y refleja el desarrollo de internet desde mediados de la década de 1990[80]. Ella se ocupó de investigar las religiones ‘en broma’, una categoría en la que coloca al discordianismo, a la Iglesia del Monstruo de Spaghetti Volador y al Centro de Estudios del Pato. Propone una distinción entre religión paródica (que son insinceras) y religiones satíricas (que son sinceras). La intención detrás de esta distinción es buena; el Unicornio Rosado Invisible no es una religión y no se debe permitir que se pase a través de la red para ser clasificado como tal. Pero la razón no es porque quienes hablan sobre el Unicornio Rosado Invisible sean insinceros. Es debido a que el Unicornio Rosado Invisible es un recurso ilustrativo para demostrar la falta de lógica del teísmo, y por lo tanto tiene más en común con la Tetera de Russell’. El criterio de sinceridad, al igual que la fe, es una condición interna que no es susceptible a pruebas, y en última instancia, se basa en la normatividad del cristianismo. En ninguno de estos estudios se le permite al discordianismo salir de la sombra del modelo religioso dominante.



Aunque el vínculo entre el humor y la religión puede no parecer tan cercano, de hecho, hay una larga historia de la interacción entre ambos; la risa y la religión son fenómenos humanos socialmente construidos. Ingvild Gilhus enumera las tres principales teorías invocadas para explicar por qué los seres humanos se ríen. La primera es la teoría de la superioridad, donde la risa se utiliza de manera agresiva para burlarse de una víctima; la segunda es la teoría de la incongruencia, donde la risa es ‘causada por dos significados opuestos sostenidos al mismo tiempo’[81]; y la tercera es la teoría del alivio, que afirma que las personas sienten alivio cuando se ríen de las cosas prohibidas. A continuación, analiza muchos tipos de risa: regenerativa, burlona, ​​cómica, trágica, sarcástica y crítica. Ella señala que la risa que hallada en el culto extático de Dionisos tenía una ‘dimensión caótica’; era impredecible, una amenaza al orden, y ‘apuntaba a una dimensión más allá del pensamiento y la experiencia humana normal’[82]. La ubicación de la risa en el cuerpo y su estado a menudo espontáneo e incontrolado es importante como un correctivo para quienes conectan a la risa principalmente con el intelecto y con el ingenio. El estudio de Gilhus se refiere principalmente a la tradición judeocristiana, aunque se considera brevemente a las religiones orientales. Su reflexión más interesante es la idea de que el ‘objetivo principal de la risa en las religiones modernas es la liberación, su modus vivendi es terapéutico, pero sus resultados no son necesariamente terapéuticos o liberadores’[83]. Esta observación, que apunta a la naturaleza de la liminar la risa, se hace en el contexto del cristianismo carismático, pero es correctamente aplicable al discordianismo.

El discordianismo es, en el fondo, una religión de liberación. Mal-2, Omar y Mord idearon un credo donde todas las restricciones debían ser violadas, todas las normas anuladas, y todas las expectativas contrariadas. El resultado de esta postura subversiva, idealmente, era la liberación, la iluminación, el momento de satori en el que uno podría afirmar, como el maestro Zen Dogen (1200-1253), ‘simplemente entender que el nacimiento y la muerte son el nirvana mismo, no hay nada que rechazar en el nacimiento y la muerte, nada que buscar en el nirvana[84]. El pensamiento racional es una herramienta que puede convertirse fácilmente en una camisa de fuerza; la risa, al igual que la fe, es irracional. Kerry Thornley y Camden Benares enmarcaron explícitamente al discordianismo como ‘una forma americana de budismo Zen’[85], construyendo sobre el legado de los beats, que ofrecían una espiritualidad basada en la Tierra junto a la sabiduría oriental. Otras de las herencias de los beats al discordianismo fueron: su decidida negativa a adherirse exclusivamente a una religión (Allen Ginsberg era un judío budista, y Jack Kerouac nació y murió como católico pero no obstante se identificó como budista durante un período significativo en su vida y una vez incluso ayunó durante el Ramadán)[86]; su compromiso con la bohemia y la evasión de las exigencias del sistema; y sobre todo, su apasionado compromiso con el arte. Ellos también fueron ‘noqueados’ por el alcoholismo, la pobreza, la enfermedad mental y el suicidio, pero al igual que los fundadores del discordianismo nunca vacilaron en la propagación de su evangelio de liberación[87].

Puede ser que esta forma de Zen americano no esté particularmente cerca del budismo Ch’an chino o del Zen que se practica en Japón. Sin embargo, hay conexiones que justifican la versión beat/discordiana. Si las escuelas del budismo están clasificadas como centrándose ya en ‘el poder propio’ o bien en ‘otro poder’, el Zen es una enseñanza del ‘poder propio’, impaciente con el entrenamiento intelectual y defensor de la iluminación espontánea. Dogen, el gran maestro Zen, también enseñaba que no era necesario que los budistas practicantes se convirtieran en Budas, puesto que ya lo eran. Lo que les permitía la práctica del Zen era ‘simplemente manifestar la naturaleza del Buda intrínseca en cada uno’[88]. Lo secular es sagrado, lo sagrado es secular, la vida humana es de inspiración divina y la decidida afirmación que Greg Hill le dijo a Margo Adler de que ‘a su debido tiempo las polaridades entre el ateísmo y el teísmo se vuelven absurdas. El compromiso fue trascendente. Y cuando trasciendes uno, trasciendes el otro’, es una válida afirmación occidental moderna de no dualidad[89]. En la escuela Rinzai del Zen, el sistema de educación para los monjes se basa en koans, rompecabezas o acertijos que deben comprenderse a través de la experimentación del satori. A menudo son oscuros o humorísticos; un famoso koan de Hakuin pregunta ‘¿Cuál es el sonido de una sola mano aplaudiendo?’[90]. Esto es citado en el Principia Discordia, donde un boceto de una mano tiene el subtítulo “la bulla de una sola mano aplaudiendo’[91]. Las actividades discordianas, incluyendo todas las manifestaciones de la ‘Operación Jodementes’, apuntan hacia la iluminación de guerrilla; a disipar las ilusiones de los desprevenidos, ya sea que deseen esta liberación o no.



En términos de la narrativa discordiana propuesta por Malaclypse el Joven, Omar Khayyam Ravenhurst y Mordecai el Funesto, al estilo de la teoría de la construcción del mundo de Peter Berger, el discordianismo se ha desarrollado como una ficción de Mal-2 y Omar, y fue liberado en la cultura más amplia. La producción ficticia de Mord le permitió alcanzar una mayor audiencia, algo poco probable para las enseñanzas de una nueva religión. El crítico literario Scott MacFarlane ha argumentado que Heinlein no podía controlar la recepción de su narrativa; ‘pertenece al mundo’. Los lectores de Illuminatus! y otros libros y sitios web influenciados por el discordianismo internalizaron los mitos, y los exteriorizaron como una narrativa legítima de significado e inspiración religiosa. Los fundadores del discordianismo están todos muertos, pero la historia sigue viva.

Conclusión

En este capítulo se ha proporcionado una evaluación académica extensa de los orígenes del discordianismo. Se ha tratado de soldar el contexto cultural de finales de las décadas de 1950 y 1960 en EEUU, las biografías de los fundadores, los acontecimientos políticos que sacudieron la época (en concreto el asesinato de Kennedy, la Guerra Fría y la contracultura de los años 60), y las fuentes espirituales en las que Kerry Thornley y Greg Hill se basaron para crear los mitos discordianos (los beat, el Zen, la mitología griega, la política libertaria de Ayn Rand, y las teorías de conspiración, especialmente la de los Illuminati de Baviera). El discordianism puede haber comenzado como una broma, pero a mediados de la década de 1970 Eris, la diosa del caos, era una presencia real en la vida de sus líderes. Los estudios sobre grupos discordianos en línea en la década de 1990 y después, dan fe de la vitalidad de la mitología y el lugar central de Eris en el pensamiento discordiano. Los paganos modernos a menudo son ambivalentes sobre el estatus de los dioses y las diosas: algunos creen que existen de la misma manera que los cristianos creen que existe Dios; otros creen que son realidades psicológicas; otros se inclinan más por la idea de que son arquetipos, en el sentido junguiano. Cualquiera sea la interpretación que se emplee, los discordianos veneran a Eris y Ella existe para ellos.



Los cambios en las organizaciones sociales debido al crecimiento de las comunidades en línea han contribuido a la incorporación del discordianismo y otras religiones inventadas al mainstream. Ya no es de vital importancia interactuar personalmente con otros correligionarios. La comprensión de que el ciberespacio facilita la vida comunal exige el abandono del ‘modelo de congregación restrictivo de las organizaciones religiosas[92]. Los aspectos absurdistas de la religión tampoco parecen ya ser problemáticos; Thomas Disch ha reprendido severamente a los Estados Unidos por ser una nación de mentirosos a causa de su voluntad para contemplar las ficciones con seriedad, y ha criticado a Robert Anton Wilson (a pesar de su escepticismo personal) por difundir alegremente para los incautos teorías de conspiración y esoterismo, pero incluso él admite que en la cultura moderna ‘uno tiene que ir a la escuela para empezar a separar lo que es real de lo que es Hollywood’[93]. En el capítulo 1 se argumentó que la religión tiene éxito porque los seres humanos tienen una sesgo biológico evolutivo para proponer, desarrollar y validar un cierto tipo de narrativa explicativa. Las teorías conspirativas y cargar la responsabilidad a la diosa Eris satisface la demanda de ese tipo de historia; los eventos ocurren en el mundo físico porque un agente, a menudo invisible o misterioso, hizo que sucedieran. La historia desarrollada por Kerry Thornley y Greg Hill, y amplificada por Robert Anton Wilson, es una narrativa explicativa de gran alcance para la era contemporánea. Además, es relativista, tolerante, sincrética e individualista, encajando con la predicción de Campbell acerca del tipo de religión que probablemente floreciera dentro de la cultura moderna secular. Emergió en el diálogo con formas culturales populares y claramente ha ganado tracción a través de publicaciones subculturales y de Internet; nuevos lectores están constantemente descubriendo el Principia Discordia y figuras de la cultura popular continúan haciendo referencia a él. La primera generación del discordianismo ha pasado, sin embargo, se renueva con los nuevos creyentes. Como dirían los discordianos, ‘Salve Eris’.






[1] Robert Anton Wilson, ‘The Monster in the Labyrinth’, en The Prankster and the Conspiracy: The Story of Kerry Thornley and How he Met Oswald and Inspired the Counterculture de Adam Gorightly, (New York, 2003), p. 11
[2] Alan Watts, The Way of Zen (Harmondsworth, 1980), p. 97.
[3] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, pp. 57–62, p. 135. Sin embargo, en la entrevista con Gypsie Skripto y los miembros de la Cábala de Joshua Norton incluida en la quinta edición del Principia Discordia, Greg Hill lo niega, alegando que era un mimeógrafo, y el material copiado era anterior al Principia Discordia. Ver Malaclypse el Joven, Principia Discordia: How I Found Goddess and What I Did to Her When I Found Her, 5ta edición (Austin TX, 1994), pp. 1–10, p. 9.
[4] Stephen Duncombe, Notes From the Underground: Zines and the Politics of Alternative Culture (London and New York, 1997), p. 2.
[5] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 00008
[6] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 00009
[7] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 00058
[8] A.R. Littlewood, The Symbolism of the Apple in Greek and Roman Literature, Harvard Studies in Classical Philology 72 (1968), pp. 149–51.
[9] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 00018
[10] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 00042
[11] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 00064
[12] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 00016
[13] D.M. Pachuta, ‘Chinese Medicine: The Law of Five Elements’, en Eastern and Western Approaches to Healing: Ancient Wisdom and Modern Knowledge, de A.A. Sheikh y K.S. Sheikh (editores), (New York, 1993), pp. 64–90.
[14] Malaclypse el Joven y Omar Khayyam Ravenhurst, Discordia: Hail Eris Goddess of Chaos and Confusion, p. 93.
[15] Malaclypse el Joven y Omar Khayyam Ravenhurst, Discordia, p.69.
[16] Margot Adler, Drawing Down the Moon: Witches, Druids, Goddess-Worshippers, and Other Pagans in America Today, segunda edición (Boston, 1986), p. 332.
[17] David Chidester, Authentic Fakes: Religion and American Popular Culture (Berkeley, Los Angeles, London 2005), p. 199.
[18] Adler, Drawing Down the Moon, p. 332.
[19] Laurel Narizny, Ha Ha Only Serious: A Preliminary Study of Joke Religions, tesis no publicada para la Universidad de Oregon, 2009 p. 31.
[20] Patricia E. Carr, ‘Emperor Norton I: The benevolent dictator beloved and honored by San Franciscans to this day’, en American History Illustrated 10 (julio de 1975), pp. 14–20
[21] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 00004
[22] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 27
[23] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 00040

[24] C.E. Quin, ‘The Soul and the Pneuma in the Function of the Nervous System After Galen’, Journal of the Royal Society of Medicine 87 (julio de 1994), p. 394.
[25] Jeffrey L. Pasley, ‘Illuminati’, en Conspiracy Theories in American History: An Encyclopedia, de Peter Knight (editor), (Santa Barbara, Denver, Oxford, 2003), p. 335.
[26] Jeffrey L. Pasley, ‘Illuminati’, p. 336.
[27] Jeffrey L. Pasley, ‘Illuminati’, p. 339.
[28] Eric Wagner, An Insider’s Guide to Robert Anton Wilson (Tempe AZ, 2004), pp. 68–9.
[29] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 00074.
[30] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, p. 32.
[31] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, p. 32.
[32] Adler, Drawing Down the Moon, p. 287.
[33] James D. Perry, ‘Kennedy, John F., Assassination of’, en Conspiracy Theories in American History, p. 383.
[34] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, pp. 64–69.
[35] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, pp. 70–72.
[36] Adler, Drawing Down the Moon, p. 294.
[37] Robert A. Heinlein, Forastero en Tierra Extraña (1961).
[38] Robert A. Heinlein, Grumbles from the Grave, Virginia Heinlein (editora); (New York,
1989), p. 236.
[39] Wagner, An Insider’s Guide to Robert Anton Wilson, pp. 78–9.
[40] Alan Watts, Beat Zen, Square Zen and Zen (San Francisco, 1959), p. 3, p. 15.
[41] Kerry Thornley, Zenarchy (llumiNet Press, 1991).
[42] Perry, ‘Kennedy, John F., Assassination of’, p. 384.
[43] Citado por A. Gorightly en The Prankster and the Conspiracy, p. 91.
[44] Nick Gerlich señala que no es de extrañar que ‘muchas personas juraran haber visto a Oswald en una variedad de lugares y en compañía de una serie de personajes sospechosos después de haber visto a Oswald en las noticias tras el asesinato’, ‘Tragedy on Elm Street: Facts and Fictions in the JFK Assassination’, Skeptic 6/4 (1998), p. 46.
[45] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, p. 97.
[46] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, p. 136.
[47] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, p. 137.
[48] Wagner, An Insider’s Guide to Robert Anton Wilson, p. 14.
[49] Nicholas Turse, ‘Yippies’, en Conspiracy Theories in American History, de Knight (editor), p. 752. Todas estas actividades son referidas en la Trilogía Illuminatus!.
[50] Robert Alan Goldburg, ‘Conspiracy Theories in America’, en Conspiracy Theories in American History, de Knight (editor), pp. 1–13.
[51] Peter Knight, ‘Making Sense of Conspiracy Theories’, en Conspiracy Theories in American History, de Knight (editor), pp. 15–16.
[52] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, p. 139–40 .

[53] Adler, Drawing Down the Moon, p. 335.
[54] Adler, Drawing Down the Moon, p. 336.
[55] Marcus LiBrizzi, ‘The Illuminatus! Trilogy’, en Conspiracy Theories in American History, de Knight (editor), p. 340.
[56] LiBrizzi, ‘The Illuminatus! Trilogy’, p. 341.
[57] Robert Shea y Robert Anton Wilson, Trilogía Illuminatus!, p. 658.
[58] Shea y Wilson, Trilogía Illuminatus! Las tres novelas aluden directamente a Pynchon (particularmente a El Arco Iris de Gravedad, otra novela sobre la libertad y la paranoia), James Joyce, el emperador Joshua Norton, Greg Hill y Kerry Thornley, y un gran número figuras esotéricas y religiosas, incluyendo a Madame Blavatsky, Buckminster Fuller, Anton LaVey, la Orden de Thelema, y Billy Graham, entre otros.
[59] Robert Shea y Robert Anton Wilson, Trilogía Illuminatus!, pp. 412–13.
[60] David Seed, ‘The Fictional Labyrinths of Thomas Pynchon’, Critical Quarterly
18/4 (diciembre de 1975), p. 73.
[61] Michael Cohen, ‘Pynchon, Thomas’, en Conspiracy Theories in American History, de Knight (editor), p. 602.
[62] Lawrence C. Wolfley, ‘Repression’s Rainbow: The Presence of Norman O. Brown
in Pynchon’s Big Novel’, PMLA 92/5 (octubre de 1977), p. 873.
[63] Thomas Pynchon, ‘Richard Fariña’.
[64] Bill Drummond, 45 (Londres, 2000), p. 49.
[65] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, p. 224.
[66] Richard Lloyd Smith III, ‘Neophilic Irreligions: Audience Cults and the World Wide Web’, tesis no publicada (Universidad de Virginia, 1996), p. 32.
[67] Brian Doherty, ‘Historia Discordia: Meet Kerry Thornley, the Second Oswald’, Reason (agosto/septiembre de 2004).
[68] Wagner, An Insider’s Guide to Robert Anton Wilson, p. 35.
[69] Kerry Wendell Thornley, The Dreadlock Recollections (Portland, 2007)
[70] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, p. 233–4.
[71] Sondra London, ‘Kerry Thornley R.I.P’.
[72] Nye, Religion, pp. 106–8.
[73] John R. Hinnells and Eric J. Sharpe, Hinduism (Newcastle, 1972), p. 1.
[74] Gorightly, The Prankster and the Conspiracy, p. 261.
[75] Wagner, An Insider’s Guide to Robert Anton Wilson, p. 35.
[76] Hugh B. Urban, Magia Sexualis: Sex, Magic and Liberation in Modern Western Esotericism (Berkeley y Los Angeles, 2006), pp. 234–5.
[77] Rodney Stark y William Sims Bainbridge, The Future of Religion (Berkeley 1985), pp. 27–8.
[78] Smith, ‘Neophilic Irreligions’, p. 20.
[79] Smith, ‘Neophilic Irreligions’, p. 21.
[80] Narizny, en ‘Ha Ha Only Serious’, cita 55.000 búsquedas del término ‘discordianismo’ en Google Search, p. 32. Yo lo revisé en agosto de 2009 con un resultado de 113.000 búsquedas, lo cual parece anómalo.
[81] Ingvild Saelid Gilhus, Laughing Gods, Weeping Virgins: Laughter in the History of Religion (Londres y New York, 1997), p. 5.
[82] Gilhus, Laughing Gods, Weeping Virgins, p. 41.
[83] Gilhus, Laughing Gods, Weeping Virgins, p. 138.
[84] Christopher Lamb, ‘Rites of Passage’, en Buddhism (Londres y New York, 2001), de Peter Harvey (editor), p. 177.
[85] Wilson, ‘The Monster in the Labyrinth’, p. 11.
[86] Carole Tonkinson (editora), Big Sky Mind: Buddhism and the Beat Generation (New York, 1995), p. 14.
[87] Stephen D. Edington, The Beat Face of God: The Beat Generation Writers as Spirit Guides (Bloomington, 2005), p. 11.
[88] Peter Harvey, ‘Buddhist visions of the human predicament and its resolution’, en Buddhism, de Harvey (editor), p. 82.
[89] Adler, Drawing Down the Moon, p. 335.
[90] Watts, The Way of Zen, p. 185.
[91] Malaclypse el Joven, Principia Discordia, p. 28
[92] Lorne L. Dawson, ‘Religion and the Quest for the Virtual Community’, en Religion Online: Finding Faith on the Internet (New York and London, 2004), de Lorne L. Dawson y Douglas E. Cowan (editores), p. 76.
[93] Thomas M. Disch, The Dreams Our Stuff is Made Of: How Science Fiction Conquered the World (New York, 1998), p. 1.

lunes, 1 de febrero de 2016

La Iglesia del Proceso del Juicio Final y la Familia Manson - por Adam Gorightly

La Iglesia del Proceso del Juicio Final y la Familia Manson

La Conexión con Robert F. Kennedy





Traducción: Mazzu


En The Ultimate Evil, el autor Maury Terry sostiene que el asesino conocido como el Hijo de Sam, David Berkowitz, era miembro de “The Children” (Los Niños), un culto satánico con sede en Venice, California, con enlaces a dirigentes militares y de inteligencia. Según Terry, The Children es un grupo escindido de la Iglesia del Proceso del Juicio Final, que, - aunque se disolvió oficialmente hace unos treinta años - sigue operando en secreto en seis grandes ciudades de Estados Unidos. Terry afirma que La Iglesia del Proceso ha cambiado su nombre muchas veces, ha acumulado millones de dólares en propiedades de bienes raíces, y que opera desde un “enclave remoto” en Nueva York.

Según Terry, a pesar de que Berkowitz admitiera haber participado en algunos de los asesinatos del Hijo de Sam, fue usado como chivo expiatorio por The Children en una serie de asesinatos, de la misma manera que Charles Manson pudo haber sido manipulado en los asesinatos de Tate-LaBianca. En su tratado, Terry acusa a la Iglesia del Proceso de adorar a Hitler, sacrificar animales, traficar drogas, por pornografía infantil, asesinato, y complicidad en los asesinatos del Hijo de Sam. Los defensores del Proceso sostienen que Terry tomó las enseñanzas simbólicas del fundador de la Iglesia Robert DeGrimston de manera demasiado literal, y que The Ultimate Evil es víctima de la mala lógica y fuentes dudosas, y que está lleno de “argumentos falsos”.

De estas fuentes, incluyendo a Berkowitz mismo, Terry supo que uno de los asesinatos del Hijo de Sam fue grabado en video, y que el camarógrafo, Ron Sisman, posteriormente fue asesinado por miembros de la secta cuando fueron a recuperar la cinta snuff. Terry atribuyó  este asesinato a una misteriosa figura apodada Manson II, a quien más tarde identifica como W. Mentzer, un sicario y “superestrella del ocultismo” que a finales de la década de 1960 se movía en el mismo mundillo de sexo, drogas y pornografía que Manson, y que había tenido relaciones íntimas con una de las víctimas del asesinato Tate-LaBianca, Abigail Folger. Terry refirió que su informante sobre Mentzer/Manson II era “alguien de la comunidad de inteligencia”.

Los Tuercementes de Mayfair

En 1963, Robert DeGrimston Moore conoció a Mary Anne MacLean en el Instituto Hubbard de Cienciología en Londres, donde ambos trabajaban como auditores e instructores. Esta relación devino en matrimonio, y la pareja finalmente abandonó la Cienciología, llevándose con ellos algunos de los principios y métodos de su fundador L. Ronald Hubbard. Luego los incorporaron en un nuevo grupo llamado “Análisis de las Compulsiones”, que utilizaba una técnica o “proceso” similar al de la Cienciología.

Finalmente, “Análisis de las Compulsiones” se convirtió en la Iglesia del Proceso del Juicio Final. Según Ed Sanders en The Family, durante su estadía en la Cienciología, DeGrimston había alcanzado el nivel de “Clear”, así como Charles Manson afirmó haber alcanzado el mismo nivel elevado mientras estudiaba Cienciología en la cárcel. La definición de “Clear” en los manuales cienciólogos es la de “un individuo que puede estar voluntaria y conscientemente por sobre la materia mental, la energía, el espacio y el tiempo (MEST)”.

En marzo de 1966, el Proceso se mudó a una mansión en Balfour Place en el barrio de Mayfair de Londres, seguido de veinticinco acólitos jóvenes, que entregaron todas sus posesiones terrenales a los DeGrimston. Vestidos con uniformes haciendo juego - que consistían en capas de mago con la cabra satánica de Mendes bordada en rojo en la espalda –, el Proceso promovía reuniones públicas durante este período. Mediante una cuota de admisión de media libra, los fieles eran incluidos en círculos de telepatía, meditaciones de medianoche, interpretaciones del I Ching, juegos grupales de encuentro (por ejemplo, uno llamado “Violación”), y orientación en el Tarot y la Cábala. Muchas de estas actividades tenían lugar en una cafetería llamada Satan’s Cavern (La Caverna de Satán), que se encontraba en el sótano de Balfour Place.

Más tarde, en 1966, el grupo trasladó su cuartel a Xtul, en la península de Yucatán en México, y allí las cosas tomaron un giro decididamente espiritual; la cosmología resultante consistía en cuatro entidades igualadas: Cristo, Jehová, Lucifer y Satán, cada una representando un camino espiritual diferente que el miembro del Proceso podía adoptar. Algunos miembros tomaban estos arquetipos simbólicamente, mientras que otros - se dice - comenzaron a adorar a las deidades como algo real. Fue durante este período que DeGrimston se imaginó a sí mismo como la reencarnación de Jesucristo. Es este adoptado personaje crístico el que se ve en las fotos de la época, proyectando toda la parafernalia de la vuelta de Jesús, con barba y semblante mesiánico, observando justamente a la humanidad.

Robert DeGrimston


En Xtul, el Proceso adquirió una finca, que incluía cuatro millas de costa, una selva de palmeras, una laguna y varias cabañas de madera. En noviembre de 1966, los abogados que representaban a los padres de los ‘procesanos’ convertidos volaron a México con la perspectiva de traer de vuelta a sus hijos e hijas. Un artículo en el London Sunday Telegraph titulado “The Mindbenders of Mayfair” (Los Tuercementes de Mayfair) se refería al regreso de los jóvenes de su escondite en la selva.

Después de su estancia en Xtul, el Proceso volvió a Londres e hizo incursiones en el campo de la música pop, tratando de atraer a sus filas a figuras de la talla de los Beatles y Mick Jagger. Durante este período se hicieron muy hábiles en el arte del proselitismo de “el Fin de los Tiempos”, dando conferencias, demostraciones y sesiones de despotrique al aire libre en el Hyde Park. También comenzaron a publicar una revista para promover la causa llamada, muy apropiadamente, Process, que adornaba sus portadas con fotos e imaginería de muerte en campos de batalla. Alrededor de esta época se las arreglaron para atraer al redil a la novia de Mick Jagger, Marianne Faithful. En la edición # 3 de Process, ella apareció en la portada, acostada, como si estuviera muerta, y sosteniendo una rosa. Anteriormente, el propio Jagger había aparecido en la portada de otra revista de un solo número del Proceso, Freedom of Expression.

En el número de “La Muerte” de Process de 1971, apareció un breve artículo de Charles Manson, titulado “Pseudo-profundidad en la Muerte”, que Charlie escribió durante el curso del juicio Tate/LaBianca. En este artículo, Manson describió a la muerte como una “conciencia total... llegando Ahora... y el Descanso de la locura de este mundo y el paraíso en mi propio yo”. Si bien el Proceso tomó medidas para distanciarse de Manson, la inclusión de este ensayo solamente enturbió más las aguas de una alianza que, por lo menos, compartía casi los mismos principios filosóficos.

Alianzas Impías

En 1967, Robert DeGrimston y otros miembros del Proceso invadieron el distrito de Haight Ashbury de San Francisco durante el verano del amor, y alquilaron un inmueble ubicado en el nº 407 de Cole Street. Mientras tanto, Charlie Manson y sus chicas vivían en el 636 de Cole Street, a sólo dos cuadras de distancia. Una de las afirmaciones más polémicas que he escuchado que sugiere el contacto entre Manson y el Proceso es por cortesía de Polanski de John Parker, que afirma que Manson era un visitante regular del cuartel del Proceso de Cole Street, y que “había alcanzado el cuarto de los seis niveles de iniciación, el de ‘profeta’ ”. A finales de 1968, se estableció como líder de un grupo al que llamaba “Los Esclavos de Satán”. Durante su período de Haight Ashbury, afirma Parker, el Proceso también trató de formar una unión con Anton LaVey, sumo sacerdote y fundador de la Iglesia de Satán en San Francisco. Sin embargo, estos esfuerzos no tuvieron éxito.

A través de sus calculados eventos mediáticos relacionados con el satanismo, LaVey llamó la atención de peces gordos de Hollywood como Sammy Davis Jr. y el bombón de Jayne Mansfield. A través de estas conexiones hollywoodenses, LaVey hizo incursiones en la industria del cine y estaba en la nómina de Mephisto Waltz y El Bebé de Rosemary de Roman Polanski. En este último, LaVey apareció en la pantalla como el mismo Diablo, encamándose con la guapa Mia Farrow, preñándola literalmente con el engendro de Satán.

De manera bastante escalofriante, una belleza joven que atrajo LaVey fue Susan Atkins, quien apareció en topless en su espectáculo Witches’ Sabbath interpretando el adecuado papel de una vampiresa. Tres años más tarde, Atkins confesaría haber lamido la sangre del cuchillo que usó para matar a la actriz Sharon Tate, haciendo realidad su fantasía vampírica teatral durante la orgía de sangre de los asesinatos de Tate-LaBianca. Las fotos de este período muestran a Atkins en su predestinado papel de vampiresa, vistiendo una túnica larga y negra abierta, revelando su cuerpo desnudo, con sangre de utilería goteando de sus labios. Más tarde, por supuesto, ella caería en los brazos amorosos del Padre Manson, y el resto es historia oscura.

Susan Atkins en el show de LaVey


En otro extraño giro del destino, El Bebé de Rosemary fue filmado en la ciudad de Nueva York en el Edificio Dakota de Manhattan, un enorme edificio gótico que más tarde fue el hogar y el lugar de la muerte sacrificial del ex Beatle John Lennon, co-autor de una canción que influyó en Manson “Helter Skelter”.

La Iglesia del Proceso abrió una sucursal en Los Ángeles a principios de 1968. Estuvieron a la vista del público hasta unos días después del asesinato de Robert Kennedy el 5 de junio de 1968, tras lo cual desaparecieron misteriosamente de la vista. En ese momento, el Proceso se había subdividido en tres subgrupos: los luciferinos, los jehovitas y los satanistas.

Los de la rama luciferina eran hedonistas amantes de la diversión que celebraban la sensualidad. Por el contrario, la rama jehovita eran fanáticos tensos, de mente estrecha, anti-sexo y austeros, que se golpeaban unos a otros como castigo, y estaban en rollo de la autoflagelación. Los satanistas eran fríos y calculadores, y estaban en el extremo violento del espectro cosmológico del Proceso. De acuerdo a los deseos personales de un individuo, uno podía convertirse en defensor de cualquiera de las ramas del grupo; realmente no importaba, porque a la larga, todos iban a unirse durante el Fin de los Tiempos.

Algunos observadores han descrito al Proceso como una sociedad dedicada a ayudar e instigar el fin del mundo mediante el asesinato, la violencia y el caos. En el escenario del “Fin de los Tiempos” del Proceso, ellos iban a sobrevivir a la ira del Apocalipsis como el pueblo elegido, una visión del mundo que era idéntica a la de la Familia Manson. La filosofía del Proceso fue resumida en el libro de 1967 de Robert DeGrimston As It Is:

Cristo dijo: Ama a tu enemigo. El enemigo de Cristo era Satán y el enemigo de Satán era Cristo. A través del amor, se destruye la enemistad. A través del amor, santo y pecador destruyen la enemistad entre ellos. A través del amor, Cristo y Satán han destruido su enemistad y se unen para el Final. Cristo como juez, y Satán como ejecutor de la sentencia.

Este era el matrimonio del Cielo y el Infierno al ritmo del cual bailaba Charles Manson. La cosmología de Manson, - aunque similar a la del Proceso - proyectaba un dualismo más simplista, ya que era conocido entre sus seguidores tanto como Satán y como Cristo. Al igual que el Proceso, Manson predicaba la Segunda Venida, y que cuando Cristo regresara esta vez, serían los romanos (es decir, el Establishment), quienes subirían a la cruz en su lugar. La siguiente es una lista de otras similitudes compartidas por la familia Manson y El Proceso:

- Manson hablaba frecuentemente del Abismo sin Fondo; El Proceso, del Vacío sin Fondo.

- Dentro de su organización, los procesanos se llamaban a sí mismos “la familia”, y se referían a otros miembros como hermanos, hermanas, madres y padres.

- El miedo era un punto focal tanto para el Proceso como para Manson. Un número especial de la revista Process se refería exclusivamente a este tema. “El miedo es beneficioso”, escribió el autor de un artículo. “El miedo es el catalizador de la acción. Es el energizante, el arma construida en el juego desde el principio, lo que permite a un ser crear un efecto en sí mismo, para estimularse a nuevas alturas y para dejar de lado la amargura del fracaso”.

- El símbolo de Iglesia del Proceso era una esvástica invertida, el mismo símbolo que Manson luego tallara en su frente.

- Tanto el Proceso como Manson reclutaron grupos de motociclistas. Las dos pandillas de motociclistas más cercanas a la familia Manson y al Proceso eran los Satan Slaves y los Straight Satans.

Bad Vibrations

El Proceso, al igual que Charles Manson, buscaba a los ricos y exitosos. Además de John Phillips y Cass Elliot de the Mamas and the Papas, se acercaron al productor musical Terry Melcher en la misma época en que Melcher conoció a Manson. De hecho, el autor Maury Terry sugiere que fue en las fiestas de John Phillips que los caminos de Roman Polanski, Sharon Tate, y el resto del desafortunado grupo de Cielo Drive inicialmente se cruzaron con el de la Familia Manson.

Manson tenía otras conexiones con celebridades. Antes de los asesinatos de Tate-LaBianca, se dice que el Beach Boy Dennis Wilson había sido un seguidor de Manson. La Familia Manson, de hecho, vivió en la casa de Wilson durante unos meses, con el apoyo de Wilson, y Manson grabó algunas canciones en el estudio casero de su hermano, Brian Wilson. Sin embargo, Dennis Wilson pronto le tuvo miedo a Manson y huyó de la casa alquilada. Manson y sus amigos se quedaron, pero pronto fueron desalojados por el propietario. Pese a esto, una canción de Manson, con la letra ligeramente alterada, aparece en el álbum del Beach Boy 20/20. La canción original fue titulada proféticamente “Cease to Exist” (“Cesar de Existir”), pero se le llamó “Never Learn Not To Love” en el álbum.

Dennis Wilson y Charlie Manson


Cuando el Proceso llegó a Los Ángeles a principios de 1968, John Phillips los puso en contacto con el agente de bienes raíces Artie Aarons. Una vez por semana, los procesanos recorrían la zona para limpiar y reparar varias propiedades de Aarons. A cambio de sus servicios, Aarons dejaba que el Proceso utilizara una casa grande de dos pisos en el centro sur de L.A. Durante las siguientes semanas, los miembros del proceso - mientras trabajaban para Aarons - visitaron la antigua mansión de John Barrymore en el 1301 de Summit Ridge Drive, que se ubicaba varias cuadras colina abajo de donde Roman Polanski alquilaba una casa de la actriz Patty Duke, en el 1600 de Summit Ridge. Manson y sus secuaces también vivieron durante un corto período en una casucha en Summit Ridge Drive.

Según Ed Sanders, no mucho tiempo después de mudarse a la casa de Summit Ridge, Sharon y Roman brindaron una fiesta de inauguración, donde se produjo un extraño suceso que involucró a Roman y a unos perros feroces de colina abajo. Al parecer, los Polanski habían acordado cuidar del perro ovejero de Patty Duke, y el perro tenía la costumbre de escaparse. Durante la noche de la fiesta, el perro volvió a escapar, y Roman Polanski fue tras él.

En algún lugar colina abajo, Polanski se encontró con un grupo de feroces pastores alemanes pertenecientes - como Sanders lo expresó después de que DeGrimston le pusiera una demanda por difamación – a unos “ocultistas ingleses que estaban en Estados Unidos para promover el fin del mundo”. De alguna manera, durante su intento de recuperar al pichicho de Patty Duke, Polanski se quedó encerrado en un garaje tratando de escapar de la jauría de perros de la secta, y se las arregló para romper una ventana trasera y escapar por la ladera.

En Helter Skelter, Vincent Bugliosi relata que Manson había estado presumiendo sobre su relación con el Proceso, hasta que un día recibió la visita a la cárcel de dos hermanos de la iglesia, el “Padre John” y el “Hermano Matthew”. Después de su partida, Manson parece haber cerrado el pico para siempre sobre el Proceso, y desde entonces no ha hecho más comentarios. Antes de la visita de estos dos misteriosos ‘Hombres de Negro’ procesanos, Bugliosi le había preguntado a Manson si conocía a Robert DeGrimston, y su respuesta en efecto fue “él y yo somos uno y el mismo”. Después de visitar a Manson, los dos miembros del Proceso se reunieron con Bugliosi y le aseguraron que Manson y DeGrimston nunca se habían conocido.

El Asesinato de RFK

En su libro de 1973, America Bewitched, Daniel Logan presentó la teoría de que las sectas de magia negra fueron responsables del asesinato de Robert F. Kennedy. Los cultos en cuestión, que Logan identificó, eran “100 por ciento de blancos, odiaban a la raza negra, y consideraban que la manera de encender el caos mundial podría ser incitando a los blancos contra los negros”. De acuerdo con Logan, personas pertenecientes a “iglesias de artes negras” eran vistas en público, con capuchas negras y todo, en las calles de las comunidades del sur de California justo hasta el asesinato de RFK, después de lo cual de repente desaparecieron de la vista. Logan pasó a enumerar varias “coincidencias” que giraban alrededor del asesinato de RFK:

- Muchas sectas de artes negras con sede en California como la Iglesia del Proceso promovían la destrucción de EEUU a través del caos y la violencia masiva.
- Los miembros de estos cultos generalmente odiaban a los negros.
- Robert Kennedy trabajó para el avance de los negros y en general le gustaba a los afroamericanos, que confiaban en él y lo respetaban.
- Los cultos de artes negras estaban localizados principalmente en el área de Los Ángeles.
- Robert Kennedy fue asesinado en Los Ángeles.
- Sirhan Sirhan, el asesino de Robert Kennedy, había estudiado misticismo y era un devoto (aunque mal informado) de Mme. Blavatsky, la mujer que fundó la Sociedad Teosófica, muchas de cuyas creencias no sólo estaban inspiradas en la mística sino en la política. (Mientras vivía en la India, denunció abiertamente las formas pacifistas de Mahatma Gandhi, quien finalmente también fue asesinado.)
- Mientras estaba en prisión en la década de 1960, Charles Manson también había estudiado las enseñanzas ocultas de Mme. Blavatsky, junto con las de otras personalidades místicas.
- La noche antes de ser asesinado, Robert Kennedy tuvo su última cena con Sharon Tate y su marido, Roman Polanski.
- Unos meses más tarde, Sharon Tate y sus amigos fueron asesinados por la familia de Charles Manson.

Rumores Escritos con Sangre

Ed Sanders, en la primera edición de Dutton de The Family: The Story of Charles Manson’s Dune Buggy Attack Battalion, sugirió que la Iglesia del Proceso tuvo “una influencia funesta” en Sirhan Sirhan. Durante la primavera de 1968, Sirhan había visitado clubes de Hollywood en el mismo circuito donde el Proceso estaba haciendo proselitismo de su filosofía de perdición-y-oscuridad. Además, Sirhan - antes de la muerte de Kennedy - habló varias veces acerca de visitar a un determinado grupo ocultista en Londres.

Entre los rumores difundidos por Sanders, uno decía que un miembro del Proceso llamado Lloyd trabajaba como chef en el Hotel Ambassador en el momento del asesinato de RFK. Tal vez fue sólo una coincidencia, pero Sirhan visitó a un amigo en la cocina del Ambassador un día antes del asesinato. En la edición revisada de 2002 de The Family, Sanders relataba una investigación en 1974 conducida por un investigador del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) llamado Richard Smith sobre “un grupo satánico de origen inglés”. Después de que el editor de Sanders, Dutton, perdiera un juicio por difamación que le hizo la Iglesia del Proceso por la primera edición de The Family, todas las ediciones posteriores solo contenían esta referencia indirecta.

Según Sanders, un investigador que trabaja para él contactó con Smith y le permitió leer su informe, que afirmaba: “los miembros de un culto satánicos inglés invitaron a Sirhan Sirhan a una serie de fiestas que eran patrocinadas por gente de la televisión en Los Ángeles, y que una de esas fiestas se realizó en la residencia de Sharon Tate. En estas fiestas, se aseveró, se ha reportado que ocurrían actividades sexuales y rituales”. De acuerdo con el informe del INS, este “grupo satánico Inglés” supuestamente firmó un contrato con Manson para matar a Sharon Tate por algo que ella había escuchado en una de estas fiestas con respecto a Sirhan Sirhan.

Según alega Sanders, en diciembre de 1968, el miembro de la familia de Manson Bruce Davis fue en peregrinación a Inglaterra, donde pasó aproximadamente cinco meses. Mientras estaba en Londres, sigue el rumor, Davis fue contratado por la Iglesia de la Cienciología, trabajando en la sala de correspondencia y estudiando los cursos de cienciología en su tiempo libre. La Iglesia echó a Davis después de un par de semanas a causa del consumo de drogas. Según un investigador de homicidios cercano al caso Tate-LaBianca, Davis comenzó a pasar el rato en la casa de Mayfair de La Iglesia del Proceso. Davis regresó más tarde a Inglaterra en mayo de 1969 en compañía de cinco mujeres que supuestamente eran brujas.

Según Sanders, Joel Pugh, el esposo de la seguidora de Manson Sandra Good, acompañó a Bruce Davis en su primer viaje a Londres. El 1 de diciembre de 1969, el cadáver en descomposición de Pugh fue encontrado en el Targarth Hotel de Londres, desnudo y acostado boca arriba con una sábana cubriendo la parte inferior del cuerpo. Su garganta había sido cortada con cuchillas de afeitar, había cortes en ambas muñecas y su sangre había sido utilizada para escribir “escritura inversa” y “dibujos de cómics” en un espejo de la habitación. Investigadores de Scotland Yard declararon la muerte como suicidio, pero cuando el fiscal de distrito del condado de Inyo (California) Frank Fowles se enteró de la muerte, realizó investigaciones oficiales a través de la Interpol para comprobar la visa de Davis.

Bruce Davis en 1970


Los funcionarios confirmaron que Davis había estado en Londres en abril de ese año, y había estado allí más recientemente, pero no tenían constancia oficial de las fechas exactas. El siguiente reporte de paradero de Davis lo ubicaba en Los Angeles en febrero de 1970, según Sanders, cuando fue interrogado en el condado de Inyo por cargos de robo de autos, y luego puesto en libertad. Davis luego desapareció una vez más, volviendo a aparecer el 2 de diciembre de 1970, cuatro días después de la misteriosa desaparición del abogado defensor de Manson Ron Hughes, que más tarde fue encontrado muerto.

Según Bill Nelson en Manson Behind the Scenes, el 21 de noviembre de 1969, los cadáveres de dos miembros de la Cienciología - James Sharp, de 15 años de edad, y Doreen Gaul, de 19 - fueron descubiertos en un callejón de Los Ángeles, cada uno apuñalado excesivamente unas quince veces. Según consta, ambos vivían en una comuna de la Cienciología, y se ha alegado que Gaul alguna vez había salido con Bruce Davis. Cuando el detective Earl Deemer del LAPD llegó a la escena del crimen, su primera reacción fue: “las personas que hicieron esto fueron las mismas que mataron a Sharon Tate”. Este asesinato fue posteriormente atribuido al infame asesino del Zodíaco. (En un artículo del New York Post del 29 de septiembre de 2003, Mentzer - alias Manson II - fue relacionado con los asesinatos del Zodíaco.)

Los informes de las noticias colocaron a Doreen Gaul, antes de su muerte, en la misma residencia donde estaba viviendo Bruce Davis: supuestamente, una comuna de Cienciología en el 1032 de South Bonnie Brae en Los Ángeles. Según Nelson, el “bus de la Familia Manson” estuvo estacionado en esa calle en varias ocasiones. A pesar de que Davis admitió que había vivido en esta “comuna de Cienciología”, negó haber conocido a Doreen Galia.

Muchos rumores han corrido rampantes sobre las presuntas relaciones entre Charles Manson y la Iglesia de la Cienciología. No mucho tiempo después de la detención de Manson por los asesinatos de Tate-LaBianca, historias extrañas comenzaron a filtrarse en una destacada revista de la costa oeste en relación a la rumorada conexión Manson-Cienciología (Tracy Cabot, Inside The Cults, 1970). Esto impulsó a la Iglesia de la Cienciología a ofrecer una recompensa a cualquier persona que tuviera información que llevara hasta el libelista/calumniador que había propagado los rumores aún no confirmados de la participación de Manson en la Cienciología.

DeGrimston y Manson


2005 Adam Gorightly

Artículos Relacionados: 

¿Morirías por Mí? - por Tex Watson (fragmentos de un libro escrito por un miembro de la Familia Manson)



miércoles, 13 de enero de 2016

Los genios roban (fragmento de 'Starman' de Paul Trynka)

 Los genios roban (fragmento de 'Starman' de Paul Trynka)

 QEPD David Bowie

 

Jueves, siete de la tarde: la decadencia está a punto de introducirse en cinco millones de hogares. Los padres, pulcramente trajeados, se acomodan en el sillón más cómodo; las madres, con el delantal puesto, recogen los platos; y los hijos, todavía con la camisa y el pantalón del uniforme, se apiñan en torno a una pequeña televisión para cumplir con el ritual más sagrado de la semana.
El escaso público presente en el estudio, que pulula ataviado con chalecos de punto y trajes, aplaude educadamente al sonido de dos acordes menores. Quien los rasguea en una guitarra azul de doce cuerdas es un músico que ocupa el puesto 41 en la lista de éxitos. La cámara le enfoca primero las manos y luego la cara, donde atrapa un sutil amago de sonrisa, como la de un niño que espera salir indemne de una travesura. Pero en el momento en que sus amigos, Trevor, Woody y Mick Ronson, estallan con un redoble en la caja y una guitarra ronca, la cámara se aleja y David Bowie le dirige una mirada audaz, una sonrisa lasciva. Mientras el público, formado por adolescentes excitados y padres escandalizados, trata de asimilar ese mono guateado y multicolor, ese pelo exuberante y naranja, esos dientes puntiagudos y esos ojos soñolientos pintados con rímel, él entona una sucesión de imágenes fascinantes: radios, extraterrestres y rock and roll. Y a pesar de que el público se debate aún con ese espectáculo confuso y exagerado, de repente, un staccato de la guitarra envía un mensaje en morse y, sin previo aviso, llegamos al estribillo.

De la novedad inquietante a una familiaridad tranquilizadora; en ese momento, la voz de Bowie entona suavemente «There’s a starman…» y salta una octava hacia arriba, un viejo truco de la Tin Pan Alley para marcar la distensión, el clímax. Y al tiempo que describe a ese amable extraterrestre que espera en el cielo, el público reconoce de repente una melodía y un mensaje extraídos claramente, sin pudor, del himno en tecnicolor de los años de la guerra, el escapista «Over the Rainbow» de Judy Garland. Hemos llegado a terreno conocido, podemos unirnos y cantar la melodía, y a pesar de que dura solo cuatro compases, son suficientes para que David Bowie trate de alcanzar la inmortalidad. Menos de un minuto después de haber visto su rostro por primera vez en Top of the Pops, el programa musical de la BBC dirigido al público familiar, Bowie se apoya la mano, delgada y grácil, en la mejilla y su compañero de pelo rubio platino se une a él al micrófono. En ese instante, con tranquilidad y descaro, Bowie rodea el cuello del guitarrista con el brazo y acerca a Ronson cariñosamente hacia él. De nuevo suena el mismo salto de octava al cantar «starman», aunque esta vez no sugiere escapar de los límites terrenales, sino de los límites de la sexualidad.
Entre tanto, el público de quince millones de espectadores trata de asimilar a esta criatura exótica y pansexual. En miles de hogares, los chavales, cientos, miles de ellos, están extasiados, al tiempo que los padres lo miran con desprecio, gritan o se van de la habitación. Y mientras se siguen preguntando cómo reaccionar, se produce otro viraje: al son de «let the children boogie», David Bowie and The Spiders irrumpen con un ritmo de baile descaradamente a lo T. Rex. Para toda una generación de adolescentes se acaba de hacer la luz: aquellos noventa segundos de una tarde soleada de julio de 1972 alteraron el rumbo de sus vidas. Hasta aquel momento, la música pop había tratado fundamentalmente sobre la pertenencia, la identificación con el grupo. Sin embargo, esta música, que había sido coreografiada con esmero en un sótano frío y húmedo situado bajo una agencia de señoritas de compañía en el sur de Londres, era un espectáculo sobre la no pertenencia. Para algunos chavales aislados y diseminados por el Reino Unido, después para los de la Costa Este de Estados Unidos y más tarde para los de la Costa Oeste, había llegado la hora. Era el turno de los outsiders.

A lo largo de las semanas siguientes se hizo evidente que aquellos tres minutos habían disparado la carrera de alguien al que hacía poco habían calificado despectivamente de «prodigio de un solo éxito». La mayoría de los que lo conocían estaban encantados, aunque también se percibía cierta desconfianza. Un cínico amigo le puso el apodo de Hip Vera Lynn en clara referencia a «The White Cliffs of Dover», aquel éxito masivo de los años de la guerra que también había fusilado la canción más conocida de Judy Garland, homenaje este que también era plenamente consciente. Unas semanas después y para hacer hincapié sobre el tema, David empezó a cantar «somewhere over the rainbow» en el estribillo de «Starman», como si tratase de demostrar la máxima de Pablo Picasso: «Los buenos artistas copian, los genios roban».
Y eso es lo que él había hecho, con una desfachatez tan escandalosa como las propias melodías robadas. La forma en que había recompuesto una serie de viejos motivos para crear una nueva canción formaba parte de una tradición musical tan antigua como la humanidad, una tradición que seguían practicando amigos de David de la vieja escuela pertenecientes al mundo del espectáculo como Lionel Bart, el compositor de Oliver! Sin embargo, presumir del homenaje, mostrar descaradamente las costuras, como los ascensores del centro Pompidou, era un truco nuevo, un truco posmodernista tan perturbador como la postsexualidad de la que había alardeado al rodear cariñosamente los hombros de Mick Ronson. Puede que Andy Warhol hubiese puesto de moda este tipo de «apropiación» en el mundo del arte, pero que un rockero declarase «soy un elegante ladrón» desafiaba una idea sagrada: que el rock and roll era un medio auténtico y visceral. El rock and roll era real. Había surgido de la alegría y de la angustia imperantes en los tumultuosos años de la posguerra en Estados Unidos y había cristalizado en el primer blues eléctrico. Sin embargo, David alardeaba de esa carencia de autenticidad con una fresca despreocupación. En unas declaraciones hechas a un entrevistador expuso: «El único arte que voy a estudiar será aquel del que pueda robar. Creo que mi forma de plagiar es muy eficaz». El robo sin tapujos de sonidos icónicos constituía una nueva e inquietante forma de genialidad. Pero ¿era el rock and roll solo un juego? ¿Aquel Ziggy Stardust de pelo flamígero, poderoso símbolo de la otredad, no era más que una pose intelectual?
Todas aquellas contradicciones quedaron al descubierto aquella misma noche en que David Bowie dejó su impronta con tanta elegancia, con tanta extravagancia, en el Top of the Pops en una actuación que definió la década de los setenta como distinta de los sesenta; de hecho, esas mismas contradicciones aportaron una tensión maravillosa. Posteriormente se desharía del grupo que había dado forma a su música y algunas figuras influyentes en su vida (según él mismo había pregonado) como Iggy Pop, la inspiración detrás de Ziggy, lo tacharían de ser un «jodido zanahorio» que lo había explotado y después saboteado; incluso el propio David confesaría públicamente que su imagen homosexual había perjudicado su carrera en Estados Unidos. De allí en adelante, todas aquellas contradicciones se harían aún más patentes.
De manera que David Bowie, ¿era realmente un proscrito social? ¿O se trataba de un profesional del espectáculo que explotaba a los desplazados como un auténtico vampiro mental? ¿Era una estrella de verdad o solamente oropel y purpurina baratos sacados de un espectáculo de variedades? ¿Era gay o solo lo aparentaba? Había pruebas suficientes para refrendar ambas versiones, pruebas que se multiplicaron con el paso de los meses y los años, a medida que los fans presenciaban boquiabiertos momentos sorprendentes como su extraña y esperpéntica aparición en The Dick Cavett Show, o su cercanía nerviosa pero encantadora en Soul Train. Semejante comportamiento ¿era también pura apariencia? ¿Un número cuidadosamente ensayado?
A lo largo de los años siguientes, David Bowie, y aquellos que lo rodeaban, trataron de responder a esta pregunta. Bowie había emergido del mundo del espectáculo impulsado fundamentalmente por la ambición juvenil y teniendo como talento principal el ser capaz de «reposicionar la marca», tal y como había dicho un amigo. Ese saber calcular, esas dotes de hombre de negocios, según lo describe Iggy Pop, lo encumbraron como la pura antítesis de héroes instintivos del rock and roll como Elvis Presley. Sin embargo, las señales que aparentemente presagiaban la muerte del rock and roll anunciaron también su regreso. Puede que este no fuese un rock como el de Elvis, pero marcaba la senda que seguiría el rock and roll futuro. Sucesores como Prince o Madonna, Bono o Lady Gaga tomaron el «reposicionamiento de marca» de Bowie como modelo para evitar los callejones sin salida artísticos, como el que había atrapado a Elvis. Sin embargo, para el propio Bowie, cada renovación de la marca, cada metamorfosis, le pasó factura.
Inevitablemente, a medida que la carrera de David Bowie siguió avanzando, generaciones y generaciones de fans se hicieron la misma pregunta: qué había detrás de aquella apariencia. A lo largo de los años se han formulado numerosas teorías, ya sea la del comerciante sin escrúpulos y con corazón de piedra o la del genio nato con pequeños defectos de carácter. Sin embargo, tal y como atestiguan los cientos de amigos, amantes y compañeros de profesión que hablan de él en estas páginas, la verdad esconde mucho más.

Y la verdad es que, detrás del oropel y el personaje, David Bowie no se transformó solo en apariencia; cambió también en el interior. Desde que el doctor Fausto vendiera su alma o Robert Johnson se encontrase a sí mismo en aquel cruce de caminos, músicos y artistas han tratado de ampliar las dotes con las que nacieron. Aparentemente, David Bowie, un joven con ambición y más encanto que talento, encontró la fórmula mágica, la que todos perseguimos, una fórmula que le permitió transformarse a sí mismo y a su destino.

Lazarus - David Bowie